Parcialmente de acuerdo y parcialmente en desacuerdo. Bendiciones.
Parcialmente de acuerdo y parcialmente en desacuerdo. Bendiciones.
Vamos a comenzar con un análisis de la peor enfermedad espiritual de las llamadas iglesia: EL DIEZMO.
Estimado hermano celeste (eso es verdad aunque hayan ganado 4 a 2 ayer

). No quiero añadir mucho a lo tanto dicho en este debate, solo que pienso que se equivoca parcialmente...
Me explico, la enfermedad espiritual que afecta a las iglesias no es el diezmo, sino los ancianos, líderes o pastores codiciosos de ganancias deshonestas. ¿Por qué afirmo esto? Porque ese es el problema que afecta a las iglesias y, sobretodo, es el problema que está denunciado en la biblia (I Timoteo 3:3,8, Tito 3:7, y otros). Pablo advirtió de esta clase de gentes a Timoteo y a Tito y en esa época no se cobraba diezmos en la iglesia, tal como usted correctamente sostiene. Entonces no es necesaria la existencia del diezmo para que hayan personas que quieran lucrar abusando de los creyentes.
Por otro lado, el diezmo no aplica en el nuevo testamento, tal como concluiría cualquier estudio detallado y honesto de la escritura. No hay ninguna indicación de que deba destinarse el 10% del dinero de los creyentes para sostener a la iglesia, sino con ofrendas.
Tengo entendido que el diezmo se instauró en la iglesia durante el oscurantismo de la edad media (entre los siglos 9 y 13) y las iglesias reformadas continuaron la costumbre de diezmar, hasta el día de hoy en que muchas voces se levantan cuestionando esta práctica invocando la escritura, tal cual está escrita sin añadir o interpretar figuraciones (como el llamado diezmo melquisedésico que se menciona únicamente para demostrar la superioridad de Jesús como sumo sacerdote sobre la casta sacerdotal de Leví, sin ninguna indicación de continuarlo o repetirlo).
Debido a que el diezmo se aplica obligatoriamente, muchos de estos malos pastores aprovechan la obligatoriedad del pago para cargar a los discípulos y obtener las dichas ganancias.
Hasta allí concordamos celeste, pero lo que no puedo aceptar es la generalización. Conozco pastores muy decentes que usan el diezmo con toda corrección sin faltar ni engañar en nada a la congregación. Tienen temor de Dios al tomar ese dinero y así enseñan al pueblo y tildarlos de ladrones no es justo.
Yo he estado durante muchos años con uno de esos pastores y, aunque no creo en la aplicación obligatoria del diezmo, daba el diezmo en sujeción, para agradar a Dios, en cuanto a lo de obedecer a los pastores (Hebreos 13).
Hoy ya no estoy con ese pastor, y en la iglesia en que estoy no se me obliga a pagar diezmo, pero trato de dar una cantidad similar o mayor , pues creo que el diezmo es una buena proporción, al menos contando con un sustento normal. Un buen maestro de la palabra como Adrian Rogers, que no enseñaba la obligatoriedad del diezmo, pero tampoco lo atacaba, decía que el diezmo es quizás (recuerdo con claridad que usaba esta palabra) lo mínimo conveniente para dar.
Esta es mi posición respecto al tema, espero ser de edificación.
Que Dios le bendiga.
Alfonso Chíncaro.