Sobre Juan 20:23
El texto dice: “A quienes remitiereis los pecados, les son remitidos; y a quienes se los retuviereis, les son retenidos”.El contexto muestra que Jesús envía a los apóstoles como testigos de su obra, no como sustitutos de su sacrificio.
La interpretación católica de la confesión auricular coloca a los sacerdotes en un rol que la Biblia nunca les asigna: ocupar el lugar de Cristo en la cruz.
En realidad, los apóstoles anunciaban el evangelio, y el perdón se recibía por la fe en Cristo.
El “retener” se entiende como la consecuencia de rechazar el mensaje: quien no cree, permanece en sus pecados (Jn. 8:24).
Pero el catolicismo romano ha falseado la obra de la cruz y la blasfema al engañar a la gente con sus confesionarios como si la sangre de Cristo fuese un producto comercial, pues a esto apunta las penitencias e indulgencias como se recuerda con el cobro por las almas del purgatorio de un curita que andaba en Alemania haciendo este tipo cobranzas:
El fraile alemán fue Johann Tetzel (1465 – 11 de agosto de 1519), dominico y predicador de indulgencias.
Es conocido por la célebre frase: “Tan pronto como la moneda suena en el cofre, el alma salta del purgatorio”, utilizada en sus campañas de recaudación para financiar la construcción de la Basílica de San Pedro en Roma.
Lo del catolicismo romano es puro pillaje, robo descarado extorsionando a las almas con el terror del infierno.
Que no quede ninguna duda que ese sistema religioso es un camino al mismo infierno.
De ahí la advertencia "Salir de ella pueblo mío".