"Antes de Ser Cristiano yo era ateo"

Re: "Antes de Ser Cristiano yo era ateo"

VINO:

Me parece injusto que digan que en un avion que se cae no hay ateos. Me recuerda a aquel personaje de la Momia que, con la asesina momia tras él, rezó en todos los idiomas para ver qué Dios lo salvaba. Eso sin contar personajes históricos que se convertían de una fe a otra sólo por salvar el pellejo, conseguir territorio o ganar una corona.

Yo he conocido personas ateas que no rezan cuando se cae el avión, respeto que ustedes conozcan a puros ateos de esos. Pero sería injusto decir con caritas sonrientes que curiosamente no hay cristianos sonrientes en un avión que se cae (a pesar de que, a su pensar, estan a dos segundos de la felicidad eterna).

Hitchens siempre fue muy agresivo, pero no ha reducido sus niveles de agresión porque un cristiano lo está salvando, sino por la debilidad y la depresión causada por la enfermedad en sí y por la cercanía de la muerte. Nunca se ha echado para atrás de lo que ha dicho durante toda su vida y no cree en Dios. Su médico es cristiano porque es un cristiano el experto en ese tipo de cáncer. Si fuera musulmán iría con un musulmán y si fuera un santero iría con un santero. Todos mis médicos son cristianos, mis supervisores son cristianos, y mis profesores de psicoterapia son cristianos. Eso no significa que yo me haga cristiana. Hay pacientes míos que son cristianos y que, sabiéndome atea, vienen a pedir mi ayuda porque les fui recomendada y me consideran buena. ¿Eso que demuestra? No mucho.

Mi postura,
Karina.

Creo que apelar a que Hitchens ha cambiado su ACTITUD porque está muy debil es pura especulación.

Ciertamente yo hago una generalización respecto a los ateos ante un sentido de miedo extremo a la muerte. Ahora el punto de fondo de esta línea de debate es la imposibilidad de la conversión de un "verdadero ateo". Como verá aquí aparecen un par de superateos que jamás se volveran a reconvertir. Aquí cualquier ateo que se convierta, jamás fue un "ateo verdadero" . Fíjese que pues ni yo fui ateo.

si sucediera , que a Ud. se le presentara una evidencia o INTERPRETARA una evidencia (como en el caso de Flew) y decidiera volver a creer pues ya no se merecería el honor de ser una atea verdadera.

Ophpe: perdóname por favor por tener la osadía de alguna vez creerme ateo. Mi ateísmo fue un invento. Me disculpas si?
 
Re: "Antes de Ser Cristiano yo era ateo"

Yo le voy a comentar sobre lo que Ud. llama "confianza previa".

Para mí eso no es más que una fe selectiva que en ocasiones no tiene más asidero precisamente que esa selectividad muy personal

Yo, al no conocerle personalmente , no puedo más que referirme a ejemplos genéricos por eso usé lo de los paleontólogos y lo del A1H1 y hasta lo del VIH.

Yo he visto esa "confianza previa" utilizada selectivamente en todos esos ejemplos.

En paleontología:
Fíjese lo que ocurrió hace algunos años con el archeoraptor o más recientemente con Ida. En ambos casos se pudo haber depositado "confianza previa" en los paleontólogos que hicieron no solo los hallazgos sino los estudios y esays que presentaron. Claro que en ambos casos fueron corregidos. Ahora su "confianza previa" se depositó en los otros que corrigieron a los primeros.

Yo por lo que entiendo en nuestra línea de dialogo es que su escepticismo se mide en cuanto a su (particular) "confianza previa".
 
Re: "Antes de Ser Cristiano yo era ateo"

Me refiero a tu propio testimonio y de tus acompañantes, me refiero a tuviste una prueba de Dios (hipotetico) pero esa prueba dura un lapso de tiempo luego se esfuma, tú y otros más comprobaron que era Dios, pero luego de un tiempo esas pruebas se esfuman y solo les queda el testimonio de ustedes sobre Dios, pregunto si eso te haría creyente. Todo es hipoteticamente hablando...

Bueno, a ella no sé, a mí no.
Yo tenía una tía monja misionera en Filipinas. Tengo una hermana monja misionera en África. Mi madre era creyente y ferviente practicante. Mis amigos más cercanos son creyentes firmes. Incluso frecuento mi parroquia y colaboro en todo lo que no requiera fe. O sea, que testimonios los tengo por doquier, pero sigo sin saber si Dios existe o no.
La fe de los demás no hace que volvamos a creer, porque ahora necesitamos pruebas que no encontramos, ni probablemente encontraremos.
 
Re: "Antes de Ser Cristiano yo era ateo"

VINO:

Pero sería injusto decir con caritas sonrientes que curiosamente no hay cristianos sonrientes en un avión que se cae (a pesar de que, a su pensar, estan a dos segundos de la felicidad eterna).

Eso pienso y les digo muchas veces a gente creyente: estáis muy seguros de que existe una vida eterna donde vais a ver a Dios y a todos los vuestros y a ser eternamente felices...pero no veo yo que estéis deseando moriros para disfrutar de esa vida...
Y siempre se salen por la tangente.

Solo un poema atribuído a Santa Teresa dice: "...que muero porque no muero..." de ganas que tenía de ir al cielo.
Los demás...todos le dicen a Dios, espera por favor que aun...
 
Re: "Antes de Ser Cristiano yo era ateo"

Bueno, a ella no sé, a mí no.
Yo tenía una tía monja misionera en Filipinas. Tengo una hermana monja misionera en África. Mi madre era creyente y ferviente practicante. Mis amigos más cercanos son creyentes firmes. Incluso frecuento mi parroquia y colaboro en todo lo que no requiera fe. O sea, que testimonios los tengo por doquier, pero sigo sin saber si Dios existe o no.
La fe de los demás no hace que volvamos a creer, porque ahora necesitamos pruebas que no encontramos, ni probablemente encontraremos.

Martamaría, comienzo a pensar que no me entienden mi pregunta. No hablo de creer por el testimonio de otro, sino por el testimonio propio de haber tenido una prueba de Dios que luego se esfuma, pero que se ha tenido tal prueba junto con otras personas en un determinado momento, pero esa prueba luego se esfuma, pero en el momento me sirvió para saber que Dios existe, solo que luego la prueba se "Esfuma" y queda el Testimonio propio de haber tenido esa prueba de Dios, la única diferencia es que esa prueba de Dios que se ha tenido ha sido de un momento y no perduró, pero me ha dado seguridad de la existencia de Dios...

¿Se me interpreta?
 
Re: "Antes de Ser Cristiano yo era ateo"

Martamaría, comienzo a pensar que no me entienden mi pregunta. No hablo de creer por el testimonio de otro, sino por el testimonio propio de haber tenido una prueba de Dios que luego se esfuma, pero que se ha tenido tal prueba junto con otras personas en un determinado momento, pero esa prueba luego se esfuma, pero en el momento me sirvió para saber que Dios existe, solo que luego la prueba se "Esfuma" y queda el Testimonio propio de haber tenido esa prueba de Dios, la única diferencia es que esa prueba de Dios que se ha tenido ha sido de un momento y no perduró, pero me ha dado seguridad de la existencia de Dios...

¿Se me interpreta?

Me parece un ejercicio muy interesante sobre todo por el hecho de que lo que desean Karina y Martamaria son evidencias de tipo material.

si me permite mapzero y me deja especificar un ejemplo.

Digamos martamaría, que Ud. tiene un padecimiento de una enfermedad terminal. Si resultase que en su proxima evaluación médica resulta que el padecimiento desaparece. Y escucharan una voz que les dice: "te curé para que creyeras".

Eso sería "evidencia" para Uds?
 
Re: "Antes de Ser Cristiano yo era ateo"

El menor;


El creer o no creer que Dios existe no es el tema importante; sino el creerle. Y para eso hay que oírlo y obedecer, más que saber si existe o no.[/COLOR]


¿Pero cómo puedes decir semejante desprópsito?
¿Cómo va a escucharlo si cree que no exsite?
¿Cómo va a obedecerlo si cree que no existe?
Lo que no existe no habla.

Una cosa es creer que Dios existe y otra diferente creer EN
lo que dice.

Lo primero y fundamental es poder creer que existe.

¿Cómo supones que se puede creer EN quien se piensa que no existe?

Si se piensa que no existe Dios, es imposible que se pueda creer En él , en lo que dice.
 
Re: "Antes de Ser Cristiano yo era ateo"

Dios existe y yo me lo encontré

André Frossard



Ateo por la familia, encontró la fe en un instante


André Frossard nació en Francia en 1915. Como su padre, Ludovic-Oscar Frossard, fue diputado y ministro durante la III República y primer secretario general del Partido Comunista Francés, Frossard fue educado en un ateísmo total. Encontró la fe a los veinte años, de un modo sorprendente, en una capilla del Barrio Latino, en la que entró ateo y salió minutos más tarde "católico, apostólico y romano".



Ateo perfecto, pues no se planteaba el problema de Dios


El ateísmo en André Frossard y su posterior y repentina conversión se entienden un poco más contemplando su propia familia, como nos lo cuenta él mismo: "Eramos ateos perfectos, de esos que ni se preguntan por su ateísmo. Los últimos militantes anticlericales que todavía predicaban contra la religión en las reuniones públicas nos parecían patéticos y un poco ridículos, exactamente igual que lo serían unos historiadores esforzándose por refutar la fábula de Caperucita roja. Su celo no hacia más que prolongar en vano un debate cerrado mucho tiempo atrás por la razón. Pues el ateísmo perfecto no era ya el que negaba la existencia de Dios, sino aquel que ni siquiera se planteaba el problema. (...)



El mundo: material y explicable


Dios no existía. Su imagen o las que evocan su existencia no figuraban en parte alguna de nuestra casa. Nadie nos hablaba de Él. (...) No había Dios. El cielo estaba vacío; la tierra era una combinación de elementos químicos reunidos en formas caprichosas por el juego de las atracciones y de las repulsiones naturales. Pronto nos entregaría sus últimos secretos, entre los que no había en absoluto Dios.



"Si a los veinte años quiere creer... "


¿Necesito decir que no estaba bautizado? Según el uso de los medios avanzados, mis padres habían decidido, de común acuerdo, que yo escogería mi religión a los veinte años, si contra toda espera razonable consideraba bueno tener una. Era una decisión sin cálculo que presentaba todas las apariencias de imparcialidad. ¿A los veinte años quiere creer? Que crea. De hecho, es una edad impaciente y tumultuosa en la que los que han sido educados en la fe acaban corrientemente por perderla antes de volverla a encontrar, treinta o cuarenta años más tarde, como una amiga de la infancia... Los que no la han recibido en la cuna tienen pocas oportunidades de encontrarla al entrar en el cuartel...



Su dormitorio


Mi padre era el secretario general del partido socialista. Yo dormía en la habitación que, durante el día, servía a mi padre de despacho, frente a un retrato de Karl Marx, bajo un retrato a pluma de Jules Guesde (socialista que colaboró en la redacción del programa colectivista revolucionario) y una fotografía de Jaurès.



Fascinado por Marx


Karl Marx me fascinaba. Era un león, una esfinge, una erupción solar. Karl Marx escapaba al tiempo. Había en él algo de indestructible que era, transformada en piedra, la certidumbre de que tenía razón. Ese bloque de dialéctica compacta velaba mi sueño de niño. (...)



Día para el aseo


El domingo era el día del Señor para los luteranos, que a veces iban al templo, y para los pietistas, que se reunían en pequeños grupos bajo la mirada falta de comprensión de otros. Para nosotros era el día del aseo general, en el agua corriente del arroyo truchero, después del cual mi abuelo mi friccionaba la cabeza con un cocimiento de manzanilla..."



Navidad sin sentido


En Navidad, las campanas de los pueblos cercanos, que no encontraban eco entre nosotros, extendían como un manto de ceremonia sobre la campiña muerta. Nosotros también nos poníamos nuestros trajes domingueros para ir a ninguna parte (...) Almorzábamos en la mejor habitación, sobre el blanco mantel de los días señalados.



La fiesta de nadie


Pero ni el moscatel de Alsacia, ni la cerveza, ni la frambuesa, volvían a la familia más habladora. La comida, más rica que de costumbre, y el abeto, completamente barbudo de guirnaldas plateadas, nada conmemoraban. Era una Navidad sin recuerdos religiosos, una Navidad amnésica que conmemoraba la fiesta de nadie.



Sus padres unidos por el socialismo


Entre las izquierdas la política se consideraba como la más alta actividad del espíritu, el más hermoso de los oficios, después del de médico, sin embargo. A ella debían mis padres, por otra parte, el haberse encontrado. Mi madre de espíritu curioso, había escuchado a mi padre hablar del socialismo ante un auditorio obrero, con la fogosidad de sus veinticinco años, una inteligencia combativa, una voz admirable. Desde aquel día, ella le siguió de reunión en reunión, por amor al socialismo, hasta la alcaldía. Cuando me contaba esa historia, yo no comprendía gran cosa. Para mí, mis padres eran mis padres desde siempre y no imaginaba que hubiesen podido no serlo en un momento dado de su existencia. La honestidad, la natural decencia de su vida en común, me habían dado del matrimonio la idea de una cosa que no podía deshacerse y que, al no tener fin, no había tenido comienzo.

La política llenaba la vida familiar


Mi madre vendía al pregón el periódico de la Federación Socialista, completamente redactado por mi padre, entonces maestro destituido por amaños revolucionarios y reducido a la miseria. Pero la política llenaba la vida de mi padre. (...)



Jesucristo hubiera sido de los suyos


Rechazábamos todo lo que venía del catolicismo, con una señalada excepción para la persona -humana- de Jesucristo, hacia quien los antiguos del partido mantenían (con bastante parquedad, a decir verdad) una especie de sentimiento de origen moral y de destino poético. No éramos de los suyos, pero él habría podido ser de los nuestros por su amor a los pobres, su severidad con respeto a los poderosos, y sobre todo por el hecho de que había sido la víctima de los sacerdotes, en todo caso de los situados más alto, el ajusticiado por el poder y por su aparato de represión".



Encontró a Dios sin buscarlo


Pero sin tener mérito alguno Frossard, porque Dios quiso y no por otra razón, fue el afortunado en recibir el regalo de la conversión. El no buscaba a Dios. Se lo encontró: "Sobrenaturalmente, sé la verdad sobre la más disputada de las causas y el más antiguo de los procesos: Dios existe. Yo me lo encontré.

Como una sorpresa imprevista


Me lo encontré fortuitamente -diría que por casualidad si el azar cupiese en esta especie de aventura-, con el asombro de paseante que, al doblar una calle de París, viese, en vez de la plaza o de la encrucijada habituales, una mar que batiese los pies de los edificios y se extendiese ante él hasta el infinito.



Bastaron cinco minutos




Fue un momento de estupor que dura todavía. Nunca me he acostumbrado a la existencia de Dios.

Habiendo entrado, a las cinco y diez de la tarde, en una capilla del Barrio Latino en busca de un amigo, salí a las cinco y cuarto en compañía de una amistad que no era de la tierra.



... y una alegría inagotable




Habiendo entrado allí escéptico y ateo de extrema izquierda, y aún más que escéptico y todavía más que ateo, indiferente y ocupado en cosas muy distintas a un Dios que ni siquiera tenía intención de negar -hasta tal punto me parecía pasado, desde hacía mucho tiempo, a la cuenta de pérdidas y ganancias de la inquietud y de la ignorancia humanas-, volví a salir, algunos minutos más tarde, "católico, apostólico, romano", llevado, alzado, recogido y arrollado por la ola de una alegría inagotable.



Una transformación instantánea y total




Al entrar tenía veinte años. Al salir, era un niño, listo para el bautismo, y que miraba entorno a sí, con los ojos desorbitados, ese cielo habitado, esa ciudad que no se sabía suspendida en los aires, esos seres a pleno sol que parecían caminar en la oscuridad, sin ver el inmenso desgarrón que acababa de hacerse en el toldo del mundo. Mis sentimientos, mis paisajes interiores, las construcciones intelectuales en las que me había repantingado, ya no existían; mis propias costumbres habían desaparecido y mis gustos estaban cambiados.



En absoluto fue un proceso




No me oculto lo que una conversión de esta clase, por su carácter improvisado, puede tener de chocante, e incluso de inadmisible, para los espíritus contemporáneos que prefieren los encaminamientos intelectuales a los flechazos místicos y que aprecian cada vez menos las intervenciones de lo divino en la vida cotidiana. Sin embargo, por deseoso que esté de alinearme con el espíritu de mi tiempo, no puedo sugerir los hitos de una elaboración lenta donde ha habido una brusca transformación; no puedo dar las razones psicológicas, inmediatas o lejanas, de esa mutación, porque esas razones no existen; me es imposible describir la senda que me ha conducido a la fe, porque me encontraba en cualquier otro camino y pensaba en cualquier otra cosa cuando caí en una especie de emboscada: no cuento cómo he llegado al catolicismo, sino como no iba a él y me lo encontré. (...)

No intervino en su conversión


Nada me preparaba a lo que me ha sucedido: también la caridad divina tiene sus actos gratuitos. Y si, a menudo, me resigno a hablar en primera persona, es porque está claro para mí, como quisiera que estuviese enseguida para vosotros, que no he desempeñado papel alguno en mi propia conversión. (...)



Alarma familiar


Ese acontecimiento iba a operar en mí una revolución tan extraordinaria, cambiando en un instante mi manera de ser, de ver, de sentir, transformando tan radicalmente mi carácter y haciéndome hablar un lenguaje tan insólito que mi familia se alarmó.



No había que inquietarse


Se creyó oportuno, suponiéndome hechizado, hacerme examinar por un médico amigo, ateo y buen socialista. Después de conversar conmigo sosegadamente y de interrogarme indirectamente, pudo comunicar a mi padre sus conclusiones: era la "gracia", dijo, un efecto de la "gracia" y nada más. No había por qué inquietarse.

Según el médico, curaría de la enfermedad en un par de años


Hablaba de la gracia como de una enfermedad extraña, que presentaba tales y cuales síntomas fácilmente reconocibles. ¿Era una enfermedad grave? No. La fe no atacaba a la razón. ¿Había un remedio? No; la enfermedad evolucionaba por sí misma hacia la curación; esas crisis de misticismo, a la edad en que yo había sido atacado, duraban generalmente dos años y no dejaban ni lesión, ni huellas. No había más que tener paciencia.

Sólo se le prohibió el proselitismo


Se me toleraría mi capricho religioso a condición de que fuese discreto, como lo serían conmigo. Se me rogó que me abstuviese de todo proselitismo en relación con mi hermana menor. Ella se convertiría a pesar de todo al catolicismo, y mi madre también, bastantes años después de ella".

Best-seller mundial


Frossard escribió el libro de su conversión, Dios existe. Yo me lo encontré, que mereció el Gran Premio de la literatura Católica en Francia en 1969, y que se convertiría en un best-seller mundial.

Intelectual católico incluyente


En 1985 fue elegido miembro de la Academia y trabajó en la Comisión del Diccionario. Muere en París en 1995 a los 80 años de edad, tras haber sido uno de los intelectuales católicos franceses más influyentes de su país en el presente siglo.

André Frossard. Dios existe. Yo me lo encontré.
 
Re: "Antes de Ser Cristiano yo era ateo"

mapzero;1297338]Martamaría, comienzo a pensar que no me entienden mi pregunta. No hablo de creer por el testimonio de otro, sino por el testimonio propio de haber tenido una prueba de Dios que luego se esfuma, pero que se ha tenido tal prueba junto con otras personas en un determinado momento, pero esa prueba luego se esfuma, pero en el momento me sirvió para saber que Dios existe, solo que luego la prueba se "Esfuma" y queda el Testimonio propio de haber tenido esa prueba de Dios, la única diferencia es que esa prueba de Dios que se ha tenido ha sido de un momento y no perduró, pero me ha dado seguridad de la existencia de Dios...

Efectivamente, no te he entendí, pero ahora sí veo lo que quieres decir. Te contesto.
El que yo en mi niñez y en mi juventud creyera que Dios existía, no me sirvió luego como testimonio propio, puesto que descubrí que lo que creía no tenía base. No es que se esfumara una prueba, es que esa prueba no fue nunca una prueba real, fue una creencia ilusoria basada en lo que veía a mi alrededor y sobre lo que nunca me preguntaba si era o no era real. Cuando me lo pregunté e investigué, advertí que era cuestión de fe, no realidad.
No es lo mismo que si yo hubiese visto un accidente y testificado y con el tiempo se me hubiese olvidado mi testimonio Y un día, al leer de nuevo mi propio testimonio lo recordara.
Yo creí en Dios sin tener pruebas, solo fe. Cuando la fe se desvaneció al comprobar que estaba creyendo sin tener certezas, pues ya no puede seguir creyendo. Y ahora, no es fe lo que necesito, sino certezas. Y las busco aun sabiendo que es sumamente improbable que las obtenga.





¿Se me interpreta?[/QUOTE]
 
Re: "Antes de Ser Cristiano yo era ateo"


Bien. Resulta que yo leí ese libro y me hice cruces.
No dudo de que le ocurrió, aunque no me lo explico.
Una persona alejada de toda relegión. Que no se plantea si Dios existe o no. Que anda metido en asuntos y lecturas y actividades antirreligiosas, no es un ateo.
Un ateo es una persona que se ha planteado si Dios es un ser real o no. Si es posible que exista o no. Y llega a la conclusión intelectual de que no es posible que exista. Y a partir de ahí, su mente no le permite creerlo. Y cuando le dicen que Sí existe exige pruebas inequívocas. De la clase que sean, pero inequívocas. Que sean universales, que nadie las pueda negar. Y como no las obtiene sigue siendo ateo por más fe que vea a su alrededor y más templos que visite.
Una persona que se creía atea, sí puede convertirse si conoce una religión que le convence.

Además, esto va para los creyentes que dicen que el catolicismo es un camino hacía el infierno...¿Podéis creer que Dios le diera su gracia para que se convirtiera al catolicismo? No créis que le hubiese guiado hasta la que se cree es la verdadera religión?
 
Re: "Antes de Ser Cristiano yo era ateo"

Vino Tinto;1297352]Me parece un ejercicio muy interesante sobre todo por el hecho de que lo que desean Karina y Martamaria son evidencias de tipo material.
Bueno, yo no diría tanto. Yo necesito pruebas, de la calse que sean, pero irrefutables. Inequívocas. Universales. Que lo sean para todo el mundo, que nadie las pueda rechazar.



Digamos martamaría, que Ud. tiene un padecimiento de una enfermedad terminal. Si resultase que en su proxima evaluación médica resulta que el padecimiento desaparece. Y escucharan una voz que les dice: "te curé para que creyeras".

Eso sería "evidencia" para Uds?[/QUOTE]
 
Re: "Antes de Ser Cristiano yo era ateo"

HOLA A TODOS:

Uf, mucho trabajo esta mañana y al regresar me encuentro que debo mil respuestas.
Y aun tengo trabajo.
Les pido del modo más atento que ya no me dirijan participaciones, esperen por favor que termine de contestar las que tengo pendientes para que no se me sigan juntando, ¿vale?
Las iré contestando a lo largo del día en momentos de descanso.

Gracias,
K.
 
Re: "Antes de Ser Cristiano yo era ateo"

HOLA A TODOS:

Uf, mucho trabajo esta mañana y al regresar me encuentro que debo mil respuestas.
Y aun tengo trabajo.
Les pido del modo más atento que ya no me dirijan participaciones, esperen por favor que termine de contestar las que tengo pendientes para que no se me sigan juntando, ¿vale?
Las iré contestando a lo largo del día en momentos de descanso.

Gracias,
K.

Nos pasa a todos Karina.

Es por eso que a veces yo corto la parte que considero mas relevante de tal o cual participacion para intentar centrarme en eso. Aun así conforme se va desenrrollando ese hilo se extiende.... hay que volver a hacer lo mismo.
 
Re: "Antes de Ser Cristiano yo era ateo"

Bueno, yo no diría tanto. Yo necesito pruebas, de la calse que sean, pero irrefutables. Inequívocas. Universales. Que lo sean para todo el mundo, que nadie las pueda rechazar.

Si Ud. tuviera una experiencia mística como la que le ejemplifiqué. Eso sería una evidencia o no para Ud.
 
Re: "Antes de Ser Cristiano yo era ateo"

Bueno, yo no diría tanto. Yo necesito pruebas, de la calse que sean, pero irrefutables. Inequívocas. Universales. Que lo sean para todo el mundo, que nadie las pueda rechazar.


Digamos martamaría, que Ud. tiene un padecimiento de una enfermedad terminal. Si resultase que en su proxima evaluación médica resulta que el padecimiento desaparece. Y escucharan una voz que le dice: "te curé para que creyeras".

Eso sería "evidencia" para Uds?

Pues yo no sabría decirte...Pero sí sé que le haría muchas preguntas a esa voz...Y en todo caso, no sería una prueba universal...nadie tendría porque aceptarla y eso quizá me haría dudar...

Mira te voy a contar algo.
A primeros de agosto, en la revisión anual ginecológica, me detectaron algo en la mama izquierda. El radiólogo que más confianza le inspiraba a mi médico estaba de vacaciones. Así que tuve que esperar hasta anteayer. Seguramente tú no te puedes imaginar la de cosas que se me pasaban por la mente a cada momento durante 20 días teniendo a mi alrededor a cuatro conocidas mucho más jóvenes que yo con cáncer de mama...
Por fin me las hicieron y resultó ser una microcalcificación.
¿Pues sabes cuál fue mi reacción? Pues decirme a mí misma: Si supiese que Dios existía, ahora le daría las gracias, aunque no entiendo que me favoreciera a mí y no a una de esa conocidas que tiene niños pequeños. Así solo puede decir GRACIAS, a quien le deba que haya sido una falsa alarma, y repetirlo todo el día. Como hago con mucha frecuencia al darme cuenta de todo lo bueno que hay en mi vida.
Asi que si no creo, no es porque no quiera...es porque no puedo.
Un saludo.
 
Re: "Antes de Ser Cristiano yo era ateo"

Si Ud. tuviera una experiencia mística como la que le ejemplifiqué. Eso sería una evidencia o no para Ud.

No sé. En principio ya te he dicho que le haría muchas preguntas a esa voz. Y al no ser prueba para nadie más, quizá desconfiaría de mis sentidos...
 
Re: "Antes de Ser Cristiano yo era ateo"

Efectivamente, no te he entendí, pero ahora sí veo lo que quieres decir. Te contesto.
El que yo en mi niñez y en mi juventud creyera que Dios existía, no me sirvió luego como testimonio propio, puesto que descubrí que lo que creía no tenía base. No es que se esfumara una prueba, es que esa prueba no fue nunca una prueba real, fue una creencia ilusoria basada en lo que veía a mi alrededor y sobre lo que nunca me preguntaba si era o no era real. Cuando me lo pregunté e investigué, advertí que era cuestión de fe, no realidad.
No es lo mismo que si yo hubiese visto un accidente y testificado y con el tiempo se me hubiese olvidado mi testimonio Y un día, al leer de nuevo mi propio testimonio lo recordara.
Yo creí en Dios sin tener pruebas, solo fe. Cuando la fe se desvaneció al comprobar que estaba creyendo sin tener certezas, pues ya no puede seguir creyendo. Y ahora, no es fe lo que necesito, sino certezas. Y las busco aun sabiendo que es sumamente improbable que las obtenga.

Veo que entendió, pero no respondió al plateamiento.

Mire, se lo hago con peras y manzanas:

Si Ud y la mitad de los habitantes del Mundo, vieran a Dios y no podrían negar que es Dios, y se convencen de que es Dios, pero luego Dios desaparece... Pues ¿Seguirías como creyente en Dios luego de tal evento aunque luego no se pueda demostrar?
 
Re: "Antes de Ser Cristiano yo era ateo"

bueno karina....esperamos aunq...ya imaginamos las respuestas..
 
Re: "Antes de Ser Cristiano yo era ateo"

Vamos a ver que sacamos, o qué saco yo, en limpio de esa parábola de las virgenes.
Primero, unas novias, y menos siendo diez, es creíble que se duerman.
Es incríble también que se olviden de llenar las lámparas dado que no sabían lo que iba a tardar el esposo.
Las virgenes con las lámparas llenas, son insolidarias totales, ya no quieren compartir el aceite con las demás. Eso no es prudencia es insolidaridad manifiesta.
Podían haber alimentado algunas lámparas y servirse de ellas para esperar todas juntas al esposo.

Por lo tanto esa parábola no me parece nada ejemplar. No creo que haya sido inspirada por Dios.

te crees mas sabia que Jesus martamaria

eres tu la verdad y la vida?