Re: Judas v. 11
Re: Judas v. 11
Amen, amen y amen
– a lo que tan veraz has dicho en todos sus detalles. Escribo para despedirme también de vosotros hermanos como ya he hecho a otros participantes con los cuales he tenido un intercambio más largo.
Cuando eres un hijo/una hija de Dios nada cambia en tu forma de ser ante Dios, tu deseo de andar junto a Él, tu afán de servir para con los demás… donde más rinde para ellos (y solo Dios rinde), y ese deseo de esa vida tranquila y llena de Su Paz (interior y exterior) – cuando El abre de repente El Cielo y te desvela – DES-VELA – lo que es la vida nuestra, nuestra estancia aquí, su propósito, y hacia donde caminamos… ya que cuando Dios Padre hace eso ya has anclado tan profundamente en Cristo nuestro Señor y Rey, que tu corazón Le pertenece por completo.
Recuerdo que al principio de mi Andar con Cristo (y mi vida ha sido llena de también historias y narraciones bellas de ficción pero con una base de la vida espiritual) que leí una historia – un cuento – de cómo llegas a encontrar “el tesoro” de tu vida pero las distracciones del camino de vuelta para llevártelo a casa te hacen perderlo poco a poco…(hay una historia también bastante similar entre los cuentos de Sibad el viajero cuando está en un castillo y vive en el “olvido” que le roba los años y el tiempo valioso).
¿Y porque digo esto? Pues porque esos tres puntos son – viajeros que vienen juntos – y cuando los aceptas y los dejas entrar en “tu casa” ellos pronto ocuparan todo el lugar que deberías de invertir en “seguir tu camino y tus andares”. Son como rocas debajo el agua que harán tu barco no solo primero quedarse estancado sino te harán naufragar con tiempo que tu barco allí se queda y el oleaje desmontara tu barco hasta hundirlo al fondo del mar.
Os deseo mis amados hermanos – todo lo mejor y como dicen en ingles Gods speed.<o
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En Cristo<o
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Re: Judas v. 11
11 ¡Ay de ellos! porque han seguido el camino de Caín, y se lanzaron por lucro en el error de Balaam, y perecieron en la contradicción de Coré”.
Tres cosas advertimos aquí:
1 – El camino de Caín. La envidia no permite complacerse en lo bueno que otro haga y la aceptación que consiga, por lo que maquina el mal que deje fuera de carrera a quien mira como un competidor. En la iglesia, por el contrario, como cuerpo de Cristo, todos los miembros se ayudan mutuamente contribuyendo cada cual con su aporte, a la salud y crecimiento del organismo (1Co 12:25, 26).
2 – El error de Balaam. El afán de lucro es alimentado por la codicia, siempre insaciable, pues lo obtenido siempre será poco comparado con lo que otros tienen o con lo que todavía podría conseguirse. Este es un error “con gusto a verdad”, pues quien solamente sabe de sueños e ilusiones resignándose a su miseria vive una mentira, mientras que quien acumula beneficios materiales podrá darse todos los gustos, lo que es un disfrute presente y real. El caso de Balaam es bien elocuente, ya que su porfía en proseguir su camino no le permitió escuchar la corrección de su asna. ¡Cuántos profetas modernos harían mejor papel callando ellos y dejando predicar a su asna!
3 – La contradicción de Coré. Llamada así en nuestro texto, y en otras versiones: objeción, controversia, revuelta, rebelión, insurrección. A la forma griega ANTILOGIA conviene más literalmente “contradicción”. No solamente es este un hablar distinto y opositor, sino una actitud y conducta contrarias al orden por Dios establecido. Desde la revuelta de Satanás y sus seguidores, toda la historia está llena de casos en que el orden es subvertido. Es cierto que un católico nos dirá que eso fue lo que hizo Lutero. Sin embargo, el orden neotestamentario fue subvertido tempranamente en las iglesias, y los papas y sus Concilios instauraron otro orden muy distinto al original. Por ello, la Reforma protestante podrá impresionar como un movimiento subversivo, cuando en realidad recuperó sólo en parte lo mucho que todavía requería ser restaurado. También es cierto que este capítulo 16 de Números ha sido hábilmente manipulado por dirigentes eclesiásticos inseguros, amedrentando con sus advertencias a eventuales opositores que estuvieran tramando su deposición. Con algo de elocuencia y una patética carga emotiva es posible disuadir cualquier intentona. Sin embargo, la contradicción de Coré con su oposición a Moisés y Aarón no prefigura ninguna insubordinación contra cualquiera humana y pretendida autoridad eclesiástica, sino contra el único y legítimo Señorío en la iglesia: Jesucristo mismo (2Pe 2:10).
Amen, amen y amen
– a lo que tan veraz has dicho en todos sus detalles. Escribo para despedirme también de vosotros hermanos como ya he hecho a otros participantes con los cuales he tenido un intercambio más largo.
Cuando eres un hijo/una hija de Dios nada cambia en tu forma de ser ante Dios, tu deseo de andar junto a Él, tu afán de servir para con los demás… donde más rinde para ellos (y solo Dios rinde), y ese deseo de esa vida tranquila y llena de Su Paz (interior y exterior) – cuando El abre de repente El Cielo y te desvela – DES-VELA – lo que es la vida nuestra, nuestra estancia aquí, su propósito, y hacia donde caminamos… ya que cuando Dios Padre hace eso ya has anclado tan profundamente en Cristo nuestro Señor y Rey, que tu corazón Le pertenece por completo.
Recuerdo que al principio de mi Andar con Cristo (y mi vida ha sido llena de también historias y narraciones bellas de ficción pero con una base de la vida espiritual) que leí una historia – un cuento – de cómo llegas a encontrar “el tesoro” de tu vida pero las distracciones del camino de vuelta para llevártelo a casa te hacen perderlo poco a poco…(hay una historia también bastante similar entre los cuentos de Sibad el viajero cuando está en un castillo y vive en el “olvido” que le roba los años y el tiempo valioso).
¿Y porque digo esto? Pues porque esos tres puntos son – viajeros que vienen juntos – y cuando los aceptas y los dejas entrar en “tu casa” ellos pronto ocuparan todo el lugar que deberías de invertir en “seguir tu camino y tus andares”. Son como rocas debajo el agua que harán tu barco no solo primero quedarse estancado sino te harán naufragar con tiempo que tu barco allí se queda y el oleaje desmontara tu barco hasta hundirlo al fondo del mar.
Os deseo mis amados hermanos – todo lo mejor y como dicen en ingles Gods speed.<o
En Cristo<o