Si Él llama a ese evento hórama es porque no se equivoca, y puede mostrar lo que quiera. ¿Quién eres tú para decir qué puede y qué no puede?
Por respeto a su Palabra, y entendiendo que Él es la Palabra, prefiero armonizar todo el contexto de principio a fin,
y no aferrarme a lo que las tradiciones y el platonismo imponen,
colgándose de unos pocos versículos mal interpretados para contradecir a Dios.
Te reto, Oso,
a poner todas tus pruebas para defender la inmortalidad del alma. Yo haré lo mismo. Quien tenga más respaldo será el que gane este debate.
Mientras tanto, con tus mensajes vacíos, emocionales y sin respaldo en la Palabra de Dios, sigues refutado.
Y lo más importante es que lo sabes. Sabes que no puedes ganar, pero el miedo a soltar esa mentira que tienes arraigada y quedarte sin base te lleva a engañarte a ti mismo.
Yo también estuve en ese lugar, por eso te lo digo. Puede que respondas lo contrario, pero en el fondo lo sabes bien.
Déjalos a un lado y mira lo que hacia Cristo --> EL hablaba com ellos y no lo puedes explicar.Analiza todos los hóramas en el A.T. y en el N.T., y enfócate en quién ve la visión. Ahora dime: ¿cuál de ellos interactuó con los elementos que ve en la visión?
la biblia diceNo lo sé, estás suponiendo; yo me baso en la Escritura.
Jesús dijo: "Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se persuadirán aunque alguno se levante de entre los muertos" (Lucas 16:31). Y eso fue exactamente lo que sucedió.
Después de contar la parábola del rico y Lázaro, Jesús resucitó a Lázaro (Juan 11:43-44). Sin embargo, los principales sacerdotes y fariseos no se arrepintieron; por el contrario, desde ese día planearon matar a Jesús (Juan 11:53) y también procuraban matar a Lázaro (Juan 12:10-11). Y Lázaro tampoco relató nada del más allá, ni del seno de Abraham, ni del tormento en el Hades.
Por esa razón, si los judíos hubieran sabido que habló con Moisés y Elías antes de su crucifixión, creo que hubieran invalidado su testimonio y lo habrían matado. Qué es más poderoso, ver a un muerto resucitar, o creer en una historia donde la única prueba sería la palabra de unos discípulos odiados por ser seguidores de Jesús.
Vuelvo y te pregunto:
¿Jesús no quería que nadie supiera que habló con Moisés y Elías sino hasta después de su resurrección?
Lucas lo dice:Es que no has entendido. El punto no es Cristo, sino los videntes.
Analiza todos los hóramas en el A.T. y en el N.T., y enfócate en quién ve la visión. Ahora dime: ¿cuál de ellos interactuó con los elementos que ve en la visión?
Otro punto importante: si Moisés y Elías eran almas físicas y literales, ¿por qué no hablaron con los discípulos?
Dónde está el simbolismo
Claro, no quería que la gente supiera que vio y habló con difuntos.
Dream on.
El punto central siempre será Cristo.
Hebreos 12:2
puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe...
.
si Moisés y Elías eran almas físicas y literales, ¿por qué no hablaron con los discípulos?
Y regresas a lo mismo, en tu argumento circular.
ὅραμα significa "visión", pero también "aparición".
Te pregunto porque todo esto lo vieron, vieron todo, excepto-para ti y solo para tí- a Moisés y Elias. Te niegas a reconocerlo
Preguntas bien formuladas.Contesta:
1. ¿En qué parte de la ley dice que los testigos deben hablar con las partes para ser verídico su testimonio?
2. ¿Con quién vinieron a hablar Moisés y Elías? ¿Con Jesucristo o con los testigos?
Puras gimnasias mentales.Obviamente, si siempre preguntan lo mismo, uno debe responder con la misma estructura y el mismo argumento ya expuesto. Para evitar entrar en un círculo repetitivo de preguntas y respuestas, es necesario proponer algo diferente.
En cuanto a la palabra hórama, querer traducirla como “aparición” para desligarla de la idea de ser simplemente algo observado carece de sentido, porque se está saliendo de lo que precisamente buscamos demostrar desde la Escritura. Esta palabra no significa solamente “aparición” o “algo que se ve”; hórama está directamente relacionada, siempre que se usa, con eventos de revelaciones que Dios da por medio de un mensaje a un vidente, el cual nunca interactúa con los elementos de la visión, sino con el mensajero que la presenta, sea Dios, Jesús o un ángel.
Por eso hórama no entra en la categoría de una simple aparición o algo meramente visible. Jesús mismo llamó “hórama” al evento de la transfiguración, y vemos que Moisés y Elías nunca interactuaron con los testigos o videntes, Pedro, Juan y Jacobo, sino que ellos solo interactuaron con la persona que estaba física y literalmente con ellos, es decir, Jesús.
En este hórama (ὅραμα), los que presenciaron el evento fueron aquellos que Cristo escogió específicamente para que fueran testigos: Pedro, Jacobo y Juan (Mateo 17:1; Marcos 9:2; Lucas 9:28).
No fue una visión abierta a todo el pueblo, sino un acontecimiento revelado únicamente a un grupo reducido. Y con más razón, si estos testigos fueron seleccionados para contemplar la gloria de Cristo (Juan 1:14), sería lógico esperar que existiera algún registro de intercambio, interacción o diálogo con dos de los personajes más representativos de las Escrituras: Moisés, mediador de la Toráh (Éxodo 34:29-35), y Elías, profeta defensor del pacto (1 Reyes 18:36-39).
Sin embargo, la ausencia total de cualquier diálogo registrado entre los testigos oculares y Moisés o Elías confirma la naturaleza de lo que Jesús denominó hórama (Mateo 17:9).
Vuelvo y te repito: En las Escrituras, este término se emplea para referirse a revelaciones de carácter sobrenatural dadas a un vidente, en las cuales el receptor no interactúa con los elementos de la visión, sino con el mensajero que la comunica (por ejemplo, Hechos 7:31; 9:10, 12).
Ahora, analizando el contexto bíblico, entendemos que el propósito central de la transfiguración nunca se centró en Moisés ni en Elías, sino en la manifestación de la gloria del Hijo amado y en la confirmación divina de su autoridad mesiánica (Mateo 17:5). De hecho, cuando Pedro, décadas después (más de 30 años), testificó acerca de este evento en su segunda carta, mencionó que había sido testigo ocular de la majestad de Cristo, pero no hizo referencia alguna a Moisés ni a Elías (2 Pedro 1:16-18).
Además, en todo el Nuevo Testamento no existe registro alguno de que los tres testigos relataran o dieran testimonio sobre estos dos personajes en particular específicamente relacionado con el hórama de la transfiguración.
1. ¿En qué parte de la ley dice que los testigos deben hablar con las partes para ser verídico su testimonio?Contesta:
1. ¿En qué parte de la ley dice que los testigos deben hablar con las partes para ser verídico su testimonio?
2. ¿Con quién vinieron a hablar Moisés y Elías? ¿Con Jesucristo o con los testigos?
Y sin embargo, Moisés y Elias aparecieron y conversaron con Jesús.No hay más que añadir. La inmortalidad del alma es antibíblica.
Obviamente, si siempre preguntan lo mismo, uno debe responder con la misma estructura y el mismo argumento ya expuesto.
Vuelvo y te repito:
no existe registro alguno de que los tres testigos relataran o dieran testimonio
En cuanto a la palabra hórama, querer traducirla como “aparición” para desligarla de la idea de ser simplemente algo observado carece de sentido,
Digo ¿y aquí entonces si se equivoca Jesús?Si Él llama a ese evento hórama es porque no se equivoca, y puede mostrar lo que quiera. ¿Quién eres tú para decir qué puede y qué no puede?