El Concilio de Constanza y el Mito de la Sucesión Apostólica.

Re: El Concilio de Constanza y el Mito de la Sucesión Apostólica.

La cosa es así de simple:
Urbano VI fue elegido legítimamente. Excomulgó a los cardenales que se rebelaron y confirmó a los que luego eligieron a Bonifacio IX. Bonifacio a los que eligieron a Inocencio VII y éste a los que eligieron a Gregorio XII. Y en el cónclave celebrado en Constanza que eligió a Martín V estaban los cardenales de Gregorio XII, lo cual aleja toda duda sobre la legitimidad de la elección.

A ver si ALGUIEN tiene el VALOR de demostrar que un solo dato de los que he dado es falso. Y si no hay un dato falso, ya podéis poneros como os dé la gana que el caso está cerrado
 
Re: El Concilio de Constanza y el Mito de la Sucesión Apostólica.

Luis Fernando dijo:
La cosa es así de simple:
Urbano VI fue elegido legítimamente. Excomulgó a los cardenales que se rebelaron y confirmó a los que luego eligieron a Bonifacio IX. Bonifacio a los que eligieron a Inocencio VII y éste a los que eligieron a Gregorio XII. Y en el cónclave celebrado en Constanza que eligió a Martín V estaban los cardenales de Gregorio XII, lo cual aleja toda duda sobre la legitimidad de la elección.

A ver si ALGUIEN tiene el VALOR de demostrar que un solo dato de los que he dado es falso. Y si no hay un dato falso, ya podéis poneros como os dé la gana que el caso está cerrado

Pues lo siento. ¿O se trata por que lo dice LFP? Y si lo dice él con toda su sabiduría, su amigo "ignorante" le replica: la elección de Martin V. con todos sus 23 cardenales no se ajustó a lo prescrito por el Tercer Concilio de Letran ni por el de Lyon. Los treinta y tres LAICOS que tambien le votaron la hacen ilegítima.

Vuestra sabiduría tiene una salida. Dar por ilegítimos los dos Concilios citados.
¿Fueron ilegítimos?

Algun entendido... ¿pordría decirme si se pega la cabezonaria aragonesa?
 
Re: El Concilio de Constanza y el Mito de la Sucesión Apostólica.

Dos cosillas:
- Aunque no soy aragonés sino castellano, prefiero mil veces la cabezonería aragonesa a la miseria personal de algunos que son absolutamente incapaces de debatir algo sin hacer alusiones personales. Pero bueno: nihil novum sub sole
- Una cosa es que en el concilio de Constanza participaran laicos y otra que los mismos participaran en el cónclave que eligió a Martín V, que tuvo lugar en Constanza porque allí se estaba celebrando el concilio. Además, dado que la elección fue por UNANIMIDAD sobra cualquier duda sobre la legitimidad "canónica" de la misma ya que ni uno solo de los cardenales legítimos votó otra cosa.

El caso está cerrado
 
Re: El Concilio de Constanza y el Mito de la Sucesión Apostólica.

Luis Fernando dijo:
Dos cosillas:
- Aunque no soy aragonés sino castellano, prefiero mil veces la cabezonería aragonesa a la miseria personal de algunos que son absolutamente incapaces de debatir algo sin hacer alusiones personales. Pero bueno: nihil novum sub sole
- Una cosa es que en el concilio de Constanza participaran laicos y otra que los mismos participaran en el cónclave que eligió a Martín V, que tuvo lugar en Constanza porque allí se estaba celebrando el concilio. Además, dado que la elección fue por UNANIMIDAD sobra cualquier duda sobre la legitimidad "canónica" de la misma ya que ni uno solo de los cardenales legítimos votó otra cosa.

El caso está cerrado

¿De quien estas hablando cuando citas la miseria personal? ¿Te olvidas que iniciaste la cuestión personal al llamarme ignorante.
¿Acaso crees que eres el único que tiene venia jerarquica para ataques personales y encima la desfachatez de acusar a los demás? Se un poco más objetivo.

Los laicos SI PARTICIPARON EN EL CONCLAVE. en número de 33 que sobrepasaron en un tercio a los cardenales. ¿Acaso estuvieron en el conclave celebrado en la Lonja de Constanza de relleno? No Sr. Catellano de Castilla, el número de laicos era para mostrar a la posteridad que el Conclio estaba por encima de los cardenales electores y por encima del elegido papa. Puedes preferir la cabezonaria aragonesa pero ésta en ninguna manera puede cambiar los hechos históricos puesto que consta en los anales del concilio.
 
Re: El Concilio de Constanza y el Mito de la Sucesión Apostólica.

XXIV. Entrega

Falsificaciones

Sigamos con las falsificaciones romanistas. Una de las más fabulosas fue la del “Liber Pontificalis” que tuvo una influencia decisiva tan pronto como se esparció y fue usada, primero por Beda en el 710 en Occidente. Suministró las bases para la noción de que los Papas han actuado desde el principio como legisladores de toda la Iglesia, y ayudaron enormemente a las composiciones posteriores del Seudo Isidoro, quien incorporó estas narraciones de promulgaciones papales en sus decretos, dándoles por consiguiente, la apariencia de genuinas. Esta armonía entre las falsas Decretales y los anales de los Papas es lo que dio a aquellas una influencia tan decisiva y tan duradera entre el pueblo.

Después de la segunda mitad del siglo octavo, fue forjada en Roma la famosa Donación de Constantino. Se basa en la leyenda de principios del siglo quinto sobre la curación del Emperador de la lepra, y su bautizo por parte del Papa Silvestre, en la que se hace decir a aquel lleno de agradecimiento que ha donado Italia y las provincias de Occidente al Papa habiendo regulado con detalle las prerrogativas de honor y los vestidos del clero romano.
(Por “provincias de Occidente” no debemos entender las Galias, España, etc. La frase se refiere a la parte norte de la península italiana; Lombardía, Venecia e Itria, que no pertenecían propiamente a la Italia romana)
El Papa es presentado, por consiguiente, como señor y maestro de todos los obispos y como teniendo autoridad sobre las cuatro grandes sedes de Antioquia, Alejandría, Constantinopla y Jerusalén.
La falsificación revela su origen romano en cada línea; es evidente por sí mismo que algún clérigo de la Iglesia de Letrán fue el recopilador. El documento, obviamente, iba destinado al rey franco Pipino, y seguramente fue compuesto poco antes de 754. Constantino relata en él, como sirvió al Papa como su inferior, conduciendo su caballo a cierta distancia. Esto indujo a Pipino a ofrecer homenaje al Papa, algo extraño a las ideas usuales de los francos, y el Papa le dijo desde el principio que esperaba no un regalo sino una restitución por parte de los francos y su rey.
(No hay la menor duda en cuanto al origen romano de la “Donación”. El jesuita Cantel lo reconoció sin reservas en su “Hist. Metrop. Urb,” p 159. Dice pensar que un subdiácono romano, Juan, fue el autor. El documento tenía un objetivo triple: contra los longobardos, que amenazaban Roma, contra los griegos que no estaban dispuestos a reconocer ninguna supremacía de la Sede romana sobre su iglesia y con vistas a los francos)
La primera referencia de esta donación de Constantino aparece en la carta de Adriano a Carlo─Magno, en el año 777, en donde se le dice que, como nuevo Constantino, ha dado a la Iglesia lo que le pertenecía, pero que tiene todavía que hacer más restituciones derivadas de las antiguas donaciones imperiales. Desde 752 los Papas se habían ya acostumbrado ha hablar de restituciones en lugar de donaciones, en sus cartas; las ciudades y provincias italianas tenían que ser restauradas, ora a favor de San Pedro, ora a favor de la república romana. Este leguaje se hizo inteligible por primera vez cuando los papas presentaron la “Donación” de Constantino, mostrando que tenían derecho a todo ello como herederos de la Roma de los césares en Italia. Porque, siendo a la vez sucesores de Pedro y Constantino lo que fue dado a la República romana fue dado también a Pedro y viceversa. De esta manera se mostró claramente a Pipino que tenía simplemente que rechazar las demandas de la Corte Imperial griega sobre la restauración de sus territorios italianos, por no tener base legal su petición.

Sería sin duda incomprensible cómo Pipino pudo ser inducido a dar el Exarcado, con veinte ciudades, al Papa que jamás las había poseído, atribuyéndose al mismo tiempo sobre sí la enemistad de la todavía poderosa Corte Imperial, solamente para que no faltase el aceite en las lámparas de las iglesias romanas… (Así se explicaba siempre en las ambiciosas cartas petitorias de los papas, como principal justificación pera pedir los regalos de tierra que deseaban) … a menos que no le hubiera sido demostrado el derecho del Papa a ello por donación de Constantino, y lleno de terror por la amenaza vengativa del Príncipe de los Apóstoles si le rehusaba esta su propiedad, accedió a ello.

Pero la parte más grave, no son todos estos territorios que los papas obtuvieron mediante fraudes documentales sino el aspecto espiritual con la falsedad de ser cabeza de todos los obispos de la cristiandad.
Cabe tener en cuenta que el papado no renunció a sus Estados, simplemente le fueron arrebatados tan pronto como la superstición de los temores infernales que blandían se hicieron risibles. Tampoco han rehusado al poder espiritual obtenido, como estamos demostrando, mediante falsedades e inventos de documentos atribuidos incluso a los padres de la Iglesia y falseando las Actas de la mayoría de los Concilios verdaderamente ecuménicos.
La verdad es muy simple. Los Concilios que marcaron la pauta sobre la ortodoxia doctrinal se realizaron sin la presencia de los obispos de Roma. El de Calcedonia que se convocó a instancias del Obispo de Roma para aclarar lo que más le dolía a León I, el Canon Tercero del Constantinopla el cual determinó que el Primado de Honor que había tenido Roma por ser Capital del Imperio, pasaba a Constantinopla por la misma razón. El resultado fue que los padres de Calcedonia confirmaron con su canon 28 al tercero de Constantinopla.
Después aparecieron las excusas del patriarca de Constantinopla rogando al papa León que lo aprobase y demás. Pero a tenor de lo que estamos viendo ¿Quién nos asegura que todas estas expresiones no fueron también fraudulentas, si este mismo papa tergiversó expresiones del Concilio de Nicea?

Existe la expresión: “Para muestra un botón” Pero ocurre que hay más botones que los de una de las antiguas sotanas de los curas.
 
Re: El Concilio de Constanza y el Mito de la Sucesión Apostólica.

Tobi dijo:
Los laicos SI PARTICIPARON EN EL CONCLAVE. en número de 33 que sobrepasaron en un tercio a los cardenales. ¿Acaso estuvieron en el conclave celebrado en la Lonja de Constanza de relleno? No Sr. Catellano de Castilla, el número de laicos era para mostrar a la posteridad que el Conclio estaba por encima de los cardenales electores y por encima del elegido papa. Puedes preferir la cabezonaria aragonesa pero ésta en ninguna manera puede cambiar los hechos históricos puesto que consta en los anales del concilio.

Estimado Tobi, tengo un serio problema: soy muy ignorante. Así que me permito participar aquí para pedirle ayuda. Me gustaría saber DÓNDE se pueden consultar esos Anales del Concilio de Constanza para verificar el dato de los 33 laicos y contar también el número de cardenales participantes.

Me gustaría saber si esos Anales están en la web, o en algún libro de acceso para el lector promedio.

Desde ya Gracias y un afectuoso saludo!!!
 
Re: El Concilio de Constanza y el Mito de la Sucesión Apostólica.

Lo he debido de decir ochenta veces ya pero se ve que hay quien no se quiere enterar. En el cónclave de Constanza estaban TODOS los cardenales legítimos. Y la elección de Martín V se adoptó por unanimidad. Por tanto, por mucho que hubiera representantes de las naciones en la elección, la misma fue plenamente legítima pues todos los que tenían canónicamente derecho a elegir Papa lo hicieron.
 
Re: El Concilio de Constanza y el Mito de la Sucesión Apostólica.

Luis Fernando dijo:
Lo he debido de decir ochenta veces ya pero se ve que hay quien no se quiere enterar. En el cónclave de Constanza estaban TODOS los cardenales legítimos. Y la elección de Martín V se adoptó por unanimidad. Por tanto, por mucho que hubiera representantes de las naciones en la elección, la misma fue plenamente legítima pues todos los que tenían canónicamente derecho a elegir Papa lo hicieron.

Y yo repetiré 8.000 veces que dicha legitimidad es un invento tuyo y tampoco está probado que la elección fuese pòr unanimidad. No puedes negar la presencia de los 33 electores laicos. ¿Donde pues la pretendida legitimidad? Solo puede serlo si el Concilio estaba por encima de los cardenales electores mediante la presencia de un tercio más de laicos.
¿Quien es el que no quiere enterarse? Si nos guiamos por los cánones o decretos establecidos por los Sínodos de Letran y de Lyon consideramos ilegal el concilio que solucionó el cisma y el que eligio a Martin V, colocó la base sobre la cual se apoya la "legitimidad" de todos los pontífices posteriores.

Los hechos escuetos se resumen así: el concilio es ilegal si lo examinamos según el Derecho Canónico romano; es además un concilio que enseñó la "herejía", según la propia teología romana, pues decretó que el concilio es superior al Papa. Pero -y aquí se presenta el problema insoluble-, si el concilio no es legítimo entonces tampoco lo son los papas que ha habido desde Martín V, pues estos papas deben su tiara a la elección hecha por el concilio.

Si prescindimos del Derecho Canónico y reconocemos al concilio, entonces hemos de admitir la superioridad del Concilio sobre el papa, teoría que entra en colisión con la misma esencia del papado. En cuanto a la hipótesis de que Gregorio XII confirmara alguna sesiones e invalidara aquellas en que fueron decretados los principios conciliaristas no resiste la mínima crítica histórica.
Así, no hay escape posible: las consecuencias de Constanza destruyen irremisiblemente todas las pretensiones de la primacía pontificia.

Si el Concilio de Constanza no puede ser considerado legítimo. ¿Podemos considerar legítimos a los pontífices que se originaron en él?
Si, en todos caso, el concilio es perfectamente ecuménico, ¿como rechazar las teorías conciliaristas que lo rigieron y, por medio del emperador, lo convocaron, lo presidieron y lo confirmaron con el consentimiento unánime de toda la Iglesia?

Si se pretende justificar por el hecho de que Martín V. diera legitimidad al Concilio. la perogrullada es enorme puesto que lo que resulta es que se dió legitimidad a sí mismo y no a su elección. ¿Es canónica esta pretensión?

Roma no ha contestado nunca adecuadamente a estas preguntas.

¿Y prentende hacerlo LFP por encima de la misma Roma?
¡¡¡Formidable!!!
 
Re: El Concilio de Constanza y el Mito de la Sucesión Apostólica.

BenHur dijo:
Estimado Tobi, tengo un serio problema: soy muy ignorante. Así que me permito participar aquí para pedirle ayuda. Me gustaría saber DÓNDE se pueden consultar esos Anales del Concilio de Constanza para verificar el dato de los 33 laicos y contar también el número de cardenales participantes.

Me gustaría saber si esos Anales están en la web, o en algún libro de acceso para el lector promedio.

Desde ya Gracias y un afectuoso saludo!!!

Verás, la investigación histórica es un trabajo muy arduo y complejo. Hay que consultar a muchos historiadores.
Bastante buenos son Saba, Agustin, y Castiglioni, Carlos, HISTORIA DE LOS PAPAS, Barcelona: Edit Labo 1951 (dos volúmenes)

Tambien Döllinger, Ignaz von, THE POPE AND THE COUNCIL. (Uso el seudónimo de Janus) London: Rivingstons, 1870

Jedin, Hubert, BREVE HISTORIA DE LOS CONCILIOS, Barcelona. Ed. Herder, 1960.

Latourette, Kenneth Scott, HISTORIA DEL CRISTIANISMO, El Paso, TGexas: Casa Bautista de Publicaciones, 1959, 2 vol.

Jose Grau CATOLICISO ROMANO Origenes y Desarrollo. Ed. Evangélicas Europeas. 2. Vol.

Pero te aseguro que en la elección de Martín V. intervinieron 23 cardenales (cuya legitimidad es más que dudosa a menos que la reciban del Concilio) y 33 laicos con la representación de las naciones conciliares. Entre ellas España.
Bendiciones.
 
Re: El Concilio de Constanza y el Mito de la Sucesión Apostólica.

Todas las fuentes históricas a las que se recurra confirman la unanimidad en la elección de Martín V, lo cual elimina cualquier posibilidad de ilegitimidad en el proceso dado que todos los cardenales, tanto los que fueron elegidos por Gregorio XII como los que se reconciliaron tras la convocatoria del concilio de dicho Papa y su posterior renuncia, votaron a favor de elegir a Martín V.
Tema cerrado
 
Re: El Concilio de Constanza y el Mito de la Sucesión Apostólica.

Luis Fernando dijo:
Todas las fuentes históricas a las que se recurra confirman la unanimidad en la elección de Martín V, lo cual elimina cualquier posibilidad de ilegitimidad en el proceso dado que todos los cardenales, tanto los que fueron elegidos por Gregorio XII como los que se reconciliaron tras la convocatoria del concilio de dicho Papa y su posterior renuncia, votaron a favor de elegir a Martín V.
Tema cerrado

¡¡¡Ja!!! ¡¡¡¿Y quien lo cierra?!!! ¿LFP? ¿Habrá recibido la Venia del Vaticano?
Repite el mismo sonsonete, pero no muestra ninguna prueba documentada.

Todos los papas hasta hoy son sucesores de Martin V. En cuanto a los anteriores forman parte de una cadena de falsos eslabones. La sucesión petrina no se la creía ni Leon I.

Si el tema para él es cerrado es porque su ignorante amigo le ha dado jaque mate.
 
Re: El Concilio de Constanza y el Mito de la Sucesión Apostólica.

Y van 3188 lecturas.
 
Re: El Concilio de Constanza y el Mito de la Sucesión Apostólica.

XXV. Entrega

Falsificaciones

El más potente instrumento del nuevo sistema papal fueron los “Decretum” de Graciano que se publicaron a mediados del siglo XII en la primera escuela de Leyes de Europa, la maestra jurídica de toda la Cristiandad Occidental, Bolonia. Las falsificaciones isidorianas fueron combinadas en esta obra con las de los escritores gregorianos, Deusdedit, Anselmo, Gregorio de Pavía, y las ediciones del propio Graciano. Su obra desplazó a todas las demás colecciones más antiguas de ley canónica, convirtiéndose en el manual y repertorio, no solamente de canonistas, sino de los teólogos escolásticos quienes, en su mayor parte, derivaban todo su conocimiento de los Padres de los concilios, directamente de los “Decretum”. Ningún libro ha ejercido una influencia igual en la Iglesia, aunque difícil sería encontrar otro tan atestado de crasos errores, tanto sin intención como intencionados. No solamente Anselmo, Deusdedit y el cardenal Gregorio, cuyas obras tenían poca circulación, sino también el alemán Burkard (o su asistente, el abate Gilbert) prepararon el camino a Graciano. Burkard no sólo había hecho de las ficciones Isidorianas en su Colección, recopilada en 1012 y 1024, sino que también atribuyó las decisiones sinodiales a los Papas, de manera que a partir del siglo XI la noción errónea de que las libres determinaciones de los Sínodos francos del siglo IX eran la orden autocrática de los Papas, tomó forma definida en su obra. Todas estas recopilaciones ─ abundante cosecha de tres siglos ─ fueron incorporados a la colección de Graciano de buena fe, pero él mismo también añadió, deliberadamente y con conocimiento del hecho, buen número de corrupciones, portadoras del espíritu y el interés del sistema papal.

Puede demostrarse, con ciertos ejemplos, profundizando en el desarrollo del nuevo sistema de la Iglesia, cómo Graciano, el italiano, adelantó mediante sus propias interpolaciones el gran esquema nacional de hacer a todo el mundo cristiano el dominio, en un sentido, del clero italiano, a través del Papado. Los obispos alemanes y occidentales francos ya se habían inclinado ante las Decretales isidorianas. Su influencia es evidente en las decisiones del Sínodo Nacional Germano de Tribur en 895. Podemos ver cuán profundamente las seudo─isidorianas, con la dignidad imperial de sus Papas, y sus órdenes dictatoriales, habían penetrado en las mismas entrañas de la jerarquía germana. En aquel entonces, los obispos se habían unido más estrechamente alrededor del rey Arnulfo, que estaba presente, y tomo una parte importante en el Sínodo. El rey deseaba la corona imperial que ya le había traído una vez a Italia, pero pudo obtenerla solamente por el favor del Papa Formoso. Decidieron que aunque el yugo de Roma podía convertirse en algo intolerable, tenía que ser llevado con piadosa resignación.

Lo que Graciano y los mismos Papas no podían sospechar es que estaban sentando las bases de la Reforma Luterana. Lutero, al traducir las Escrituras a la lengua alemana, la hizo asequible a los Príncipes Electores de Imperio Germano Romano, lo cuales se dieron perfecta cuenta de que todas estas atribuciones Papales no se sostenían a la luz de la Revelación de Dios y menos aún en la “tradición Apostólica” del Nuevo Testamento. Había llegado el momento de sacudirse el oneroso yugo de Roma puesto que se habían librado de piadosas resignaciones.
La tragedia de Carlos V de Alemania y Primero de España fue que él si debía a Roma la Corona Imperial, pero de nada le sirvió su “piadosa resignación”.

Continuará
 
Re: El Concilio de Constanza y el Mito de la Sucesión Apostólica.

Tobi, la grieta que abriste está tomando tintes peligrosos para la institución católica, se está convirtiendo en un gran
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Van a necesitar mucho cemento para intentar taparlo. (dije intentar, que nadie lo de por hecho)
 
Re: El Concilio de Constanza y el Mito de la Sucesión Apostólica.

toni dijo:
Tobi, la grieta que abriste está tomando tintes peligrosos para la institución católica, se está convirtiendo en un gran
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Van a necesitar mucho cemento para intentar taparlo. (dije intentar, que nadie lo de por hecho)

La grieta es tan enorme que la mayoria de los bautizados católicamente y que nada saben de la realidad histórica del romanismo, la intuyen y precisamente por su afan de dominio sobre todo y sobre todos. Es más, la parafernalia de las grandes manifestaciones de los viajes papales, entierros, conclaves y elecciones con un uso enorme de los medios de comunicación se vuelven contra ellos. El número de católicos practicantes estan cayendo en picado.
El, "la haran desolada y desnuda" se está cumpliendo de una manera inexorable.
Un abrazo, Toni.
 
Re: El Concilio de Constanza y el Mito de la Sucesión Apostólica.

El número de católicos practicantes estan cayendo en picado.
De ilusión también se vive.
 
Re: El Concilio de Constanza y el Mito de la Sucesión Apostólica.

y de globos inchados también, sobre todo los niños que disfrutan mucho con ellos...

Y los que no son niños también!!

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y claro, si ahora viene Tobi y
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pincha el 'globíto' pues tos a patalear cual niños chicos.

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Re: El Concilio de Constanza y el Mito de la Sucesión Apostólica.

Elessar dijo:
De ilusión también se vive.

Asi que es un ilusión que más del 80% de vuestros bautizados ha dejado de ser practicantes. Los cuales mayoritariamente se declaran agnóstico y muchos, lamentablemente, ateos.
¿Donde, pues, la ilusión?

(Toni, como acostumbra, ha puesto el dedo en la llaga)
 
Re: El Concilio de Constanza y el Mito de la Sucesión Apostólica.

XXVI Entrega

Falsificaciones

El peor tropezadero de todos los papistas es el canon del Sínodo africano que prohíbe cualquier apelación allende los mares, es decir: a Roma, fue adoptado por Graciano a favor del nuevo sistema mediante una adición que hizo afirmar al Sínodo precisamente lo que negaba. Si el seudo─Isidoro, por un lado llevó a cabo por medio de sus invenciones la anulación de las antiguas leyes prohibiendo a los obispos el traslado de una sede a otra. Graciano, siguiendo a Anselmo y al cardenal Gregorio superó esto mediante un nuevo fraude, concediendo únicamente al Papa el derecho de traslado. Una de sus adiciones más importantes, que es a la vez una evidencia de las amplias divergencias entre la antigua ley de la Iglesia y la nueva, lo constituye el capítulo que elaboró un sistema de persecución religiosa. Mientras hace decir a Gregorio Magno que la Iglesia debería proteger a los homicidas, falsificando para ello un canon citado por Ivo y Burkard; se toma el trabajo, por otro lado, para introducir en una larga serie de cánones la noción de que es ilegal, aún más: un deber, el constreñir a los hombres para que acepten la fe, y eso por todos los medios de coacción física, particularmente por la tortura y la ejecución de los herejes y confiscación de sus propiedades. En esto fue más allá que los canonistas gregorianos. No se olvida de argumentar que Urbano II había declarado que cualquiera que mataba a un excomulgado llevado por el celo de la Iglesia, no era un asesino en ninguna manera, llegando a la conclusión general de que es claro que los “malos” (todos los que sean declarados como tales por las autoridades de la Iglesia), no solamente deben ser castigados con azotes, sino ejecutados.

Aún podemos encontrar peores cosas en la obra del monje boloñés que, gracias a la Curia, se convirtió en el manual y código canónico de Occidente, para escándalo de la religión y la Iglesia. Y esta mezcla, no simple sino complicada y multiforme, de falsificaciones, era rica en materiales conteniendo el germen de futuros desarrollos, de profundas consecuencias tanto para la vida civil como religiosa de Occidente. Tal es el caso de la idea de herejía que ya entonces fue moldeada como una espada de dos filos, y un verdadero instrumento de dominación eclesiástica. El Papa Nicolás I había afirmado en su carta al emperador Miguel, que el sexto canon del Concilio del año 381 (I de Constantinopla), que distorsionó grandemente, obligaba a tratar a los cismáticos y excomulgados como herejes. Anselmo y Graciano incorporaron esta explicación en sus nuevos códigos; así que al mismo tiempo que la herejía era señalada como una ofensa capital, el término recibió una extensión terrible e ilimitada, ya que todo había sido hecho hasta entonces mediante las falsificaciones para convertir en herejes a todos los que se atrevieran a desobedecer una orden papal, o hablar en contra de una decisión o una doctrina del Papa.

Los primeros gregorianos no sentaron tan claramente, y tan al desnudo como lo hizo Graciano, que el Papa en su ilimitada superioridad a toda ley se halla en igualdad con el Hijo de Dios. Graciano dice que, así como Cristo se sometió a la ley de la tierra, aunque en verdad era Señor de la misma, así el Papa está por encima de todas las leyes de la Iglesia y puede disponer de las mismas a su albedrío, toda vez que derivan toda su fuerza de él solamente. Gracias a la influencia de Graciano, esto se convirtió en la doctrina prevalerte de la Curia, de manera que hasta después de los grandes concilios de Reforma, Eugenio IV, en 1439, contestó al rey Carlos VII, cuando apelaba a las leyes de la Iglesia, que era simplemente ridículo venir al Papa con semejante apelación, ya que es éste el que redime, suspende, cambia o anula estas leyes a su antojo

En los cincuenta años que median entre la aparición de los “Decretum” de Graciano y el pontificado del más poderoso de los Papas, Inocencio III, el sistema papal, tal como se había convertido en sus tres estadios de desarrollo (mediante las Decretales seudo─isidorianas, la escuela gregoriana y Graciano) se abrió paso el dominio absoluto y total.

Consecuencias posteriores:

De una manera poco encubierta los conceptos de herejía y el derecho de que cualquiera que asesina a un hereje no es un asesino, se establecieron en nuestro pasado Nacional Catolicismo. Así, fueron considerados herejes los incluidos en el llamado contubernio “Judeo masónico marxista”. El Jefe del Estado y del Gobierno “Nacional Católico” jamás le tembló la mano al confirmar las ejecuciones de los tales herejes. En cuanto a los herejes protestantes fueron cualificados como ciudadanos de segunda sin más derechos que los que la Santa Madre les quisiera conceder, es decir, ninguno.
Cuando el Ministro de Asuntos Exteriores, Fernando M. Castiella planteo en las Cortes Nacional Católicas que los protestantes fueran ciudadanos con los mismos pocos derechos que el resto de españoles, tuvo una fuerte oposición de los Obispos.
Pero la situación derivada del Concilio Vaticano II tenía sus efectos. En Noviembre de 1968, la Revista Mundo Cristiano se preguntaba, en un extenso artículo de portada titulado “Libertad religiosa en España. ¿Somos 32 millones de católicos?” la siguiente cuestión:
España es un país católico…ésta es la definición religiosa de nuestra patria. España tiene desparramados por su piel de toro alrededor de treinta y dos millones de seres humanos. Por definición, habríamos de decir que todos los que habitamos sobre este suelo somos católicos, apostólicos y romanos. Pero el hecho es bien distinto. Solamente doce millones cumplen con el precepto dominical, de los cuales una buena parte reducen su catolicidad a estos cuarenta minutos semanales… ¿Qué pasa con esos veinte millones que ni siquiera acuden a misa los domingos?

En otro artículo del mismo número, comentaba:
“A pesar de que lo de la “España Católica” es una frase que suena muy bien, no parece corresponder a la verdad. En nuestra Patria, según las estadísticas, los católicos practicantes sólo representan un cuarenta por ciento de la población. Con un breve cálculo sobre este tanto por ciento, llegamos a dos cifras: una de doce millones, en la que incluye a todos los españoles que son más o menos consecuentes con su fe y cumplen por lo menos con el precepto dominical; y otro de veinte millones, que es el recuento de los que desconocen a Dios o que, a pesar de conocerlo, no mantienen ninguna relación Él. Veinte millones es mucha gente. Demasiada”.

La actual población de nuestro país sobrepasa los 40 millones y el aumento de la defección de los bautizados católicos sobrepasa con creces el 80%.

Otra cuestión que ha llamado poderosamente la atención de propios y extraños está en el proyecto de la próxima Constitución Europea. El Vaticano se ha quejado que no haya la más mínima referencia a las “raíces cristianas” de nuestro Continente.
No se lo que el Vaticano entenderá por “raíces cristianas”. Pero puede que los “padres constitucionales” teman que cualquier Papa les diga que “él es el que redime, suspende, cambia o anula las leyes a su antojo”
Si se adoptara conforme a los principios luteranos de la Reforma sería peyorativo y discriminatorio para parte de Alemania, para Austria, Italia, Bélgica, Francia, España y Portugal. Claro que también me pregunto si mayoritariamente les importa un bledo.

Las consecuencias del pasado, quieran o no, llegan hasta nuestros días.
 
Re: El Concilio de Constanza y el Mito de la Sucesión Apostólica.

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