Yo te propongo algo mucho mas sencillo: La vida y el cuerpo, dos elementos donde debemos ponerlo todo.
Donde "cuerpo" no es lo que conocemos como el cuerpo humano, sino todo aquello que no es parte de la vida, sino que es lo que le permite a esa vida, vivir.
Y vivir sería, en este caso, interactuar con el mundo exterior.
Los cuerpos no necesariamente son materiales, aunque el cuerpo humano si lo es.
De hecho los ángeles también tienen cuerpo, aunque ese cuerpo no tiene nada que ver con el nuestro.
Tiene lo que nosotros llamamos "boca" y tiene lo que nosotros llamamos "oídos" y también tiene "ojos".
Y te lo puedo demostrar de manera muy fácil.
¿Como hacen los ángeles para comunicarse entre ellos?
De hecho tienen que poder "hablar" en un formato que no es el que escucha nuestro oído humano que capta señales entre 20 y 18000 ciclos por segundo.
La radiofrecuencia lleva mensajes perfectamente coherentes que se modulan y de-modulan por aparatos acordes y que a pesar de que nos atraviesan, nosotros no los podemos interpretar (escuchar).
El "oido" de un teléfono celular, puede escuchar la "voz" que le susurra la antena de la compañía telefónica que esta a kilómetros de el.
Sin embargo nosotros nada escuchamos.
Un televisor tiene "ojos" para ver las imágenes que le llegan por el aire y las reproduce en la pantalla.
Si los ángeles no se vieran, no se reconocerían y se llevarían por delante o hasta podrían ocupar el mismo lugar sin saberlo.
El cuerpo es el encargado de la face comunicacional del ser. Es su interface con el entorno.
El punto es ¿donde esperamos si solo esperan los vivos, y una vida sin cuerpo, no puede "vivir"?
Tampoco, si es como decís vos, que esperamos, no seriamos hombres lo que esperamos. Porque el hombre vuelve a la tierra. Las escrituras no dicen que espera,
El "hombre" desaparece cuando muere y vuelve a aparecer cuando resucita. Entre esos dos puntos puede ser solo un recuerdo en Dios.
El hombre que espera es aquel que murió pero que esperaba con fe mientras estaba vivo.
Yo me muero en la confianza de que Dios me resucitará, pero cuando muero, muero yo y mi esperanza muere conmigo.
Es un salto a la nada y dependo totalmente de Dios.
No tiene la menor importancia si le llamamos morir o le llamamos dormir, porque la realidad es que estamos EN las manos de Dios (o en su mente) porque dependemos de que el nos vuelva a dar vida.
No estoy totalmente de acuerdo con esta explicación.
Parecería que Dios formó de la tierra un cuerpo inanimado y le infundió un hombre adentro.
Si creemos esto entonces vamos a creer que muere el cuerpo y el "hombre" espera un nuevo cuerpo.
La biblia no nos dice esto.
La biblia dice que Dios formó al hombre del barro, no a su cuerpo, y no le soplo un hombre en su nariz sino aliento de vida, para que ese hombre que ya estaba completo tuviera vida propia.
En la película Toy Story los juguetes cobran vida cuando está solos.
Pinocho era un personaje de madera hasta que tuvo vida.
Cuando vemos a los juguetes sin vida en Toy Story no miramos para arriba buscando sus vidas en el cielo, sino que miramos los juguetes esperando que resuciten.
Seguimos mirando los juguetes, porque son los juguetes los que de repente tienen vida y puede interactuar con su medio y de golpe que dan secos.