Ciertamente. En español el nombre que traduce el tetragrámaton hebreo es Jehová.
Independientemente de cuán preciso es en su pronunciación o no, eso no lo hace menos auténtico de lo que es, ni menos referido al Dios con el que el tetragrámaton se refería.
Un asunto en el que no muchos se detienen es en el porqué del nombre Jehová.
Sin importar desde cuándo comenzó a usarse esa forma exactamente (pues eso no creo que sea posible de descubrir con total certeza), si nos remontamos imaginariamente hacia atrás, y seguimos atrás, ... y más atrás, como a los años en que el judaísmo fue llevado a países con idiomas extranjeros ... esos idiomas emparentados con el español moderno y que le dieron su origen ... ¿qué descubriríamos?
De alguna manera y de forma NATURAL, sin que alguien haya estado calculándolo, más que Dios mismo mediante su espíritu probablemente, en esa zona donde se había llevado el judaísmo, la pronunciación del Nombre en hebreo fue adoptando la forma latina que se le conoce, ya sea porque era la forma en que los miembros vocales de esas personas podían pronunciarlo, o porque esa era la transliteración habitual de las consonantes y 'supuestas vocales' hebreas que probablemente ya existían para ese tiempo, o cualquier otra razón que ahora desconozcamos. Pero existe una probabilidad muy elevada de que el nombre haya surgido DE FORMA NATURAL, y no como un semi-invento de eruditospara sustituir el nombre hebreo.
Lo cierto es que hace más de mil años ya se usaba esa forma en lugares donde se hablaba el antiguo español, mientras que en otros lugares, por las mismas razones, se usaron formas diferentes que aun hoy continúan en uso en los idiomas que surgieron de aquellos otros.
Esta es una forma natural de ver el asunto, y los fanáticos que quieren darle un toque místico a todo esto, solo están adoptando las mismas costumbres judaizantes que provocaron el final desconocimiento de la verdadera pronunciación del nombre hebreo original. Para evitar que el nombre que identifica a Dios como identificativo del tetragrámaton en cada idioma específico deje de usarse, como quisiera el enemigo despersonalizar ese nombre, debemos usar el que por siglos hayamos usado en nuestro propio idioma, pues por alguna razón que vá más allá de nuestro entendimiento, Dios permitió que así llegara a ser establecida la traducción de las cuatro letras. Si estamos en Italia le llamaremos Geova (léase Yeová), si en el Congo ... Yavé, si en algún país de habla inglesa Jehovah (léase Yejóuva), si hispano ... Jehová, y así sucesivamente. L importante es usar el nombre tal como lo que conocen los que hablan el idioma en el que nos comunicaremos. La persona sigue siendo la misma, y cuando hablamos de Él, o a Él, es feliz y escucha con gusto:
Mal.3:16 En aquel tiempo los que estaban en temor de Jehová hablaron unos con otros, cada uno con su compañero, y Jehová siguió prestando atención y escuchando. Y un libro de recuerdo empezó a ser escrito delante de él para los que estaban en temor de Jehová y para los que pensaban en su nombre.