Es obvio que lo que comparto (algo totalmente revolucionario), no lo puedan recibir si no abren la mente y el corazón. Todos por ser "hijos de Dios", son dioses y con mis enseñanzas los hago que se pongan de pie como tales y los llevo ante el Padre. Les he enseñado la Verdad sobre el Cristo, sobre la vida y la muerte, sobre la salvación, sobre el reino de Dios, y el Reino de los Cielos. Les he enseñado del cosmos, de los siete cielos, etc. Todo ello no es algo nuevo. De todo ello habló Jesús, pero no lo explicó, aún no era el momento de hacerlo, ahora si. Pero se espantan y me acusan de hereje, de demonio y de muchas otras cosas. Ante eso ¿qué crees que se puede hacer, partiendo por ti?