1. Adulterar es una palabra algo dura que yo no he pronunciado. Pero es un hecho de que Reina estaba imbuido en el espíritu de la Reforma y por tanto su traducción responde a este espíritu. Para ejemplo el que ya ha sido tratado en este foro de la erradicación por completo (o casi) de la palabra tradición (cosa que les molestaba y molesta a los protestantes) y su sustitución por doctrina y similares. Del mismo modo que la Biblia del Rey Jacobo es la principal edición de la Sagrada Escritura en inglés y se sabe que este rey influyó sobre los traductores en las partes del texto que destacaban la autoridad real.
2. Es sabido que parte del trabajo de Valera fue una corrección más o menos severa de la edición de su colega y amigo.
3. Reina basó su traducción del Nuevo Testamento en el Textus Receptus, obra de Erasmo y que ya en tiempos de este había sido criticada por su no tan buena calidad:
La mitad de la docena de manuscritos utilizados por Erasmo eran todos de origen reciente. La mayoría (siglo XV).
Al manuscrito del Apocalipsis que usó le faltaba la última página. Para reconstruirla Erasmo usó la Vulgata y tradujo del latín al griego. Este texto griego aproximado sería después retraducido al inglés para la Biblia del Rey Jacobo. Así, algunas palabras que nunca han sido halladas en ningún manuscrito griego fueron incorporadas en el texto de Erasmo, y por consiguiente a su vez, en el Textus Receptus.
En el trabajo de Erasmo aparecen palabras y frases que se encuentran en la Vulgata, pero que no están sustentadas por prácticamente por ningún manuscrito griego. Ej: Hechos 9:5-6 (Biblia del Rey Jacobo), “es duro para ti dar puntapiés contra las punzadas. Y él temblando y atónito dijo, Señor, ¿qué quieres tú que yo haga? Y el Señor le dijo...”. Esa frase la hereda la Biblia inglesa de la Vulgata a partir de la traducción de Erasmo.