Los 10 Mandamientos son Eternos

Re: Los 10 Mandamientos son Eternos

Suena bonito el argumento de solamente decir que lo único que tengo que hacer es amar Cristo, pero aunque algunos erran Cristo que es la Verdad nos dijo como es que verdaderamente lo amamos:

Si Me Amaís Guardad Mis Mandamientos (Juan 14:15)

Logicamente si Amamos a Cristo, amaremos a nuestros projimos pero aun así muchos dicen que Cristo nos dio un nuevo Mandamiento y eso es todo Cristo nos salva, Amén, Cristo nos salva de nuestros pecados, pero no nos salva en nuestros pecados y la única manera que podemos reconocer nuestros pecados es mirandonos en el espejo de Su Santa Ley de los 10 Manamientos
pero aun así muchos dicen, Bueno!! Cristo nos dió solamente dos mandamientos nuevos, veamos si en realidad: ¿El Nuevo Testamento presenta sólo dos mandamientos? Muchos, al leer Marcos 12:28-34 creen que Cristo enunciaba dos mandamientos nuevos. En aquella ocasión un escriba le preguntó cuáles eran los grandes mandamientos. "Jesús le respondió: El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel; el Señor nuestro Dios, el Señor uno es. Y amarás al Señor con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos"
El mismo Jesús mencionó el segundo gran mandamiento como un mandamiento nuevo: "Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros" (San Juan 13:34). ¿Eran realmente nuevos estos mandamientos?
La verdad es que no. El primero mencionado por el Señor está en Deut.6:5, y el segundo en Lev.19:18. Entonces ¿por qué Cristo presentó el segundo gran mandamiento como un mandamiento nuevo?.
El apóstol Juan nos aclara el dilema. 1 Juan 2:7-11, dice: "Hermanos, no os escribo mandamiento nuevo, sino el mandamiento antiguo que habéis tenido desde el principio; este mandamiento antiguo es la palabra que habéis oído desde el principio. Sin embargo, os escribo un mandamiento nuevo, que es verdadero en él y en vosotros, porque las tinieblas van pasando, y la luz verdadera ya alumbra. El que dice que está en luz, y aborrece a su hermano, está todavía en tinieblas. El que ama a su hermano, permanece en la luz, y en él no hay tropiezo. Pero el que aborrece a su hermano está en tinieblas, y anda en tinieblas, y no sabe adonde va, porque las tinieblas le han cegado los ojos"
En consecuencia, el mandamiento del amor al prójimo y el del amor a Dios habían sido dados desde un principio, pero pocos los habían comprendido. Para los judíos eran como mandamientos nuevos, ya que Cristo con su ejemplo dio una nueva luz para comprender su real significado Concluyo pues, que el Nuevo Testamento no presenta dos mandamientos nuevos, aunque para los judíos sí lo parecían. Estos dos mandamientos constituyen los mandamientos de Cristo, y deben ser los mandamientos de nosotros también.

La Honrra y la Gloria sea siempre para Dios
 
Re: Los 10 Mandamientos son Eternos

Si vivejesus4, pero el resumió toda la ley y los profetas.

Así pues, hagan ustedes con los demás como quieran que los demás hagan con ustedes; porque en eso se resumen la ley y los profetas.Mateo 7,12
 
Re: Los 10 Mandamientos son Eternos

Si vivejesus4, pero el resumió toda la ley y los profetas.

Así pues, hagan ustedes con los demás como quieran que los demás hagan con ustedes; porque en eso se resumen la ley y los profetas.Mateo 7,12



Contesta vive4jesus

Lucas 16:16 dice: "La ley y los profetas eran hasta Juan; desde entonces el reino de Dios es anunciado, y todos se esfuerzan por entrar en él".
Al leer este versículo algunos creen encontrar un fundamento para anular la vigencia de la ley. ¿Afirma este texto que "terminó" o dejó de tener valor la ley?.
Para comenzar, "la ley y los profetas" era una expresión que designaba todo lo que nosotros conocemos por Antiguo Testamento. "La ley" incluye los cinco libros de Moisés; y "los profetas", los escritos de los profetas.
El hecho de que se dijera que eran hasta Juan, quiere decir que esos escritos eran los únicos documentos que contenían, hasta entonces, lo revelado por Dios respecto de su reino (ver Mt.11:13). En Mateo 5:17 encontramos que Cristo declara que su misión no era "abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir". En efecto, El cumplió las figuras y sombras ceremoniales contenidas en los libros de Moisés como la gran realidad prefigurada, y en El se cumplieron las profecías mesiánicas. Por eso declaró que las Escrituras daban testimonio de El (Juan 5:39). De manera que "la ley y los profetas" (Antiguo Testamento) no fueron abolidos por Cristo, sino cumplidos en El.
Pero hay un aspecto que también está implícito en esto de "la ley y los profetas".
Al señalar los dos grandes mandamientos, los cuales son un resumen de los Diez Mandamientos , Cristo dijo que de ellos "depende toda la ley y los profetas" (Mt.22:40). En otras palabras, el Señor afirma que el Antiguo Testamento es la exposición de los dos grandes principios enunciados: amor a Dios y amor al prójimo. Esto queda más claro al recordar lo que Cristo dijo en otra oportunidad: "Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas" (Mt.7:12), y con lo que Pablo declara: "Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo" (Gál.6:2).
En consecuencia, los principios que sustentan el Antiguo Testamento permanecen vigentes para nosotros. Las profecías mesiánicas y las sombras de Cristo se cumplieron en su persona, pero ello no quita validez ni a la Palabra de Dios ni a su Ley, sino que por el contrario, las confirma

Querido Hermano, (no me gusta mencionar tu nickname) Espero tu respuesta te la he contestado.
Dios te bendiga
 
Re: Los 10 Mandamientos son Eternos

Cristy:

Usted yerra al tratar de interpetar a Pablo, como lo hacen muchos hoy. Esbvioque apblo está hablando de la Torah, la que vino con Moisés, unos 1,500 años antes de Cristo y 2,000 antes de Abraham. En el mismo texto Pablo dice que "antes que fuera dada la ley, el pecado ya estaba en el mundo". Si el pecado es transgresión de la ley, ¿a qué ley se refiere? Esbvioque habían leyes morals y aun rituales antes de Moisés. Esto lo revela Génesis 26:5. ¿Qué preceptos, mandamientos, estatutos y leyes seguía Abraham. No sabemos, pero es obvio que los había.

Usted también cita Éxodo 16, donde el verso 4 apunta que Dios enviaría el maná, no"sólo para satisfacer el hambre del pueblo. pero, además, y co más importancia para Diosprobarlo si andaba o no en su ley. ¿Cómopuede Dios probar a alguien en algo que no conoce? Lea, señora, todo el capítulo, pero léalo bien, pues tal parece que quien tiene un velo bastante grueso es usted.

Usted, señora, cita el verso de 1 Juan 3:4 en la versión Dios Habla Hoy. No es de extrañarse que use usted la versión que más conviene a su modo de pensar, aunque sea tan pobre como la cita que nos ha dado. Decir que "todo el que peca es maldad, porque el pecado es maldad" suena hasta ridículo. No creo que Juan pensara ni remotamente así. Busque el texto en otras versiones, pues esa falló. Cuando la "a", aun en castellano, se usa antes de una palabra, denota "en contra de". "Anomos" significa "en contra de la ley". Todo depende del contenido del texto, pues la palabra tiene otras opciones. Es muy obvio, por la carta de Juan, que se refiere a los mandamientos de Dios. Lea toda la carta. No es muy larga. Y acabe de aprender, señora. Quite sus prejuicios, pues en nada le ayudan.

Pronto se avalanzarán sobre el mundo os eventos finales. Pronto usted y los que piensan y actúan como usted han de ver como se cumplirá todo lo que hemos vaticinado. Y entonces, ¿qué hara usted? Lo cierto es que no tiene ni la más mínima excusa. Si se hubiera mantenido callada, quizás tendría misericordia, pero se ha lanzado al ruedo criticando al Remanente de Dios de la forma más cruda. Cierto es que usted piensa que hace bien a la obra de Dios, pero lo que hace es tratando de destririr lo que Dios ha establecido. Y le está quedando mal. Piense un poco. Sea más razonable y discreta. Es el consejo de alguien mucho más viejo que usted.
 
Re: Los 10 Mandamientos son Eternos

conozco los escritos de la hermana pk tb perteneci a su secta adventista, por otro lado lo del griego esta muy claramente explicado asi q no es necesario una nueva expliacacion, con oracion y con la sabiduria de lo alto se comprende de manera muy sencilla.
.............
Y EN Deuteronomio5:2,3: el señor nuestro Dios concertó un pacto con nosotros en Horeb, no con nuestros padres hizo el señor este pacto, sino aquí con nosotros, todos los que estamos hoy aquí vivos.
Ahora que ha salido de la secta adventista veo que cita como prueba de que la ley se inició con israel y no es para nosotros, lo cual a simple vista le da la razón; expone Ud.: "no con nuestros padres hizo el señor este pacto, sino aquí con nosotros, todos los que estamos hoy aquí vivos".Dt 5:2,3
Se deduce claramente que ni Ud. ni yo estuvimos ahí y por lo tanto no es para nosotros.

Mas adelante, recapitulando, Moisés dice Dt 29:14 Y no solamente con vosotros hago yo este pacto y este juramento, 15 sino con los que están aquí presentes hoy con nosotros delante de Jehová nuestro Dios, y con los que NO ESTAN AQUI hoy con nosotros.
Se deduce claramente que ni Ud. ni yo estuvimos ahí y por lo tanto ES PARA NOSOTROS

Entiendo que su experiencia con la secta adventista llegó hasta Dt 5 y luego debió haberla abandonado. Yo permanezco todavía en ella pues seguí hasta Dt. 29.

Sinceramente pienso que no entiende Dt 5 y menos todavía Dt 29, ya que siguiendo su razonamiento, debería darse por aludida, es decir, la ley que señala el pecado era tan valedera para los que estaban vivos en el tiempo de Moisés y es tan valedera HOY para los que "NO ESTAN AQUI hoy con nosotros" Dt 29:15, es decir Ud. y yo. Como Ud expone Dt 5 como argumento algo que oyó fuera de la secta es que le escribo como Pablo: derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo, y estando prontos para castigar toda desobediencia, cuando vuestra obediencia sea perfecta. 2Co 10:5,6
 
Re: Los 10 Mandamientos son Eternos

...sino con los que están aquí presentes hoy con nosotros delante de Jehová nuestro Dios, y con los que NO ESTAN AQUI hoy con nosotros.
Se deduce claramente que ni Ud. ni yo estuvimos ahí y por lo tanto ES PARA NOSOTROS

Ahora explícame como es que deduces que Dios hizo ese pacto con Adán, Enoc, Noé, Abraham, Isaac, Jacob y todos los demás hijos de Dios que vivieron ANTES de que se hiciera el pacto mencionado en Deut. 5.
 
Re: Los 10 Mandamientos son Eternos

Ahora explícame como es que deduces que Dios hizo ese pacto con Adán, Enoc, Noé, Abraham, Isaac, Jacob y todos los demás hijos de Dios que vivieron ANTES de que se hiciera el pacto mencionado en Deut. 5.

¿Y cómo deduces tu que no había ley antes de Dt 5? ¿No has leido: Gn 4:13 Y dijo Caín a Jehová: Grande es mi iniquidad para ser perdonada. 14 He aquí me echas hoy de la faz de la tierra, y de tu presencia me esconderé; y seré errante y extranjero en la tierra; y sucederá que cualquiera que me hallare, me matará.

Si Caín reconoce su iniquidad, MATAR a su hermano, es claro que sabía que matar es pecado=iniquidad. Ya ves que no es difícil deducir lo que solicitas. Lo que si es difícil es sostener lo contrario como tu. Matar es un punto de la ley, la cual tu niegas como existente antes de Dt 5 y Caín te desmiente, !irónico no!.
 
Re: Los 10 Mandamientos son Eternos

¿Y cómo deduces tu que no había ley antes de Dt 5? ¿No has leido: Gn 4:13 Y dijo Caín a Jehová: Grande es mi iniquidad para ser perdonada. 14 He aquí me echas hoy de la faz de la tierra, y de tu presencia me esconderé; y seré errante y extranjero en la tierra; y sucederá que cualquiera que me hallare, me matará.

Si Caín reconoce su iniquidad, MATAR a su hermano, es claro que sabía que matar es pecado=iniquidad. Ya ves que no es difícil deducir lo que solicitas. Lo que si es difícil es sostener lo contrario como tu. Matar es un punto de la ley, la cual tu niegas como existente antes de Dt 5 y Caín te desmiente, !irónico no!.

¡Ahhh! Entonces Moisés no sabía lo que hablaba cuando dijo "no con nuestros padres hizo el señor este pacto, sino aquí con nosotros, todos los que estamos hoy aquí vivos". ¡Claro!
 
Re: Los 10 Mandamientos son Eternos

¡Ahhh! Entonces Moisés no sabía lo que hablaba cuando dijo "no con nuestros padres hizo el señor este pacto, sino aquí con nosotros, todos los que estamos hoy aquí vivos". ¡Claro!

Si sabía.

Moisés se refiere a que el pacto del Sinaí fue una manifestación nunca hecha ANTES con el hombre. Por eso pone detalles como la voz audible de Dios, truenos, fuego. Con ninguno de los padres sucedió así..... Caín sabía lo de matar.

Conmigo Dios no ha hecho un pacto de esa manera, tampoco el pacto hecho con los apóstoles en la cena ha sido hecho conmigo, pero me dejó su Palabra. No necesito "ver" el dedo de Dios escribiendo los 10 mandamientos, no necesito "ver" a Cristo crucificado para decir que murió por mi. Simplemente creo. Yo no estuve ahí (Dt 29:14,15)

Contigo tampoco Dios se ha manifestado ni hecho pacto de la forma que lo hizo en el Sinaí, por eso tu rechazas su ley, sin embargo, por esa ley serás juzgado, ASI NO CREAS.
 
Re: Los 10 Mandamientos son Eternos

Si sabía.

Moisés se refiere a que el pacto del Sinaí fue una manifestación nunca hecha ANTES con el hombre. Por eso pone detalles como la voz audible de Dios, truenos, fuego. Con ninguno de los padres sucedió así..... Caín sabía lo de matar.Conmigo Dios no ha hecho un pacto de esa manera, tampoco el pacto hecho con los apóstoles en la cena ha sido hecho conmigo, pero me dejó su Palabra. No necesito "ver" el dedo de Dios escribiendo los 10 mandamientos, no necesito "ver" a Cristo crucificado para decir que murió por mi. Simplemente creo. Yo no estuve ahí (Dt 29:14,15)

Contigo tampoco Dios se ha manifestado ni hecho pacto de la forma que lo hizo en el Sinaí, por eso tu rechazas su ley, sin embargo, por esa ley serás juzgado, ASI NO CREAS.

Un par de intervenciones atrás dijiste:
Mas adelante, recapitulando, Moisés dice Dt 29:14 Y no solamente con vosotros hago yo este pacto y este juramento, 15 sino con los que están aquí presentes hoy con nosotros delante de Jehová nuestro Dios, y con los que NO ESTAN AQUI hoy con nosotros.
Se deduce claramente que ni Ud. ni yo estuvimos ahí y por lo tanto ES PARA NOSOTROS

En realidad, Moisés está informándonos que El Pacto descrito en la ley no fue hecho con Adán, Caín, Enoc, Noé, Abraham, Isaac, Jacob, o algún otro antepasado; el pacto fue hecho entre Dios y el pueblo de Israel al sacarlos de Egípto. Ese pacto incluye a SUS descendientes pero no incluye otras naciones. El pacto claramente estipula que los seguidores del mismo deben circuncidarse, ofrecer sacrificios, pagar diezmos (no diezmo), impuestos, guardar Sábados anuales, celebrar la luna nueva, no mezclar lana con lino, no cortarse las patillas, no afeitarse la cabeza, no prender fuegos en el sábado, etc., etc., etc. También incluye leyes donde prohibe que una persona con defecto físico alguno pueda ejercer como sacerdote, leyes donde cataloga como "impura" a una mujer cada vez que está en su período de menstruación y leyes donde estipula los derechos de los esclavos (que son diferentes a los derechos de una persona libre).

¿Hiciste ese pacto con Dios?
 
Re: Los 10 Mandamientos son Eternos

No se olviden que también dice la Palabra de Dios:
...
.."No con nuestros padres hizo Jeh. este pacto, sino con nosotros todos los que estamos aquí hoy vivos"...(y continúa con los mandamientos, estatutos y decretos...) Deuteronomio 5:3.
 
Re: Los 10 Mandamientos son Eternos

Cristo dijo:
"Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás; y cualquiera que matare será culpable de juicio. Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno de fuego."

"Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio.
Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón. "


Esto demuestra que nunca seremos capaces de cumplir plenamente con los mandamientos de Dios. Ya que muchas veces en nuestras vidas cristianas, sin dejar de ser Cristianos, podremos sentir ira, deseos impuros, tentaciones varias, incluso enojo con Dios. Y solo con eso ya quebrantamos varios mandamientos.

Por eso el objetivo de la ley es Cristo! porque cuando la ley nos muestra que estamos mal porque no la podemos cumplir cabalmente, la unica solucion que nos deja es acudir a Cristo que nos hace justos como guardadores de la ley, y asi sera hasta que venga lo perfecto...:9:
 
Re: Los 10 Mandamientos son Eternos

Un par de intervenciones atrás dijiste:


En realidad, Moisés está informándonos que El Pacto descrito en la ley no fue hecho con Adán, Caín, Enoc, Noé, Abraham, Isaac, Jacob, o algún otro antepasado; el pacto fue hecho entre Dios y el pueblo de Israel al sacarlos de Egípto. Ese pacto incluye a SUS descendientes pero no incluye otras naciones. El pacto claramente estipula que los seguidores del mismo deben circuncidarse, ofrecer sacrificios, pagar diezmos (no diezmo), impuestos, guardar Sábados anuales, celebrar la luna nueva, no mezclar lana con lino, no cortarse las patillas, no afeitarse la cabeza, no prender fuegos en el sábado, etc., etc., etc. También incluye leyes donde prohibe que una persona con defecto físico alguno pueda ejercer como sacerdote, leyes donde cataloga como "impura" a una mujer cada vez que está en su período de menstruación y leyes donde estipula los derechos de los esclavos (que son diferentes a los derechos de una persona libre).

¿Hiciste ese pacto con Dios?
Distorcionas. Moisés recuerda a los israelitas que:Dt 4:32 Porque pregunta ahora si en los tiempos pasados que han sido antes de ti, desde el día que creó Dios al hombre sobre la tierra, si desde un extremo del cielo al otro se ha hecho cosa semejante a esta gran cosa, o se haya oído otra como ella. 33¿Ha oído pueblo alguno la voz de Dios, hablando de en medio del fuego, como tú la has oído, sin perecer?...... Gn 26:5 por cuanto oyó Abraham mi voz, y guardó mi precepto, mis mandamientos, mis estatutos y mis leyes. Mira, aquí dice que oyó la voz de Dios, pero no como lo hizo israel en el Sinaí (forma). También dice que Abraham guardó lo dicho por la voz de Dios; te pregunto ¿eso no es un pacto?.

Antes del Sinai no hubo una manifestación de Dios en esta FORMA, pero antes, Caín sabía que matar era algo malo a pesar de que TEXTUALMENTE Dios no haya hecho un pacto en su forma como el del Sinaí.

Textualmente no dice que era el pacto para con las otras naciones, ¿pero tu no puedes deducir de?: Dt 4:5Mirad, yo os he enseñado estatutos y decretos, como Jehová mi Dios me mandó, para que hagáis así en medio de la tierra en la cual entráis para tomar posesión de ella. 6Guardadlos, pues, y ponedlos por obra; porque esta es vuestra sabiduría y vuestra inteligencia ante los ojos de los pueblos, los cuales oirán todos estos estatutos, y dirán: Ciertamente pueblo sabio y entendido, nación grande es esta. 7Porque ¿qué nación grande hay que tenga dioses tan cercanos a ellos como lo está Jehová nuestro Dios en todo cuanto le pedimos? 8Y ¿qué nación grande hay que tenga estatutos y juicios justos como es toda esta ley que yo pongo hoy delante de vosotros?.....Si no puedes deducir, entonces eres un simple contradictor voluntario, pues perfectamente conoces que la volunta de Dios no hace acepción de personas, por eso, la Biblia te desenmascara al decir: 

Isa 56:3Y el extranjero que sigue a Jehová no hable diciendo: Me apartará totalmente Jehová de su pueblo. Ni diga el eunuco: He aquí yo soy árbol seco. 4Porque así dijo Jehová: A los eunucos que guarden mis días de reposo,* y escojan lo que yo quiero, y abracen mi pacto, 5yo les daré lugar en mi casa y dentro de mis muros, y nombre mejor que el de hijos e hijas; nombre perpetuo les daré, que nunca perecerá. 6Y a los hijos de los extranjeros que sigan a Jehová para servirle, y que amen el nombre de Jehová para ser sus siervos; a todos los que guarden el día de reposo* para no profanarlo, y abracen mi pacto, [/B]..

Cuando hablo del pacto me refiero a: Dt 5:22 Estas palabras habló Jehová a toda vuestra congregación en el monte, de en medio del fuego, de la nube y de la oscuridad, a gran voz; y no añadió más. Y las escribió en dos tablas de piedra, las cuales me dio a mí., ya que estos mandamientos se pueden aplicar a todas las naciones; no son sombras ni figuras de nada.

Si como dices esto se hizo solo con israel entonces podemos adorar otros dioses y también codiciar los bienes ajenos.

No es a mi a quien contradices, es a Dios. Recalco, eres un ignorante voluntario (2Pd 3:5)
 
Re: Los 10 Mandamientos son Eternos

Si como dices esto se hizo solo con israel entonces podemos adorar otros dioses y también codiciar los bienes ajenos.No es a mi a quien contradices, es a Dios. Recalco, eres un ignorante voluntario (2Pd 3:5)

El argumento gastado de "entonces podemos adorar otros dioses y codiciar los bienes ajenos" demuestra que todavía estás en pañales espirituales...

Yo no tengo otros dioses porque existe una ley que dice que no lo haga; Yo no tengo otros dioses porque TENGO LA CONVICCIÒN DE QUE SOLO EXISTE UN DIOS VERDADERO.

Yo no debo robar porque existe una ley que dice que no lo haga; No debo robar porque respeto y amo a mi prójimo.

Yo no debo codiciar los bienes ajenos no porque hay una ley que me lo prohiba; no lo debo hacer porque de nada me sirve hacerlo y porque debo estar conforme con lo que Dios me ha dado.

Yo descanso cuando estoy cansado y pienso que TODOS los dìas son buenos para entrar en comunión con Dios.

Yo vivo en el nuevo pacto que Dios hizo con nosotros. Ese NUEVO pacto nos permite, a travès de Su Espìritu, someternos a Su Voluntad. Nos hace tomar el camino de amar a Dios sobre todas las cosas y a nuestro pròjimo como a nosotros mismos. No porque existe una ley sino porque al entrar en comuniòn con Dios, comenzamos a reflejar Su Caracter. No en valde la Biblia nos dice que algunos siguen "la letra de la ley" mientras que otros (nosotros los gentiles) quienes no tenemos ley, hacemos "por naturaleza lo que es de la ley", y mostramos "la obra de la ley" escrita en nuestros corazones. Esa naturaleza no se deriva de estudiar las tablas del antiguo pacto; se deriva de una relaciòn personal con Dios. A travès de la historia existiò una multitud de Cristianos que vivieron el NUEVO PACTO; que reflejaron el caracter de Cristo y NUNCA fueron impresionados a observar el sàbado Judìo.

Te dejo con un ejemplo de observar la letra de la ley VS. hacer "por naturaleza" lo que es de la ley... Hoy por hoy, la mayorìa de Cristianos creemos que todos los hombres fueron creados iguales y por ende no debe existir la esclavitud. En cambio, "la letra de la ley" que tanto defiendes, nos dice que un esclavo es una propiedad (dinero) que no tiene los derechos de un hombre libre. Esa "ley moral" nos dice que no debemos codiciar la propiedad/esclavo de nuestro prójimo mientras que la ley escrita en nuestros corazones nos dice que ningùn ser humano debe ser propiedad de alguien.

Espero que veas la diferencia.
 
Re: Los 10 Mandamientos son Eternos

LA LEY Y LOS DOS PACTOS



Cuando Adán y Eva fueron creados recibieron el conocimiento de la ley de Dios; conocieron los derechos que la ley tenía sobre ellos; sus preceptos estaban escritos en sus corazones. Cuando el hombre cayó a causa de su transgresión, la ley no fue cambiada, sino que se estableció un sistema de redención para hacerle volver a la obediencia. Se le dio la promesa de un Salvador, y se establecieron sacrificios que dirigían sus pensamientos hacia el futuro, hacia la muerte de Cristo como supremo sacrificio. Si nunca se hubiera violado la ley de Dios, no habría habido muerte ni se habría necesitado un Salvador, ni tampoco sacrificios.
Adán enseñó a sus descendientes la ley de Dios, y así fue transmitida de padres a hijos durante las siguientes generaciones. No obstante las medidas bondadosamente tomadas para la redención del hombre, pocos la aceptaron y prestaron obediencia. Debido a la transgresión, el mundo se envileció tanto que fue menester limpiarlo de su corrupción mediante el diluvio. La ley fue preservada por Noé y su familia, y Noé enseñó los diez mandamientos a sus descendientes. Cuando los hombres se apartaron nuevamente de Dios, el Señor eligió a Abrahán, de quien declaró: "Oyó Abrahán mi voz, y guardó mi precepto, mis mandamientos, mis estatutos, y mis leyes." (Gén. 26:5) Le dio el rito de la circuncisión, como señal de que quienes lo recibían eran dedicados al servicio de Dios, y prometían permanecer separados de la idolatría y obedecer la ley de Dios. La falta de voluntad para cumplir esta promesa, que los descendientes de Abrahán evidenciaron en su tendencia a formar alianzas con los paganos y adoptar sus prácticas, fue la causa de su estada y servidumbre en Egipto. Pero en su relación con los idólatras y su forzada sumisión a los egipcios, los israelitas corrompieron aun más su conocimiento de los preceptos divinos al mezclarlos con las crueles y viles enseñanzas del paganismo. Por lo tanto, cuando los sacó de Egipto, el Señor descendió sobre el Sinaí, envuelto en gloria y rodeado de sus ángeles, y con grandiosa majestad pronunció su ley a todo el pueblo.
Aun entonces Dios no confió sus preceptos a la memoria de un pueblo inclinado a olvidar sus requerimientos, sino que los escribió sobre tablas de piedra. Quiso alejar de Israel toda posibilidad de mezclar las tradiciones paganas con sus santos preceptos, o de confundir sus mandamientos con costumbres o reglamentos humanos, Pero hizo más que sólo darles los preceptos del Decálogo. El pueblo se había mostrado tan susceptible a descarriarse, que no quiso dejarles ninguna puerta abierta a la tentación. A Moisés se le dijo que escribiera, como Dios se lo había mandado, derechos y leyes que contenían instrucciones minuciosas respecto a lo que el Señor requería. Estas instrucciones relativas a los deberes del pueblo para con Dios, a los deberes de unos para con otros, y para con los extranjeros, no eran otra cosa que los principios de los diez mandamientos ampliados y dados de una manera específica, en forma tal que ninguno pudiera errar. Tenían por objeto resguardar la santidad de los diez mandamientos grabados en las tablas de piedra.
Si el hombre hubiera guardado la ley de Dios, tal como le fue dada a Adán después de su caída, preservada por Noé y observada por Abrahán, no habría habido necesidad del rito de la circuncisión. Y si los descendientes de Abrahán hubieran guardado el pacto del cual la circuncisión era una señal, jamás habrían sido inducidos a la idolatría, ni habría sido necesario que sufrieran una vida de esclavitud en Egipto; habrían conservado el conocimiento de la ley de Dios y no habría sido necesario proclamarla desde el Sinaí, o grabarla sobre tablas de piedra. Y si el pueblo hubiera practicado los principios de los diez mandamientos, no habría habido necesidad de las instrucciones adicionales que se le dieron a Moisés.
El sistema de sacrificios confiado a Adán fue también pervertido por sus descendientes. La superstición, la idolatría, la crueldad y el libertinaje corrompieron el sencillo y significativo servicio que Dios había establecido. A través de su larga relación con los idólatras, el pueblo de Israel había mezclado muchas costumbres paganas con su culto; por consiguiente, en el Sinaí el Señor le dio instrucciones definidas tocante al servicio de los sacrificios. Una vez terminada la construcción del santuario, Dios se comunicó con Moisés desde la nube de gloria que descendía sobre el propiciatorio, y le dio instrucciones completas acerca del sistema de sacrificios y ofrendas, y las formas del culto que debían emplearse en el santuario. De esa manera se dio a Moisés la ley ceremonial, que fue escrita por él en un libro. Pero la ley de los diez mandamientos pronunciada desde el Sinaí había sido escrita por Dios mismo en las tablas de piedra, y fue guardada sagradamente en el arca.
Muchos confunden estos dos sistemas y se valen de los textos que hablan de la ley ceremonial para tratar de probar que la ley moral fue abolida; pero esto es pervertir las Escrituras. La distinción entre los dos sistemas es clara. El sistema ceremonial se componía de símbolos que señalaban a Cristo, su sacrificio y su sacerdocio. Esta ley ritual, con sus sacrificios y ordenanzas, debían los hebreos seguirla hasta que el símbolo se cumpliera en la realidad de la muerte de Cristo. Cordero de Dios que quita los pecados del mundo. Entonces debían cesar todas las ofrendas de sacrificio. Tal es la ley que Cristo quitó de en medio y clavó en la cruz. (Col. 2: 14)
Pero acerca de la ley de los diez mandamientos el salmista declara: "Para siempre, oh Jehová, permanece tu palabra en los cielos." (Sal. 119: 89) Y Cristo mismo dice: "No penséis que he venido para abrogar la ley.... De cierto os digo," y recalca en todo lo posible su aserto, "que hasta que perezca el cielo y la tierra, ni una jota ni un tilde perecerá de la ley, hasta que todas las cosas sean hechas." (Mat. 5: I7, 18.) En estas palabras Cristo enseña, no sólo cuáles habían sido las demandas de la ley de Dios, y cuáles eran entonces, sino que además ellas perdurarán tanto como los cielos y la tierra. La ley de Dios es tan inmutable como su trono. Mantendrá sus demandas sobre la humanidad a través de todos los siglos.
Respecto a la ley pronunciada en el Sinaí, dice Nehemías: "Sobre el monte de Sinaí descendiste, y hablaste con ellos desde el cielo, y dísteles juicios rectos, leyes verdaderas, y estatutos y mandamientos buenos." (Neh. 9: 13) Y Pablo, el apóstol de los gentiles, declara: "La ley a la verdad es santa, y el mandamiento santo, y justo, y bueno." Esta ley no puede ser otra que el Decálogo, pues es la ley que dice: "No codiciarás." (Rom. 7: 12, 7)
Si bien la muerte del Salvador puso fin a la ley de los símbolos y sombras no disminuyó en lo más mínimo la obligación del hombre hacía la ley moral. Muy al contrario, el mismo hecho de que fuera necesario que Cristo muriera para expiar la transgresión de la ley, prueba que ésta es inmutable.
Los que alegan que Cristo vino para abrogar la ley de Dios y eliminar el Antiguo Testamento, hablan de la era judaica como de un tiempo de tinieblas, y representan la religión de los hebreos como una serie de meras formas y ceremonias. Pero éste es un error. A través de todas las páginas de la historia sagrada, donde está registrada la relación de Dios con su pueblo escogido, hay huellas vivas del gran YO SOY. Nunca dio el Señor a los hijos de los hombres más amplias revelaciones de su poder y gloria que cuando fue reconocido como único soberano de Israel y dio la ley a su pueblo, Había allí un cetro que no era empujado por manos humanas; y las majestuosas manifestaciones del invisible Rey de Israel fueron indeciblemente grandiosas y temibles.
En todas estas revelaciones de la presencia divina, la gloria de Dios se manifestó por medio de Cristo. No sólo cuando vino el Salvador, sino a través de todos los siglos después de la caída del hombre y de la promesa de la redención, "Dios estaba en Cristo reconciliando el mundo a sí." (2 Cor. 5: 19) Cristo era el fundamento y el centro del sistema de sacrificios, tanto en la era patriarcal como en la judía. Desde que pecaron nuestros primeros padres, no ha habido comunicación directa entre Dios y el hombre. El Padre puso el mundo en manos de Cristo para que por su obra mediadora redimiera al hombre y vindicara la autoridad y santidad de la ley divina.
Toda comunicación entre el cielo y la raza caída se ha hecho por medio de Cristo. Fue el Hijo de Dios quien dio a nuestros primeros padres la promesa de la redención. Fue él quien se reveló a los patriarcas. Adán, Noé, Abrahán, Isaac, Jacob, y Moisés comprendieron el Evangelio. Buscaron la salvación por medio del Substituto y Garante del ser humano. Estos santos varones de antaño comulgaron con el Salvador que iba a venir al mundo en carne humana; y algunos de ellos hablaron cara a cara con Cristo y con ángeles celestiales.
Cristo no sólo fue el que dirigía a los hebreos en el desierto --el Ángel en quien estaba el nombre de Jehová, y quien, velado en la columna de nube, iba delante de la hueste--sino que también fue él quien dio la ley a Israel. En medio de la terrible gloria del Sinaí, Cristo promulgó a todo el pueblo los diez mandamientos de la ley de su Padre, y dio a Moisés esa ley grabada en tablas de piedra.
Fue Cristo quien habló a su pueblo por medio de los profetas. El apóstol Pedro, escribiendo a la iglesia cristiana, dice que los que "profetizaron de la gracia que había de venir a vosotros, han inquirido y diligentemente buscado, escudriñando cuándo y en qué punto de tiempo significaba el Espíritu de Cristo que estaba en ellos, el cual prenunciaba las aflicciones que habían de venir a Cristo, y las glorias después de ellas." (1 Ped. 1: 10, 11) Es la voz de Cristo la que nos habla por medio del Antiguo Testamento. "Porque el testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía." (Apoc. 19: 10)
En las enseñanzas que dio cuando estuvo personalmente aquí entre los hombres, Jesús dirigió los pensamientos del pueblo hacia el Antiguo Testamento. Dijo a los judíos: "Escudriñad las Escrituras, porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mi." (Juan 5:39) En aquel entonces los libros del Antiguo Testamento eran la única parte de la Biblia que existía. Otra vez el Hijo de Dios declaró: "A Moisés y a los profetas tienen: óiganlos." Y agregó: "Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se persuadirán, si alguno se levantare de los muertos." (Luc. 16:29, 31)
La ley ceremonial fue dada por Cristo. Aun después de ser abolida, Pablo la presentó a los judíos en su verdadero marco y valor, mostrando el lugar que ocupaba en el plan de la redención, así cómo su relación con la obra de Cristo; y el gran apóstol declara que esta ley es gloriosa, digna de su divino Originador. El solemne servicio del santuario representaba las grandes verdades que habían de ser reveladas a través de las siguientes generaciones. La nube de incienso que ascendía con las oraciones de Israel representaba su justicia, que es lo único que puede hacer aceptable ante Dios la oración del pecador;, la víctima sangrante en el altar del sacrificio daba testimonio del Redentor que había de venir; y el lugar santísimo irradiaba la señal visible de la presencia divina. Así, a través de siglos y siglos de tinieblas y apostasía, la fe se mantuvo viva en los corazones humanos hasta que llegó el tiempo del advenimiento del Mesías prometido.
Jesús era ya la luz de su pueblo, la luz del mundo, antes de venir a la tierra en forma humana. El primer rayo de luz que penetró la lobreguez en que el pecado había envuelto al mundo, provino de Cristo. Y de él ha emanado todo rayo de resplandor celestial que ha caído sobre los habitantes de la tierra. En el plan de la redención, Cristo es el Alfa y la Omega, el Primero y el Ultimo.
Desde que el Salvador derramó su sangre para la remisión de los pecados, y ascendió al cielo "para presentarse ahora por nosotros en la presencia de Dios" (Heb. 9: 24), raudales de luz han brotado de la cruz del Calvario y de los lugares santos del santuario celestial. Pero porque se nos haya otorgado una luz más clara no debiéramos menospreciar la que en tiempos anteriores fue recibida mediante símbolos que revelaban al Salvador futuro. El Evangelio de Cristo arroja luz sobre la economía judía y da significado a la ley ceremonial. A medida que se revelan nuevas verdades, y se aclara aún más lo que se sabía desde el principio, se hacen más manifiestos el carácter y los propósitos de Dios en su trato con su pueblo escogido. Todo rayo de luz adicional que recibimos nos hace comprender mejor el plan de redención, cumplimiento de la voluntad divina en favor de la salvación del hombre. Vemos nueva belleza y fuerza en la Palabra inspirada, y la estudiamos con interés más profundo y concentrado.
Muchos opinan que Dios colocó una muralla divisoria entre los hebreos y el resto del mundo; que su cuidado y amor de los que privara en gran parte al resto de la humanidad, se concentraban en Israel. Pero no fue el propósito de Dios que su pueblo construyera una muralla de separación entre ellos y sus semejantes. El corazón del Amor infinito abarcaba a todos los habitantes de la tierra. Aunque le habían rechazado, constantemente procuraba revelárselas, y hacerlos partícipes de su amor y su gracia. Su bendición fue concedida al pueblo escogido, para que éste pudiera bendecir a otros.
Dios llamó a Abrahán, le prosperó y le honró; y la fidelidad del patriarca fue una luz para la gente de todos los países donde habitó. Abrahán no se aisló de quienes le rodeaban. Mantuvo relaciones amistosas con los reyes de las naciones circundantes, y fue tratado por algunos de ellos con gran respeto; su integridad y desinterés, su valor y benevolencia, representaron el carácter de Dios. A Mesopotamia, a Canaán, a Egipto, hasta a los habitantes de Sodoma, el Dios del cielo se les reveló por medio de su representante.
Asimismo se reveló Dios por medio de José al pueblo egipcio y a todas las naciones relacionadas con aquel poderoso reino. ¿Por qué dispuso el Señor exaltar a José a tan grande altura entre los egipcios? Podía lograr sus propósitos en favor de los hijos de Jacob de cualquiera otra manera; pero quiso hacer de José una luz, y lo puso en el palacio del rey para que la luz celestial alumbrara cerca y lejos. Mediante su sabiduría y su justicia, mediante la pureza y la benevolencia de su vida cotidiana, mediante su devoción a los intereses del pueblo, y de un pueblo idólatra, José fue el representante de Cristo. En su benefactor, a quien todo Egipto se dirigía con gratitud y a quien todos elogiaban, aquel pueblo pagano debía contemplar el amor de su Creador y Redentor. También mediante Moisés, Dios colocó una luz junto al trono del mayor reino de la tierra, para que todos los que quisieran, pudieran conocer al Dios verdadero y viviente. Y toda esta luz fue dada a los egipcios antes de que la mano de Dios se extendiera sobre ellos en las plagas.
Mediante la liberación de Israel de Egipto, el conocimiento del poder de Dios se extendió por todas partes. El belicoso pueblo de la plaza fuerte de Jericó tembló. Dijo Rahab: "Oyendo esto, ha desmayado nuestro corazón; ni ha quedado más espíritu en alguno por causa de vosotros: porque Jehová vuestro Dios es Dios arriba en los cielos, y abajo en la tierra." (Jos. 2: 11) Varios siglos después del éxodo, los sacerdotes filisteos recordaron a su pueblo las plagas de Egipto, y lo amonestaron a no resistir al Dios de Israel.
Dios llamó a Israel, lo bendijo y lo exaltó, no para que mediante la obediencia a su ley recibiese él solo su favor y fuera beneficiario exclusivo de sus bendiciones; sino para revelarse por medio de él a todos los habitantes de la tierra. Para poder alcanzar este propósito, Dios le ordenó que fuera diferente de las naciones idólatras que lo rodeaban.
La idolatría y todos los pecados que la acompañaban eran abominables para Dios, y ordenó a su pueblo que no se mezclara con las otras naciones, ni hiciera "como ellos hacen" (Exo. 23: 24), para que no se olvidaran de Dios. Les prohibió el matrimonio con los idólatras, para que sus corazones no se apartaran de él. Era tan necesario entonces como ahora que el pueblo de Dios fuese puro, "sin mancha de este mundo." (Sant. 1: 27) Debían mantenerse libres del espíritu mundano, porque éste se opone a la verdad y la justicia. Pero Dios no quería que su pueblo, creyendo tener la exclusividad de la justicia, se apartara del mundo al punto de no poder ejercer influencia alguna sobre él.
Como su Maestro, los seguidores de Cristo debían ser en todas las edades la luz del mundo. El Salvador dijo: "Una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende una lámpara y se pone debajo de un almud, mas sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa;" es decir, en el mundo. Y agrega: "Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras obras buenas, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos." (Mat. 5: 14-16) Esto es exactamente lo que hicieron Enoc, Noé, Abrahán, José y Moisés. Y es precisamente lo que Dios quería que hiciera su pueblo Israel.
Fue su propio corazón malo e incrédulo, dominado por Satanás, lo que los llevó a ocultar su luz en vez de irradiarla sobre los pueblos circunvecinos; fue ese mismo espíritu fanático lo que les hizo seguir las prácticas inicuas de los paganos, o encerrarse en un orgulloso exclusivismo, como si el amor y el cuidado de Dios fuesen únicamente para ellos.
Así como la Biblia presenta dos leyes, una inmutable y eterna, la otra provisional y temporaria, así también hay dos pactos. El pacto de la gracia se estableció primeramente con el hombre en el Edén, cuando después de la caída se dio la promesa divina de que la simiente de la mujer heriría a la serpiente en la cabeza. Este pacto puso al alcance de todos los hombres el perdón y la ayuda de la gracia de Dios para obedecer en lo futuro mediante la fe en Cristo. También les prometía la vida eterna si eran fieles a la ley de Dios. Así recibieron los patriarcas la esperanza de la salvación.
Este mismo pacto le fue renovado a Abrahán en la promesa: "En tu simiente serán benditas todas las gentes de la tierra." (Gén. 22: 18) Esta promesa dirigía los pensamientos hacia Cristo. Así la entendió Abrahán. (Véase Gál. 3: 8, 16), y confió en Cristo para obtener el perdón de sus pecados. Fue esta fe la que se le contó como justicia. El pacto con Abrahán también mantuvo la autoridad de la ley de Dios. El Señor se le apareció y le dijo: "Yo soy el Dios Todopoderoso; anda delante de mí, y sé perfecto." El testimonio de Dios respecto a su siervo fiel fue: "Oyó Abrahán mi voz, y guardó mi precepto, mis mandamientos, mis estatutos y mis leyes," y el Señor le declaró: "Estableceré mi pacto entre mí y ti, y tu simiente después de ti en sus generaciones, por alianza perpetua, para serte a ti por Dios, y a tu simiente después de ti." (Gén 17: 1, 7; 26: 5)
Aunque este pacto fue hecho con Adán, y más tarde se le renovó a Abrahán, no pudo ratificarse sino hasta la muerte de Cristo. Existió en virtud de la promesa de Dios desde que se indicó por primera vez la posibilidad de redención. Fue aceptado por fe: no obstante, cuando Cristo lo ratificó fue llamado el pacto nuevo. La ley de Dios fue la base de este pacto, que era sencillamente un arreglo para restituir al hombre a la armonía con la voluntad divina, colocándolo en situación de poder obedecer la ley de Dios.
Otro pacto, llamado en la Escritura el pacto "antiguo," se estableció entre Dios e Israel en el Sinaí, y en aquel entonces fue ratificado mediante la sangre de un sacrificio. El pacto hecho con Abrahán fue ratificado mediante la sangre de Cristo, y es llamado el "segundo" pacto o "nuevo" pacto, porque la sangre con la cual fue sellado se derramó después de la sangre del primer pacto. Es evidente que el nuevo pacto estaba en vigor en los días de Abrahán, puesto que entonces fue confirmado tanto por la promesa como por el juramento de Dios, "dos cosas inmutables, en las cuales es imposible que Dios mienta." (Heb. 6: 18)
Pero si el pacto confirmado a Abrahán contenía la promesa de la redención, ¿por qué se hizo otro pacto en el Sinaí? Durante su servidumbre, el pueblo había perdido en alto grado el conocimiento de Dios y de los principios del pacto de Abrahán. Al libertarlos de Egipto, Dios trató de revelarles su poder y su misericordia para inducirlos a amarle y a confiar en él. Los llevó al mar Rojo, donde, perseguidos por los egipcios, parecía imposible que escaparan, para que pudieran ver su total desamparo y necesidad de ayuda divina; y entonces los libró. Así se llenaron de amor y gratitud hacia él, y confiaron en su poder para ayudarles. Los ligó a sí mismo como su libertador de la esclavitud temporal.
Pero había una verdad aun mayor que debía grabarse en sus mentes. Como habían vivido en un ambiente de idolatría y corrupción, no tenían un concepto verdadero de la santidad de Dios, de la extrema pecaminosidad de su propio corazón, de su total incapacidad para obedecer la ley de Dios, y de la necesidad de un Salvador. Todo esto se les debía enseñar.
Dios los llevó al Sinaí; manifestó allí su gloria; les dio la ley, con la promesa de grandes bendiciones siempre que obedecieran: "Ahora pues, si diereis oído a mi voz, y guardareis mi pacto, . . . vosotros seréis mi reino de sacerdotes, y gente santa." (Exo. 19: 5, 6) Los israelitas no percibían la pecaminosidad de su propio corazón, y no comprendían que sin Cristo les era imposible guardar la ley de Dios; y con excesiva premura concertaron su pacto con Dios. Creyéndose capaces de ser justos por sí mismos, declararon: "Haremos todas las cosas que Jehová ha dicho, y obedeceremos." (Exo. 24: 7) Habían presenciado la grandiosa majestad de la proclamación de la ley, y habían temblado de terror ante el monte; y sin embargo, apenas unas pocas semanas después, quebrantaron su pacto con Dios al postrarse a adorar una imagen fundida. No podían esperar el favor de Dios por medio de un pacto que ya habían roto; y entonces viendo su pecaminosidad y su necesidad del Salvador revelado en el pacto de Abrahán y simbolizado en los sacrificios. De manera que mediante la fe y el amor se vincularon con Dios como su libertador de la esclavitud del pecado. Ya estaban capacitados para apreciar las bendiciones del nuevo pacto.
Los términos del pacto antiguo eran: Obedece y vivirás. "El hombre que los hiciere, vivirá en ellos" (Eze. 20: 11; Lev. 18: 5); pero "maldito el que no confirmare las palabras de esta ley para cumplirlas." (Deut. 27: 26) El nuevo pacto se estableció sobre "mejores promesas," la promesa del perdón de los pecados y de la gracia de Dios para renovar el corazón y ponerlo en armonía con los principios de la ley de Dios. "Este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en sus entrañas, y escribiréla en sus corazones; y. . . perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado." (Jer. 31: 33, 34)
La misma ley que fue grabada en tablas de piedra es escrita por el Espíritu Santo sobre las tablas del corazón. En vez de tratar de establecer nuestra propia justicia, aceptamos la justicia de Cristo. Su obediencia es aceptada en nuestro favor. Entonces el corazón renovado por el Espíritu Santo producirá los frutos del Espíritu. Mediante la gracia de Cristo viviremos obedeciendo a la ley de Dios escrita en nuestro corazón. Al poseer el Espíritu de Cristo, andaremos como él anduvo. Por medio del profeta, Cristo declaró respecto a sí mismo: "El hacer tu voluntad, Dios mío, hame agrado; y tu ley está en medio de mis entrañas." (Sal. 40: 8) Y cuando entre los hombres, dijo: "No me ha dejado el Padre; porque yo, lo que a él agrada, hago siempre." (Juan 8: 29)
El apóstol Pablo presenta claramente la relación que existe entre la fe y la ley bajo el nuevo pacto. Dice: "Justificados pues por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo." "¿Luego deshacemos la ley por la fe? En ninguna manera; antes establecemos la ley." "Porque lo que era imposible a la ley, por cuanto era débil por la carne [no podía justificar al hombre, porque éste en su naturaleza pecaminosa no podía guardar la ley], Dios enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado, y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne; para que la justicia de la ley fuese cumplida en nosotros, que no andamos conforme a la carne, mas conforme al espíritu." (Rom. 5: 1; 3: 31; 8: 3, 4)
La obra de Dios es la misma en todos los tiempos, aunque hay distintos grados de desarrollo y diferentes manifestaciones de su poder para suplir las necesidades de los hombres en los diferentes siglos. Empezando con la primera promesa evangélica, y siguiendo a través de las edades patriarcal y judía, para llegar hasta nuestros propios días, ha habido un desarrollo gradual de los propósitos de Dios en el plan de la redención. El Salvador simbolizado en los ritos y ceremonias de la ley judía es el mismo que se revela en el Evangelio. Las nubes que envolvían su divina forma se han esfumado; la bruma y las sombras se han desvanecido; y Jesús, el Redentor del mundo, aparece claramente visible. El que proclamó la ley desde el Sinaí, y entregó a Moisés los preceptos de la ley ritual, es el mismo que pronunció el sermón sobre el monte. Los grandes principios del amor a Dios, que él proclamó como fundamento de la ley y los profetas, son sólo una reiteración de lo que él había dicho por medio de Moisés al pueblo hebreo: "Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todo tu poder." Y "amarás a tu prójimo como a ti mismo." (Deut. 6:4, 5; Lev. 19: 18) El Maestro es el mismo en las dos dispensaciones. Las demandas de Dios son las mismas. Los principios de su gobierno son los mismos. Porque todo procede de Aquel "en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación." (Sant. 1:17)


Dios los bendiga
 
Re: Los 10 Mandamientos son Eternos

El argumento gastado de "entonces podemos adorar otros dioses y codiciar los bienes ajenos" demuestra que todavía estás en pañales espirituales...

Yo no tengo otros dioses porque existe una ley que dice que no lo haga; Yo no tengo otros dioses porque TENGO LA CONVICCIÒN DE QUE SOLO EXISTE UN DIOS VERDADERO.

Yo no debo robar porque existe una ley que dice que no lo haga; No debo robar porque respeto y amo a mi prójimo.

Yo no debo codiciar los bienes ajenos no porque hay una ley que me lo prohiba; no lo debo hacer porque de nada me sirve hacerlo y porque debo estar conforme con lo que Dios me ha dado.

Yo descanso cuando estoy cansado y pienso que TODOS los dìas son buenos para entrar en comunión con Dios.

Yo vivo en el nuevo pacto que Dios hizo con nosotros. Ese NUEVO pacto nos permite, a travès de Su Espìritu, someternos a Su Voluntad. Nos hace tomar el camino de amar a Dios sobre todas las cosas y a nuestro pròjimo como a nosotros mismos. No porque existe una ley sino porque al entrar en comuniòn con Dios, comenzamos a reflejar Su Caracter. No en valde la Biblia nos dice que algunos siguen "la letra de la ley" mientras que otros (nosotros los gentiles) quienes no tenemos ley, hacemos "por naturaleza lo que es de la ley", y mostramos "la obra de la ley" escrita en nuestros corazones. Esa naturaleza no se deriva de estudiar las tablas del antiguo pacto; se deriva de una relaciòn personal con Dios. A travès de la historia existiò una multitud de Cristianos que vivieron el NUEVO PACTO; que reflejaron el caracter de Cristo y NUNCA fueron impresionados a observar el sàbado Judìo.

Sabias palabras ELG.

Muchas veces he preguntado en que consiste la ley espiritual, y muchos piensan que Dios tiene en el cielo los 10 mandamientos escritos, o que siempre han existido con Dios.

Dios es la ley, la "ley" es simplemente una palabra terrenal para explicar las cosas y acciones que son buenas y correctas. Dios cumple con la ley no porque obedezca, sino porque es bueno, y el es amor.

Cristo nos dijo que de 2 mandamientos dependen toda ley y profetas: amaras a Dios y amaras a tu Projimo. Incluso estos 2 mandamientos son una forma de expresar la bondad basica de la perfeccion de Dios.

La ley escrita no tiene ni la pizca de gloria de la ley espiritual. Ya que la Ley escrita es una forma terrenal de mostrar el amor a Dios por medio de la obediencia.
 
Re: Los 10 Mandamientos son Eternos

Muchas veces he preguntado en que consiste la ley espiritual, y muchos piensan que Dios tiene en el cielo los 10 mandamientos escritos, o que siempre han existido con Dios.

Un saludo desde España.
..
...Bueno, sabrás que en este sistema de "religión-ficción" al que nos quieren acostumbrar, la señora Elena G. de White escribió:

"El Decálogo en tablas de piedra en el Santuario Celestial
Los diez mandamientos han sido escritos en tablas de piedra y han sido guardados en el arca del pacto del santuario celestial – así como fueron escritos en tablas de piedras y preservados en el arca del pacto del santuario terrenal. Así nos muestra el siguiente párrafo de Elena de White:
......
“Se me ordenó entonces que observara los dos departamentos del santuario celestial. La cortina o puerta, estaba abierta y se me permitió entrar. En el primer departamento vi el candelabro de siete lámparas, la mesa de los panes de la proposición, el altar del incienso, y el incensario. Todos los enseres de este departamento parecían de oro purísimo y reflejaban la imagen de quien allí entraba. La cortina que separaba los dos departamentos era de diferentes materiales y colores, con una hermosa orla en la que había figuras de oro labrado que representaban ángeles. El velo estaba levantado y miré el interior del segundo departamento, donde vi un arca al parecer de oro finísimo. El borde que rodeaba la parte superior del arca era una hermosa labor en figura de coronas. En el arca estaban las tablas de piedra con los diez mandamientos.” Primeros Escritos, pp. 251.
...
...El texto lo he copiado de la página adventista CENTROWHITE.UAP(Universidad adventista argentina).
...
...Como verás ...tienes razón cuando escribes que hay quien cree que en el Cielo hay unas tablas de piedra....!!!!
 
Re: Los 10 Mandamientos son Eternos

Yo vivo en el nuevo pacto que Dios hizo con nosotros. Ese NUEVO pacto nos permite, a travès de Su Espìritu, someternos a Su Voluntad. Nos hace tomar el camino de amar a Dios sobre todas las cosas y a nuestro pròjimo como a nosotros mismos. No porque existe una ley sino porque al entrar en comuniòn con Dios, comenzamos a reflejar Su Caracter. No en valde la Biblia nos dice que algunos siguen "la letra de la ley" mientras que otros (nosotros los gentiles) quienes no tenemos ley, hacemos "por naturaleza lo que es de la ley", y mostramos "la obra de la ley" escrita en nuestros corazones. Esa naturaleza no se deriva de estudiar las tablas del antiguo pacto; se deriva de una relaciòn personal con Dios. A travès de la historia existiò una multitud de Cristianos que vivieron el NUEVO PACTO; que reflejaron el caracter de Cristo y NUNCA fueron impresionados a observar el sàbado Judìo.

Ignorancia!!! "Errais ignorando las escrituras y el poder de Dios..."
¿En que consiste el nuevo pacto? Nada mas y nada menos que la ley escrita en nuestros corazones.

Bendiciones!!! :coolgleam
 
Re: Los 10 Mandamientos son Eternos

Un saludo desde España.
..
...Como verás ...tienes razón cuando escribes que hay quien cree que en el Cielo hay unas tablas de piedra....!!!!

Ignorancia!!! " Errais ignorando las escrituras y el poder de Dios..."

"Estos sacerdotes sirven en un Santuario que es copia y sombra de lo que hay en el cielo. Por eso Dios dijo a Moisés cuando iba a levantar el Santuario: "Haz todas las cosas conforme al modelo que te fue mostrado en el monte". herbreos 8:5

"Entonces fue abierto el Santuario de Dios que está en el cielo, y quedó a la vista el Arca de su Pacto en su Santuario. Y hubo relámpagos, voces y truenos, y un terremoto y una fuerte granizada". apocalipsis 11:19

Nada de Elena!!!!!
bendiciones!!!:coolgleam