Re: ¿QUIEN ES RELMENTE SATANAS?
Perfecto lo que decís.
El viejo hombre siempre va a morir con el pecado a cuestas.
El tema es que debemos morir a esa naturaleza pecaminosa.
La vieja creación fue reemplazada por una nueva creación simplemente porque no puede ser perdonada.
La justicia de Dios no acepta el pecado y esa justicia pende sobre el hombre natural.
Es necesario nacer de nuevo precisamente porque esa vieja vida no tiene arreglo ni solución.
Muchos pretenden salvar al viejo hombre.
Convencer a su naturaleza humana depravada que escuche a Dios y se ponga en regla con el. IMPOSIBLE.
No hay arreglo para Adán ni para toda su descendencia.
La solución pasa por una nueva creación.
Jesús es un nuevo hombre.
El segundo.
El primero la arruinó.
Jesús es el postrer Adán.
En Adán todos mueren.
En el postrer Adán todos viven.
Debemos morir a Adán.
Hacer morir lo terrenal en nosotros.
Hacer morir al viejo hombre.
Lo sepultamos con Cristo.
Bueno en realidad le decimos a Dios: ¿podés contar la muerte de Jesús como si fuera la mia y considerarme sepultado con el, en su muerte? Echo. Para eso fue Cristo para morir por vos... ¿Ves?
Yo también creo en el hombre y la mujer nuevos. En la nueva creación.
Somos justificados por la fe, pero he aquí que llevamos a cabo una batalla ascética, en la que nuestro espíritu está unido al Espíritu de Dios para fortalecernos y elevarnos más y más, y entonces abrir nuestros ojos al significado pleno de nuestra vida en Jesucristo. Definitivamente entonces de lado del Espíritu en esta batalla “…el que siembra en el espíritu cosechará vida eterna” (Gálatas).
El hombre viejo murió para dar nacimiento al nuevo. Jesús es liberador de todo tipo de tinieblas, y algunos creíamos que llevábamos una vida correcta, pero era vacua, un amor egoísta y por tanto falso. Jesús hace morir el viejo hombre en nosotros. Y el nuevo hombre quiere volverse como Cristo, entonces su vida tiene su principio en el Espíritu.
“Jesús es el postrer Adán” Completamente de acuerdo.
“Así también está escrito: Fue hecho el primer hombre Adán alma viviente; el postrer Adán, espíritu vivificante.” (1 de Corintios 15 y 45)
El primer hombre Adán nos transmite la vida natural, pero he aquí que el postrer Adán: Jesucristo nos brinda una vida más que natural, pues él es fuente y principio de la vida divina, vida nueva. ¡Es un Espíritu dador de vida! Con su resurrección nuestro Señor nos dice que estamos en algo nuevo, hay una nueva orientación, el Reino ha llegado. ¡Aquí y Ahora!