Isaías 6:5-7
[SUP]5 [/SUP]Entonces dije:
¡Ay de mí! Porque perdido estoy,
pues soy hombre de labios inmundos
y en medio de un pueblo de labios inmundos habito,
porque han visto mis ojos al Rey, el Señor de los ejércitos.
[SUP]6 [/SUP]Entonces voló hacia mí uno de los serafines con un carbón encendido en su mano, que había tomado del altar con las tenazas; [SUP]7 [/SUP]y
con él tocó mi boca, y dijo: He aquí, esto ha tocado tus labios, y es quitada tu iniquidad y perdonado[SUP][
a][/SUP] tu pecado.
Isaias no vió al Hijo sino a la Santísima Trinidad en pleno.
Isaías 6:1-4
6 En el año de la muerte del rey Uzías[SUP][
a][/SUP] vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime, y la orla de su manto llenaba el templo. [SUP]2 [/SUP]Por encima de El había[SUP][
b][/SUP] serafines; cada uno tenía seis alas: con dos cubrían sus rostros, con dos cubrían sus pies y con dos volaban. [SUP]3 [/SUP]Y el uno al otro daba voces, diciendo[SUP][
c][/SUP]:
Santo (1), Santo (2), Santo (3), es el Señor de los ejércitos, llena está toda la tierra de[SUP][
d][/SUP] su gloria.
[SUP]4 [/SUP]Y se estremecieron los cimientos[SUP][
e][/SUP] de los umbrales a la voz del que clamaba, y la casa se llenó de humo.
Tres veces Santo solo es la Trinidad