ARTIMAÑAS DEL MALIGNO
Sobre el video que presenta el forista Jeremiasnewman.
Esta cita dentro del contexto de la Cena del Señor:
1Co 11:30 Por lo cual hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros, y muchos duermen.
Desde el minuto 2 con 50 segundos, hasta el 6 con 50 segundos, escuchamos 4 minutos de las artimañas del maligno, para engañar al que no es salvo, AQUÍ ESTÁ LA GRABACIÓN:
----------------------------------
-" Aquí el dormir se refiere a la muerte, no a un descanso físico. Fíjate que Pablo enfatiza "no discernir el cuerpo del Señor", no dice la sangre, sino el cuerpo.
La razón principal por la que los Corintios estaban experimentando debilidad, enfermedad y muerte prematura, era precisamente porque no estaban reconociendo la importancia del cuerpo de Jesús en la santa cena.
Estaban fallando en discernir, entender y honrar lo que el cuerpo de Cristo representa para su salud.
-"(Wow, eso cambia totalmente la perspectiva; entonces la santa cena no es solo un recordatorio sino un canal clave para nuestra salud como lo has mencionado; y si no la entendemos correctamente podríamos estar perdiéndonos de mucho)"-
-Absolutamente, Dios ha ordenado la santa cena como un medio vital para la salud y la sanidad de su pueblo.
Si recordamos el libro de Hechos 2:46 leemos que los creyentes partían el pan de casa en casa y como resultado muchas señales eran hechas por los apóstoles; había un poder inherente en esta práctica cuando los hijos de Dios son instruidos y comprenden como la sanidad fluye en la mesa del Señor, la salud y la sanidad se manifiestan añadiendo años a nuestra vida, y más importante aún, vida a nuestros años.
Es un principio espiritual que trae resultados físicos.
Es crucial entender que Pablo señaló el error de "no discernir el cuerpo; no la sangre" como la causa de la enfermedad y la debilidad; esa distinción es vital.
-"(Entonces, si entendí bien, hay un propósito bien específico para cada elemento en la santa cena y a veces mezclamos o no distinguimos entre ellos. ¿Podrías explicarnos con más detalle el significado particular del pan y el vino, especialmente en relación con la sanidad y el perdón?)"-
-Con mucho gusto, es una distinción que nos empodera:
1. El vino que representa su sangre es para nuestro perdón; es a través de su sangre que tenemos redención y el perdón de nuestros pecados como nos lo dice Col.1:14 y Ef.1:7 cuando confiamos en su sangre para salvarnos y al participar del vino reconocemos que hemos sido perdonados, limpiados, y constituidos justos ante Dios. Es la base de nuestra salvación.
2. Pero el pan, ese es específicamente para nuestra sanidad y este es el punto donde muchos se pierden la bendición completa.
-"(El pan para nuestra sanidad, eso es muy interesante ¿Hay algún otro pasaje bíblico que refuerce esta idea, que el pan está íntimamente ligado a la sanidad?"-
-Absolutamente, hay un episodio muy revelador en Marcos 7:26 cuando Jesús habla con la mujer sirofenicia que le pide sanidad para su hija, Jesús se refiere a la sanidad como "el pan de los hijos", con esto, él estaba diciendo que la sanidad en este momento una bendición reservada para el pueblo del pacto con Dios para los hijos y no para los gentiles que no estaban incluidos en ese pacto directo. Esto nos muestra la mentalidad de Jesús, la sanidad era una provisión tan fundamental como el pan mismo y si volvemos a Hechos 10:38 vemos que Jesús iba sanando a todos los oprimidos por el diablo; su cuerpo estaba tan lleno de la vida divina, que incluso su ropa transmitía esa salud ¿Recuerda la mujer con el flujo de sangre de Marcos 5:25-34? Cuando Jesús dijo: -"Tomad, comed, esto es mi cuerpo"- Él estaba impartiendo su vida, su salud y su plenitud a nuestros cuerpos. Es una transferencia de vida.
-"(Es una imagen muy poderosa, su cuerpo roto para que el nuestro sea restaurado y sano, es casi como una transacción divina de sanidad ¿Podrías ahondar más sobre como la doble cura que mencionas se manifiesta a través de la sangre y el cuerpo?"-
---------------0---------------
LO QUE LA BIBLIA ENSEÑA
En el capítulo anterior desde 1Cor.10:16-22 contemplamos en el contexto del pecado de la idolatría que estaban cometiendo los nuevos creyentes en Corinto, ciudad idolátrica donde había numerosos templos a distintas deidades, y ritos sacerdotales a sus dioses con sus correspondientes fiestas paganas, y algunos de los nuevos creyentes, asistían a esta clase de eventos y el primer día de la semana querían participar de la cena del Señor indignamente:
Co 10:20 Antes digo que lo que los gentiles sacrifican, a los demonios lo sacrifican, y no a Dios; y no quiero que vosotros os hagáis partícipes con los demonios.
1Co 10:21 No podéis beber la copa del Señor, y la copa de los demonios; no podéis participar de la mesa del Señor, y de la mesa de los demonios.
1. La mesa del Señor
Es la referencia a la cena del Señor cada primer día de la semana (Hch.20:7) y es tiempo de preparación espiritual, vigilancia, haciendo lo que agrada al Señor, para no participar de la cena indignamente.
Esto significa que la "mesa del Señor" nos habla de nuestra responsabilidad espiritual ante la Santidad del Señor (1P.1:15-16).
2. La mesa de los demonios.
Nos habla de las costumbres paganas y ritos a sus dioses en sus templos y fuera de ellos, en la cultura de Corinto, y algunos nuevos convertidos, indoctos todavía, no veían ningún pecado en asistir a ambos cultos.
En el caso de la diosa Venus el culto corintio a ella era una vibrante mezcla de espiritualidad, sensualidad y comercio, donde la fertilidad y el amor se celebraban abiertamente a través de sus sacerdotisas y rituales dedicados.
El propósito de los milagros y la verdadera interpretación de la Cena del Señor
Los milagros de Jesús no fueron de cualquier clase, sino aquellos que las Escrituras habían anunciado para identificar al Mesías Rey de Israel (Mt. 11:2-5; Jn. 5:36). Su propósito fue acreditar su Mesianazgo, confirmando que Él era el cumplimiento de la revelación divina. En los apóstoles, los milagros tuvieron el propósito de demostrar que el mensaje venía del cielo.
Una vez cumplido este propósito, cesaron.
Es crucial aclarar que la fuente del poder no estaba en objetos externos, como la ropa que algunos tocaron, sino en Cristo mismo. Lucas lo afirma: “Y toda la gente procuraba tocarle, porque poder salía de él y sanaba a todos” (Lc. 6:19).
La virtud emanaba de Jesús, y la fe era el canal para recibirla.
De la misma manera, debemos evitar la errónea interpretación de la Cena del Señor como un rito de sanidad física. Pablo enseña en 1 Corintios 11 que el problema en Corinto no era “no recibir salud”, sino participar indignamente, sin discernir el cuerpo de Cristo. El pan y el vino son símbolos solemnes:
El Pan que por nosotros es partido, está asociado a sus sufrimientos físicos como el Cordero de Dios (Is.53:3-11; Jn.1:29; Sal.22:6-18).
La Copa con su contenido de vino nos dirige espiritualmente al Calvario, emblema de afrenta y dolor, más nosotros amamos a Jesús, que murió en la cruz por salvar al más vil pecador.
Reducir la Cena a un “canal de salud” es una distorsión peligrosa que desvía la atención del verdadero propósito: proclamar la muerte del Señor hasta que Él venga (1Co 11:26).
Pero hay otra distorsión igual de peligrosa, poner nuestra fe en las reliquias que el catolicismo romano llama "santas".
El catolicismo romano conserva y venera numerosas reliquias, clasificadas en tres grandes grupos: reliquias de la Pasión de Cristo (como fragmentos de la Cruz, clavos y espinas de la corona), reliquias de apóstoles y santos (como huesos, manos o vestiduras), y objetos asociados a su vida.
Estas prácticas son abominables porque engañan al creyente desviando su fe hacia objetos materiales en lugar de Cristo.
Así como los milagros fueron señales temporales para acreditar el mensaje, la Cena del Señor es un memorial permanente para afirmar nuestra fe en el sacrificio de Cristo, no un ritual mágico de bienestar físico.
OJALÁ ENTIENDAN PARA QUE CRISTO SEA GLORIFICADO Y NO EL DIABLO.