Re: LOS NUEVOS JUDAIZANTES VUELVEN A COLOCAR EL YUGO SOBRE LOS HOMBRES.
A ver, que es facil de entender. En la Biblia hallamos dos leyes, la ley de Moisés y la ley de Cristo. Sus reglas son distintas; por tanto es imposible guardar las dos. Pero esto no las hace contradecirse, pues el mismo Dios es autor de ambas. Antes bien, fueron escritas para dos épocas distintas.
Desde el monte Sinai Dios entregó una ley al pueblo de Israel y mandó a Moisés a escribirla. Por eso esa ley llegó a conocerse como la ley de Moisés.
La ley de Moisés fue provisional: fue hecha para terminarse. "Porque la ley, teniendo la sombra de los bienes venideros, no la imagen misma de las cosas, nunca puede, por los mismos sacrificios que se ofrecen continuamente cada año, hacer perfectos a los que se acercan" (Hebreos 10.1). Terminó su obra y encontró su fin en Cristo. "Porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree" (Romanos 10.4).
Esta es la ley que Dios pone en el corazón y escribe en la mente ( Hebreos 10.15-16). En Romanos 8.2 se refiere a ella como "la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús". Otras veces el Nuevo Testamento habla sencillamente de "la ley de Cristo". Esta ley se compone de todas las enseñanzas de Cristo y sus apóstoles, grabadas en el Nuevo Testamento. Por medio de ella salimos del cautiverio de la ley de Moisés a la libertad de Cristo. La ley de Moisés declaró la justicia de Dios al hombre pecaminoso. La ley de Cristo nos trae el poder de vivir conforme a esa justicia. La ley de Moisés fue instituida con amenazas de muerte para los desobedientes, pero Jesús vino para salvar a su pueblo de sus pecados, así dándole vida.
La ley de Cristo la conocemos también como la dispensación de la gracia. La gracia no nos da libertad para pecar, sino nos da el poder de vivir libres del pecado.
La ley de Cristo es el cumplimiento del plan perfecto de Dios, formado desde antes de la fundación del mundo para salvar a la humanidad. La ley de Moisés fue dada a causa de las transgresiones, mientras Dios preparaba al mundo para la venida de Cristo.
Para nosotros, la Palabra del Creador es una, desde Génesis hasta Apocalipsis.
Para nosotros, las instrucciones del Creador son una, y están escritas desde Génesis hasta Apocalipsis.
Para nosotros, no hay contradicción en las escrituras, porque fue dada en un mismo Ruaj/espíritu por el mismo Ruaj.
La dispensación de la gracia no es ninguna ley de Cristo porque ello no fue manifestada por Yahshua en ningún momento de su ministerio en la tierra; por lo cual, no le pueden atribuir ello a los escritos de Rav Shaul porque le harían mayor que el Hijo o que al mismo Abba YHWH, lo cual es idolatría.
Por gracia es desde antes de la fundación del mundo ¿O porque cree usted que el Cordero fue inmolado desde el principio?
Tanto es el amor del Creador, que tuvo misericordia de Adam y Hava después de su transgresion, por ello que fueron sacrificados animales en su reemplazo, sombra de lo que había de venir ¿O hizo mérito u obra alguna para darle nuevas vestiduras?
En resumen no puede haber dos leyes, sino una, porque el hijo no es mayor que Abba YHWH para dar las suyas, es más, nunca dijo que viniese a dar las suyas, porque siempre fue hijo obediente, obediente hasta la muerte.
El Creador no hace acepción de personas, Yahshua no hizo acepción de personas, por lo cual Rav Shaul en obediencia a Abba y a su Adón Yahshua, no lo hizo, porque fue llamado para ser shaliaj de los gentiles. Esa es el mitzvah/instrucción que recibió de su Adón Yahshua HaMashiaj.