Re: LA GRAN RAMERA CATOLICA
Estimado revelador. Saludos cordiales.
Tú dices:
Bueno, lo que me dices es que Gracias a que los adventistas no fueron protestantes, no son parte de las hijas... Increíble. Mira como son las cosas "tampoco los bautistas perseguimos, fuimos perseguidos" ¿Qué te parece Gabriel? y eso que no se formaron nuestros miembros de diferentes iglesias protestantes como tus pioneros ¿No llevarán consigo algo de culpa?
Respondo:La verdadera historia ha sido tergiversada por la iglesia dominante para justificar sus asesinatos de estos fieles creyentes.
"Los romanistas se han empeñado en acusar a los protestantes de herejía y de haberse separado caprichosamente de la verdadera iglesia. Pero estos cargos recaen más bien sobre ellos mismos. Ellos son los que arriaron la bandera de Cristo y se apartaron de "la fe que ha sido una vez dada a los santos." (S. Judas 3.)"
En el siglo sexto el papado concluyó por afirmarse. El asiento de su poder quedó definitivamente fijado en la ciudad imperial, cuyo obispo fue proclamado cabeza de toda la iglesia. El paganismo había dejado el lugar al papado. El dragón dio a la bestia "su poder y su trono, y grande autoridad." (Apocalipsis 13: 2)
Los cristianos se vieron obligados a optar entre sacrificar su integridad y aceptar el culto y las ceremonias papales, o pasar la vida encerrados en los calabozos o morir en el tormento, en la hoguera o bajo el hacha del verdugo.
El advenimiento de la iglesia romana al poder marcó el principio de la Edad Media. A medida que crecía su poder, las tinieblas se hacían más densas. La fe pasó de Cristo, el verdadero fundamento, al papa de Roma. En vez de confiar en el Hijo de Dios para obtener el perdón de sus pecados y la salvación eterna, el pueblo recurría al papa y a los sacerdotes y prelados a quienes él invistiera de autoridad. Se le enseñó que el papa era su mediador terrenal y que nadie podía acercarse a Dios sino por medio de él, y andando el tiempo se le enseñó también que para los fieles el papa ocupaba el lugar de Dios y que por lo tanto debían obedecerle implícitamente. Con sólo desviarse de sus disposiciones se hacían acreedores a los más severos castigos que debían imponerse a los cuerpos y almas de los transgresores. Así fueron los espíritus de los hombres desviados de Dios y dirigidos hacia hombres falibles y crueles; sí, aun más, hacia el mismo príncipe de las tinieblas que ejercía su poder por intermedio de ellos. El pecado se disfrazaba como manto de santidad.
La IC con su diplomacia, es maestra en poner sus palabras en la boca del que no puede responder, como es el caso de los fieles albigenses que asesinó, esta misma practica lo han hecho los imperios vencedores con los pueblos derrotados.
A los cátaros, por ejemplo los consideraban herejes pues consideraban a la Iglesia romana, como a una institución humana corrupta, en general menospreciaban sus sacramentos, rituales, y jerarquía, despreciaban a sus monjes y monjas disolutas, e intentaban retomar las enseñanzas puras de Cristo: pobreza voluntaria, castidad estricta, amor fraternal, y vida asceta.
Los valdenses, fueron tildaron de heréticos y los quemaron en grupos, sesenta por vez, siendo condenados a las llamas en Alemania en 1211, y algunos siendo quemados en España aún antes.
De mayor importancia fueron los Lollards, los seguidores de J. Wyclif en Inglaterra, y los Husitas de Bohemia. La herejía de Wyclif --fue en un principio apoyado por su Universidad y los nobles-- hizo realmente un retorno al cristianismo primitivo; se arraigó tan profundamente en Inglaterra que a mediados del siglo XIV un décimo de la nación, estiman algunos historiadores, eran Lollards. Debieron pagar la pena habitual por ser leales a Cristo.
Algunos de los que habían sido fieles edificadores llegaron a desanimarse; y por amor a la paz y a la seguridad de sus propiedades y de sus vidas se apartaron del fundamento verdadero. Otros, sin dejarse desalentar por la oposición de sus enemigos, declararon sin temor: "No temáis delante de ellos: acordaos del Señor grande y terrible" (vers. 14), y cada uno de los que trabajaban tenía la espada ceñida. (Efesios 6:17.)
En todo tiempo el mismo espíritu de odio y de oposición a la verdad inspiró a los enemigos de Dios, y los siervos de él necesitaron la misma vigilancia y fidelidad. Las palabras de Cristo a sus primeros discípulos se aplicarán a cuantos le sigan, hasta el fin de los tiempos: "Y lo que os digo a vosotros, a todos lo digo: ¡Velad!" (S. Marcos 13: 37, V.M.)
El Concilio de Tours (1163) decretó que los albigenses debían ser encarcelados y sus propiedades confiscadas.
Del siglo XII el cardenal Baronio confiesa que "no parecía sino que el Anticristo gobernaba la Iglesia". Como cada ‘papable' tenía detrás un ejército dispuesto a sostener su causa, no es extraño que el papa Inocencio II y el antipapa Anacleto II fueran consagrados, por convenio pactado, el mismo día 23 de febrero del año 1130, siendo el primero cardenal y el segundo monje cluniacense. Estos y otros sumos pontífices que les sucedieron no conocieron día de descanso, luchando entre sí, con altercados, reyertas y excomuniones lanzadas de un papa contra otro. La primera acción en defensa de la doctrina fue por obra del papa Lucio III (1181-85) quien en un concilio del año anterior había autorizado la creación de la ‘Santa Inquisición', para perseguir y condenar al tormento y al fuego de la hoguera a los cristianos valdenses, herejes del sur de Francia, antecesores de los bogomilos, los albigenses y los cátaros, que sufrieron la misma suerte un siglo después.
El Papa Inocencio III dijo que los albigenses eran “peores que los sarracenos”
"Las herejías de la Edad Media no eran meramente materias de doctrina (aunque importantes) sino que eran síntomas de movimientos espirituales comunes a gente de muchas tierras y de una manera u otra amenazaban el poder del sistema Católico Romano."
Según nos cuenta el cronista Vaux de Cernay, cuando el conde de Montfort montó su hoguera en Minerve no tuvo necesidad de forzar a los ciento cuarenta albigenses que allí quemó para que entraran en las llamas: ¡ellos mismos lo hacían por su propio pie, orando, sin un lamento!
El Papa envió a los brutales Caballeros de Francia contra los Albigenses tras 20 años de predicamento de la doctrina del Papa que habían fracasado sin dejar la menor huella sobre ellos.
" las indagatorias extensas" de la Inquisición todavía se aplicaban después de años de matanza por los salvajes cruzados del Papa.
Con el Papa Alexander l
"Un ejemplo característico de la corrupción de la corte papal es el hecho que la hija de Borgia, Lucrecia, vivió con una de sus damas Giulia, quien le crió una hija, Laura, en 1492 (el año de su consagración como Papa)."
En el Concilio de Toulouse, los líderes religiosos concluyeron:
"Les prohibimos a los laicos poseer copias del Antiguo y Nuevo Testamento... Les prohibimos severamente poseer los libros mencionados en el idioma vernáculo. " "Los Señores de cada distrito buscaran cuidadosamente a los herejes en sus escondites, ya sean chozas, o bosques, o aun en escondites subterráneos y deberán ser totalmente eliminados." Concilio Tolosanum, papa Gregorio IX, Anno. Chr. 1229.
El Concilio Eclesiástico de Tarragona concluyo: "Nadie puede poseer los libros del Antiguo y Nuevo Testamento en el lenguaje Romance, y Si alguien los posee debe entregarlos al obispo local, en el lapso de 8 dias a partir de la promulgación de este edicto, para ser quemados." D. Lortsch, Histoire de la Bible en France [Historia de la Biblia en Francia], l910, pag.14.
"La Iglesia ha perseguido. Solo un tirano en la historia de la Iglesia va a negarlo... ciento cincuenta años despues de Constantino, los donatistas fueron perseguidos y en ocasiones les fue dada muerte... Los protestantes eran perseguidos en Francia y España con la aprovacion total de las autoridades religiosas... Cuando ella piense que es bueno emplear la fuerza, ella la usara." The Western Watchmen (catolico romano), de San Luis.
Bendiciones.
Luego todo Israel será salvo.