Miniyo no ha entendido lo que quería decir el hermano Jorge. Lo que Jorge quiere decir es que la "carne" no peca... soy YO el que peca. Estoy de acuerdo con su afirmación. Miniyo, es fácil soltar un versículo y no explicar absolutamente nada. El camino fácil...
Veamos el contexto y la enseñanza.
No entiendo lo que me pasa, pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco. Ahora bien, si hago lo que no quiero, estoy de acuerdo en que la ley es buena; pero, en ese caso, ya no soy yo quien lo lleva a cabo sino el pecado que habita en mí. Yo sé que en mí, es decir, en mi naturaleza (ser, cuerpo) pecaminosa, nada bueno habita. Aunque deseo hacer lo bueno, no soy capaz de hacerlo. De hecho, no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero. Y si hago lo que no quiero, ya no soy yo quien lo hace sino el pecado que habita en mí. Así que descubro esta ley: que cuando quiero hacer el bien, me acompaña el mal. Porque en lo íntimo de mi ser me deleito en la ley de Dios; pero me doy cuenta de que en los miembros de mi cuerpo hay otra ley, que es la ley del pecado. Esta ley lucha contra la ley de mi mente, y me tiene cautivo. ¡Soy un pobre miserable! ¿Quién me librará DEL CUERPO DE ESTA MUERTE (RV1602, RV1862, RV1909, Wesley, Junemann, Oso, ACV, NRV2000, Darby, IAV, KJ2000, KJVCNT, King James Clásica, NASB, LONT, etc. )? ¡Gracias a Dios por medio de Jesucristo nuestro Señor! En conclusión, con la mente yo mismo me someto a la ley de Dios, pero mi naturaleza pecaminosa está sujeta a la ley del pecado.
(Rom 7:15-25 NVI)
Una buena manera de acercarse a la exégesis de un texto es empezar por saber lo que el autor NO está diciendo. Cuando sabemos lo que NO está diciendo, podemos llegar a buen puerto. Salmo lleva luchando con el mismo tema durante años, y sigue completamente atascado porque no empieza por lo básico. Primero hay que hacer el trabajo de saber lo que el autor NO está diciendo. Primero, ni el hombre ni su cuerpo de carne están malditos por Dios. Están en corrupción por estar privados de vida eterna, no en maldición, lo cuál es un asunto muy diferente. Dios nunca maldijo al hombre ni a su cuerpo. La exégesis de todo este difícil párrafo se encuentra en Romanos 7:24, y lo he marcado en NEGRITA. Pablo NO dice "cuerpo mortal" o "cuerpo de muerte", sino una cosa muy distinta: CUERPO DE ESTA MUERTE. El énfasis está en la "MUERTE" no en el "cuerpo". No está diciendo que mi "cuerpo" es la "muerte", sino que "la MUERTE se enseñorea de mi cuerpo". Si la "carne" fuera "mala en sí misma", el pecado nunca hubiera sido condenado EN la carne, sino "fuera de la carne" (Rom 8:3), que es la herejía recurrente de Salmo (Cristo tuvo o vino en "otra carne")
El término "carne" puede traducirse de varias maneras, y una de ellas es "naturaleza pecaminosa". Pablo no está echando la culpa de su pecado a su cuerpo físico. Tampoco habla de la "carne" como de su "cuerpo físico", sino que está hablando de un "cuerpo o un todo místico". Pablo NO está diciendo: "mi CUERPO FÍSICO de CARNE me hace pecar." No, sino que habla de un COMPLEJO que toma forma mística de "cuerpo de muerte"... ahí metemos "mente carnal", "adulterio del corazón" o lo que en lenguaje místico es "apetitos sensitivos y voluntades de la mente carnal" (la mente sin Cristo). "Yo no tengo la culpa sino el pecado que habita en mí", dice Pablo... pero el pecado es un concepto racional, donde hay un alma que ejecuta una voluntad... no se puede decir de un trozo de carne que tiene "pecado". Así que Pablo está hablando de un "SER PECAMINOSO" (un "todo", con su espíritu, su alma y su cuerpo). Pablo no está hablando sólo del cuerpo físico. Un trozo de carne por sí mismo no tiene pecado alguno... que es la teología que Salmo tiene metida en la cabeza.
La prueba de lo que estoy diciendo es Cristo. Es evidente que Cristo tuvo el mismo cuerpo que todos nosotros y no hubo "mal ni maldad en él" y fue "perfecto". El cristianismo se diferencia de todas las religiones porque este cuerpo corrupto "se revestirá de gloria". Este es un concepto muy distinto al de las demás religiones. Debemos sacar de la cabeza la idea de que "cuerpo físico (carne)=maldad". El concepto que Pablo tenía en la cabeza era otro completamente distinto. Sólo por la experiencia interior y mística pueden entenderse las cosas que decía Pablo.
Recomiendo ENCARECIDAMENTE a quien se atreva a intentar entender a Pablo es que se lea de arriba a abajo sus cartas. Empezando por el principio y acabando por el final. Las cartas de Pablo son DISCURSOS enteros, son un "todo", un "filete de carne", y el error GARRAFAL es hacer un filete de un pequeño trocito. Es una costumbre recurrente en el mundo religioso cristiano hacer un mundo de una astilla y obviar el árbol entero. Hay que hacerse niño otra vez para entender a Pablo, porque Pablo era místico primero y después apóstol.
Hace unas semanas leí entera la carta a los Romanos de arriba a abajo en hora y media o algo así y fue maravillosa la revelación y la luz. Las cartas de Pablo pertenecen a otro universo, y deben leerse con los ojos de la mística (del hombre interior).
Amor a todos,
Ibero