"Volveré a tí". Dios vino en Persona a salvarnos

Emperador;n3304421 dijo:
Juan 13:20
En verdad les digo, que el que recibe al que Yo envíe, me recibe a Mí; y el que me recibe a Mí, recibe a Aquél que Me envió.


Todo ENVIADO por DIOS, es la IMAGEN de DIOS, porque la PRESENCIA de DIOS está en ÉL...ES un HIJO de DIOS,
Por eso DIOS estaba PRESENTE en el Angel que ENVIÓ a Abraham.
Así también estaba PRESENTE en CRISTO.

2 Corintios 5:18-20
Y todo esto procede de DIOS, quien nos reconcilió consigo mismo por medio de Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación; a saber, que DIOS estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo mismo, no tomando en cuenta a los hombres sus transgresiones, y nos ha encomendado a nosotros la palabra de la reconciliación.
Por tanto, somos embajadores de Cristo, como si DIOS rogara por medio de nosotros; en nombre de Cristo os rogamos: ¡Reconciliaos con DIOS!


Por eso en el Señor Jesucristo VEMOS la imagen de DIOS, y VEMOS a CRISTO.en los discípulos que envió.
Los Angeles enviados SON LA PRESENCIA de DIOS, pero todos ellos fueron creados, mas solo EL HIJO de DIOS es el resplandor de su gloria y la expresión exacta de su naturaleza, porque NO ES CREADO, sino ENGENDRADO, SALIDO DEL MISMO DIOS.

DIOS en CRISTO, y CRISTO en sus obreros para reconciliarnos consigo MISMO.

Habrá que tener cuidado de no caer en una angelología de avatares para defender una cristología de avatares.
 
Emperador;n3304425 dijo:
¿Qué ENTIENDES, con lo que escribe Pablo?

Colosenses 2:9
Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad


¿ Que SIGNIFICA que en EL CRISTO habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad?

Cristo es el verdadero Templo, Cuerpo, Gloria, Presencia y Manifestación del Dios Altísimo de quien es Sacerdote (Heb 4:14; 8:1; 9:11, 24-28). Todos los atributos del Dios invisible están "escondidos" o "contenidos" en Cristo visible de quien el Espíritu Santo es su actual Presencia hasta su retorno VISIBLE en las nubes.
 
DavidRomero;n3304428 dijo:
Cristo es el verdadero Templo, Cuerpo, Gloria, Presencia y Manifestación del Dios Altísimo de quien es Sacerdote (Heb 4:14; 8:1; 9:11, 24-28). Todos los atributos del Dios invisible están "escondidos" o "contenidos" en Cristo visible de quien el Espíritu Santo es su actual Presencia hasta su retorno VISIBLE en las nubes.
SI el CRISTO significó LA PRESENCIA DE DIOS en la tierra, y el ESPIRITU SANTO significa LO MISMO...ES PORQUE AMBOS SON ENVIADOS.
Los cristianos también SON TEMPLO de DIOS estando en CRISTO, porque ellos también son llenos de toda la plenitud de Dios.
Este es un PUNTO que no es fácil entender.
La PALABRA de DIOS está en CRISTO y en los discípulos, porque por medio de ella HABITA CORPORALMENTE TODA LA PLENITUD DE LA DEIDAD.


2 Corintios 6:16
¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos?
Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré entre ellos,
Y seré su Dios, Y ellos serán mi pueblo.
 
Última edición:
DavidRomero;n3304428 dijo:
Cristo es el verdadero Templo, Cuerpo, Gloria, Presencia y Manifestación del Dios Altísimo de quien es Sacerdote (Heb 4:14; 8:1; 9:11, 24-28). Todos los atributos del Dios invisible están "escondidos" o "contenidos" en Cristo.
En Esto estamos completamente de acuerdo.


Reina Valera Gómez Jn. 1: 16
Y de su plenitud tomamos todos, y gracia por gracia
 
Última edición:
La Sombra;n3304426 dijo:
DavidRomero;n3304416 dijo:
Me parece que en esto no estamos muy de de acuerdo, pues Las Escrituras declaran:

Reina Valera Gómez Isa. 63: 9
En toda angustia de ellos Él fue angustiado, y el Ángel de su faz los salvó; en su amor y en su clemencia los redimió, y los trajo, y los levantó todos los días de la antigüedad.

Reina Valera Gómez Hch. 7: 30
Y pasados cuarenta años, el Ángel del Señor le apareció en el desierto del monte Sinaí, en una llama de fuego en una zarza.

¿No te dicen nada estos versos?

Ya lo había cubierto en este mismo tema en este post . (sigue el vínculo)

El Ángel del Señor es el SEÑOR mismo manifestado angelomórficamente. Veamos:

Génesis 31:7
[SUP]11 [/SUP]Y me dijo el ángel de Dios en sueños: “Jacob”. Y yo respondí: “Aquí estoy”. [SUP]12 [/SUP]Entonces él dijo: “Alza ahora tus ojos, y verás que todos los machos que cubren a las hembras son listados, pintados y abigarrados, pues yo he visto todo lo que Labán te ha hecho. [SUP]13 [/SUP]Yo soy el Dios de Bet-el, donde tú ungiste la piedra y donde me hiciste un voto. Levántate ahora y sal de esta tierra; vuélvete a la tierra donde naciste”.

Exodo 3:
[SUP]2 [/SUP]Allí se le apareció el ángel DEL SEÑOR en una llama de fuego, en medio de una zarza. Al fijarse, vio que la zarza ardía en fuego, pero la zarza no se consumía.
[SUP]4 [/SUP]Cuando EL SEÑOR vio que él iba a mirar, lo llamó de en medio de la zarza:—¡Moisés, Moisés!—Aquí estoy—respondió él.[SUP]5 [/SUP]Dios le dijo:—No te acerques; quita el calzado de tus pies, porque el lugar en que tú estás, tierra santa es.[SUP]6 [/SUP]Y añadió:—Yo soy el Dios de tu padre, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob. Entonces Moisés cubrió su rostro, porque tuvo miedo de mirar a Dios. [SUP]7 [/SUP]Dijo luego EL SEÑOR Bien he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído su clamor a causa de sus opresores, pues he conocido sus angustias.
[SUP]11 [/SUP]Entonces Moisés respondió a Dios...
[SUP]12 [/SUP]Dios le respondió...
[SUP]13 [/SUP]Dijo Moisés a Dios:
—Si voy a los hijos de Israel y les digo: “EL SEÑOR, el Dios de vuestros padres, me ha enviado a vosotros”, me preguntarán: “¿Cuál es su nombre?”. Entonces ¿qué les responderé?
[SUP]14 [/SUP]Respondió Dios a Moisés:—“Yo soy el que soy”.
[SUP]15 [/SUP]Además, Dios dijo a Moisés:

Exodo 23:20-22
[SUP]20 [/SUP]»Yo envío mi ángel delante de ti, para que te guarde en el camino y te introduzca en el lugar que yo he preparado. [SUP]21 [/SUP]Compórtate delante de él y oye su voz; no le seas rebelde, porque él no perdonará vuestra rebelión, pues mi nombre está en él.

Isaias 43:25
Yo, yo soy el que borro tus transgresiones por amor a mí mismo, y no recordaré tus pecados.

Lucas 5:21
Entonces los escribas y fariseos comenzaron a discurrir, diciendo: ¿Quién es éste que habla blasfemias? ¿Quién puede perdonar pecados, sino sólo Dios?

Deuteronomio 12

[SUP]4 [/SUP]»No haréis así a EL SEÑOR vuestro Dios, [SUP]5 [/SUP]sino que el lugar que EL SEÑOR, vuestro Dios, escoja entre todas vuestras tribus, para poner allí su nombre y habitar en él, ese buscaréis, y allá iréis.


Isaias 30:27
[SUP]27 [/SUP]¡He aquí que el nombre de EL SEÑOR viene de lejos! Su rostro viene encendido con llamas de fuego devorador; sus labios, llenos de ira y su lengua como fuego que consume.


Salmo 20:1
EL SEÑOR te escuche en el día de conflicto; el nombre del Dios de Jacob te defienda.
Salmo 20,7
[SUP]7 [/SUP]Estos confían en carros, y aquellos en caballos; mas nosotros del nombre de EL SEÑOR, nuestro Dios.


Filipenses 2:9
Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le confirió el nombre que es sobre todo nombre,

Apocalipis 9:11-16

[SUP]11 [/SUP]Entonces vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea.
[SUP]12 [/SUP]Sus ojos eran como llama de fuego, y había en su cabeza muchas diademas; y tenía un nombre escrito que ninguno conocía sino él mismo.
[SUP]13 [/SUP]Estaba vestido de una ropa teñida en sangre; y su nombre es: EL VERBO DE DIOS.
[SUP]14 [/SUP]Y los ejércitos celestiales, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio, le seguían en caballos blancos.
[SUP]15 [/SUP]De su boca sale una espada aguda, para herir con ella a las naciones, y él las regirá con vara de hierro; y él pisa el lagar del vino del furor y de la ira del Dios Todopoderoso.
[SUP]16 [/SUP]Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES.

Jueces 2:1

El ángel del SEÑOR subió de Gilgal a Boquim, y dijo: Yo os saqué de Egipto, y os introduje en la tierra de la cual había jurado a vuestros padres, diciendo: No invalidaré jamás mi pacto con vosotros,

Jueces 2:4
[SUP]4 [/SUP]Cuando El ángel del SEÑOR terminó de hablar, todos los hijos de Israel alzaron la voz y lloraron. [SUP]5 [/SUP]Por eso llamaron a aquel lugar Boquim, y allí ofrecieron sacrificios al SEÑOR.

Deuteronomio 4:37
[SUP]37 [/SUP]Por cuanto él amó a tus padres, escogió a su descendencia después de ellos y te sacó de Egipto con su presencia y con su gran poder,



¿Dimelo tú? ¿ves en estos pasajes a un ser creado, a una marioneta o a un avatar?
 
DavidRomero;n3304434 dijo:
La Sombra;n3304426 dijo:
Ya lo había cubierto en este mismo tema en este post . (sigue el vínculo)

El Ángel del Señor es el SEÑOR mismo manifestado angelomórficamente. Veamos:

Génesis 31:7
[SUP]11 [/SUP]Y me dijo el ángel de Dios en sueños: “Jacob”. Y yo respondí: “Aquí estoy”. [SUP]12 [/SUP]Entonces él dijo: “Alza ahora tus ojos, y verás que todos los machos que cubren a las hembras son listados, pintados y abigarrados, pues yo he visto todo lo que Labán te ha hecho. [SUP]13 [/SUP]Yo soy el Dios de Bet-el, donde tú ungiste la piedra y donde me hiciste un voto. Levántate ahora y sal de esta tierra; vuélvete a la tierra donde naciste”.

Exodo 3:
[SUP]2 [/SUP]Allí se le apareció el ángel DEL SEÑOR en una llama de fuego, en medio de una zarza. Al fijarse, vio que la zarza ardía en fuego, pero la zarza no se consumía.
[SUP]4 [/SUP]Cuando EL SEÑOR vio que él iba a mirar, lo llamó de en medio de la zarza:—¡Moisés, Moisés!—Aquí estoy—respondió él.[SUP]5 [/SUP]Dios le dijo:—No te acerques; quita el calzado de tus pies, porque el lugar en que tú estás, tierra santa es.[SUP]6 [/SUP]Y añadió:—Yo soy el Dios de tu padre, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob. Entonces Moisés cubrió su rostro, porque tuvo miedo de mirar a Dios. [SUP]7 [/SUP]Dijo luego EL SEÑOR Bien he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído su clamor a causa de sus opresores, pues he conocido sus angustias.
[SUP]11 [/SUP]Entonces Moisés respondió a Dios...
[SUP]12 [/SUP]Dios le respondió...
[SUP]13 [/SUP]Dijo Moisés a Dios:
—Si voy a los hijos de Israel y les digo: “EL SEÑOR, el Dios de vuestros padres, me ha enviado a vosotros”, me preguntarán: “¿Cuál es su nombre?”. Entonces ¿qué les responderé?
[SUP]14 [/SUP]Respondió Dios a Moisés:—“Yo soy el que soy”.
[SUP]15 [/SUP]Además, Dios dijo a Moisés:

Exodo 23:20-22
[SUP]20 [/SUP]»Yo envío mi ángel delante de ti, para que te guarde en el camino y te introduzca en el lugar que yo he preparado. [SUP]21 [/SUP]Compórtate delante de él y oye su voz; no le seas rebelde, porque él no perdonará vuestra rebelión, pues mi nombre está en él.

Isaias 43:25
Yo, yo soy el que borro tus transgresiones por amor a mí mismo, y no recordaré tus pecados.

Lucas 5:21
Entonces los escribas y fariseos comenzaron a discurrir, diciendo: ¿Quién es éste que habla blasfemias? ¿Quién puede perdonar pecados, sino sólo Dios?

Deuteronomio 12

[SUP]4 [/SUP]»No haréis así a EL SEÑOR vuestro Dios, [SUP]5 [/SUP]sino que el lugar que EL SEÑOR, vuestro Dios, escoja entre todas vuestras tribus, para poner allí su nombre y habitar en él, ese buscaréis, y allá iréis.


Isaias 30:27
[SUP]27 [/SUP]¡He aquí que el nombre de EL SEÑOR viene de lejos! Su rostro viene encendido con llamas de fuego devorador; sus labios, llenos de ira y su lengua como fuego que consume.


Salmo 20:1
EL SEÑOR te escuche en el día de conflicto; el nombre del Dios de Jacob te defienda.
Salmo 20,7
[SUP]7 [/SUP]Estos confían en carros, y aquellos en caballos; mas nosotros del nombre de EL SEÑOR, nuestro Dios.


Filipenses 2:9
Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le confirió el nombre que es sobre todo nombre,

Apocalipis 9:11-16

[SUP]11 [/SUP]Entonces vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea.
[SUP]12 [/SUP]Sus ojos eran como llama de fuego, y había en su cabeza muchas diademas; y tenía un nombre escrito que ninguno conocía sino él mismo.
[SUP]13 [/SUP]Estaba vestido de una ropa teñida en sangre; y su nombre es: EL VERBO DE DIOS.
[SUP]14 [/SUP]Y los ejércitos celestiales, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio, le seguían en caballos blancos.
[SUP]15 [/SUP]De su boca sale una espada aguda, para herir con ella a las naciones, y él las regirá con vara de hierro; y él pisa el lagar del vino del furor y de la ira del Dios Todopoderoso.
[SUP]16 [/SUP]Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES.


Jueces 2:1

El ángel del SEÑOR subió de Gilgal a Boquim, y dijo: Yo os saqué de Egipto, y os introduje en la tierra de la cual había jurado a vuestros padres, diciendo: No invalidaré jamás mi pacto con vosotros,

Jueces 2:4
[SUP]4 [/SUP]Cuando El ángel del SEÑOR terminó de hablar, todos los hijos de Israel alzaron la voz y lloraron. [SUP]5 [/SUP]Por eso llamaron a aquel lugar Boquim, y allí ofrecieron sacrificios al SEÑOR.

Deuteronomio 4:37
[SUP]37 [/SUP]Por cuanto él amó a tus padres, escogió a su descendencia después de ellos y te sacó de Egipto con su presencia y con su gran poder,



¿Dimelo tú? ¿ves en estos pasajes a un ser creado, a una marioneta o a un avatar?
Veamos pues si así, nos entendemos de manera más cabal.

Jehová se comunicó con Moisés en más de una ocasión.

Cuando Moisés estaba pastoreando el rebaño de su suegro junto al monte Horeb, vio una zarza ardiente que no se consumía.

Según se informa en Éxodo 3:4-6, “cuando vio Jehová que se desviaba para inspeccionar, en seguida lo llamó Dios de en medio de la zarza y dijo: ‘¡Moisés! ¡Moisés!’ . . .

Y siguió diciendo: ‘Yo soy el Dios de tu padre, el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob.’

Entonces ocultó Moisés su rostro, porque temía mirar al Dios verdadero.”

¿Quién fue el que habló en realidad con Moisés en aquella ocasión?

El Éxo. 3 versículo 2 dice: “Se le apareció el ángel de Jehová en una llama de fuego en medio de una zarza.”

De modo que no fue Jehová mismo quien se le apareció allí a Moisés y le habló, sino que fue el ángel de Jehová que, como representante de Dios, habló en Su nombre.

Por mandato de Jehová, Moisés entró en Egipto para presentarse delante de Faraón y para conducir a los israelitas fuera de ese país.

Allí Jehová continuó hablándole a Moisés, dándole mensajes específicos que entregar a Faraón y notificación anticipada de plagas que habrían de venir sobre el país.

Es razonable concluir que durante este tiempo Jehová continuara hablándole a Moisés, no directamente, sino por medio de un representante angelical, tal como lo había hecho en Horeb.

Más tarde, Moisés regresó a las inmediaciones de donde Jehová le había dado instrucciones por primera vez, llevando consigo a los hijos liberados de Israel.

Allí Dios audiblemente comunicó los Diez Mandamientos a la entera nación reunida cerca de la base de la montaña. (Éxo. 20:1-18,22; Deu. 9:10)

Abrumados de temor, los cabezas de las tribus y los hombres de más edad del pueblo rogaron que Jehová no volviera a hablarles de esta manera espectacular, sino que se comunicara con ellos por medio de Moisés.

De modo que la gente se retiró a sus tiendas, y Jehová dio más decisiones judiciales a Moisés para la nación.—Deu. 5:4, 23-31.

A Moisés y Aarón, Nadab y Abiú y setenta de los hombres de más edad de Israel se les concedió después de eso “una visión del Dios verdadero” en la inauguración del pacto de la Ley. (Éxo. 24:11)

Pero en cuanto a la experiencia privada de Moisés leemos:

“La gloria de Jehová continuó residiendo sobre el monte Sinaí, y la nube continuó cubriéndolo por seis días.

Por fin al séptimo día él llamó a Moisés desde en medio de la nube.

Y a los ojos de los hijos de Israel la vista de la gloria de Jehová era como un fuego devorador en la cima de la montaña.

Entonces entró Moisés en medio de la nube y siguió subiendo a la montaña.

Y continuó Moisés en la montaña cuarenta días y cuarenta noches.

Y procedió Jehová a hablarle a Moisés . . .

Ahora bien, tan pronto como hubo acabado de hablar con él en el monte Sinaí, procedió a darle a Moisés dos tablas del Testimonio, tablas de piedra en las que estaba escrito por el dedo de Dios.” (Éxo. 24:16–31:18)

¿Fue ése Jehová mismo quien personalmente pronunció los Diez Mandamientos a la entera nación en el monte Sinaí y quien más tarde dio decisiones judiciales adicionales y las tablas inscritas del Testimonio a Moisés?

Muchas personas que leen el relato pueden llegar a esa conclusión.

Sin embargo, cuando el discípulo cristiano judío Esteban, impelido por el espíritu de Dios, habló delante del Sanedrín judío, explicó:

“Éste es el Moisés que . . . vino a estar entre la congregación en el desierto con el ángel que le habló en el monte Sinaí y con nuestros antepasados, y élrecibió vivas y sagradas declaraciones formales para dárselas a ustedes.”

Luego Esteban siguió refiriéndose a los hombres delante dequienes estaba de pie como “ustedes que recibieron la Ley según fue transmitida por ángeles.” (Hech. 7:37, 38, 53)

En completo acuerdo con esto, el apóstol Pablo llamó la ley mosaica “la palabra hablada por medio de
ángeles.” (Heb. 2:2)

Y cuando escribió a la congregación de Galacia dijo: “La Ley . . . fue transmitida mediante ángeles por mano de un mediador.” (Gál. 3:19)

Por eso, es evidente que, en vez de hablar personalmente a la nación y volver a hablarle personalmente a Moisés y darle las dos tablas del Testimonio, Jehová hizo estas cosas por medio de representantes angelicales que estaban autorizados para hablar en Su nombre.

Algún tiempo después de esto, Moisés especialmente solicitó a Jehová: “Hazme ver, por favor, tu gloria.”

Jehová contestó: “Yo mismo haré que toda mi bondad pase delante de tu rostro, y ciertamente declararé el nombre de Jehová delante de ti; y ciertamente favoreceré al que favorezca, y ciertamente mostraré misericordia al que le muestre misericordia.”

Y agregó: “No puedes ver mi rostro, porque ningún hombre puede verme y sin embargo vivir.”

Y Jehová dijo además: “Aquí hay un lugar conmigo, y tienes que estacionarte sobre la roca.

Y tiene que suceder que mientras va pasando mi gloria tengo que colocarte en un hoyo en la roca, y tengo que poner la palma de mi mano sobre ti como pantalla hasta que haya pasado.

Después de eso tengo que quitar la palma de mi mano, y realmente verás mi espalda.

Pero mi rostro no se podrá ver.”—Éxo. 33:18-23.

Temprano por la mañana Moisés subió al monte Sinaí.

“Y procedió Jehová a bajar en la nube y a estacionarse con él allí y a declarar el nombre de Jehová.

Y Jehová fue pasando delante de su rostro y declarando: ‘Jehová, Jehová, un Dios misericordioso y benévolo, tardo para la cólera y abundante en bondad amorosa y verdad, que conserva bondad amorosa para miles, que perdona error y transgresión y pecado, pero de ninguna manera dará exención de castigo, que hace venir el castigo por el error de padres sobre hijos y sobre nietos, sobre la tercera generación y sobre la cuarta generación.’

En seguida se apresuró Moisés a inclinarse a tierra y a postrarse.” (Éxo. 34:4-8)

¿Estuvo Jehová mismo personalmente allí en el monte Sinaí aquella mañana, de modo que Moisés viera la “espalda” verdadera de Dios mismo?

No olvidar que Jehová le había dicho a Moisés:

“Ningún hombre puede verme y sin embargo vivir.” (Éxo. 33:20)

Y más tarde el apóstol Juan informó como realidad esto:

“A Dios ningún hombre lo ha visto jamás.” (Juan 1:18)

Sin embargo, es interesante que respecto al tiempo en que se hizo el anuncio angelical a los pastores temerosos de Dios acerca del nacimiento de Jesús, Lucas 2:9 informa:

“De repente el ángel de Jehová estuvo de pie junto a ellos, y la gloria de Jehová centelleó en derredor de ellos.”

Así se muestra que podían hacerse manifestaciones de la gloria de Jehová en relación con los ángeles.

Esto evidentemente es lo que aconteció cuando Jehová hizo que su gloria se le apareciera a Moisés.

Sin embargo, no fue la fuerza completa de la gloria de Jehová, de modo que resultara en la muerte de Moisés, sino que solo fue el resplandor que persistía después, la “espalda” de Dios, por decirlo así.

Esto armoniza con la explicación de Esteban de que Moisés estuvo “con el ángel que le habló en el monte Sinaí.”

Después de esto el poder divino escribió los Diez Mandamientos en el nuevo juego de tablas que Moisés había subido.—Éxo. 34:28.

En un tiempo posterior, cuando censuró a Aarón y a Míriam por hablar contra su hermano Moisés, Jehová les dijo a Aarón y a Míriam:

“Escuchen mis palabras, por favor.

Si llegase a haber un profeta de ustedes para Jehová, sería en una visión que me daría a conocer a él.

En un sueño le hablaría.

¡No así con mi siervo Moisés!

Tiene confiada a él toda mi casa.

Boca a boca le hablo a él, manifestándole así, y no por enigmas; y la apariencia de Jehová es lo que él contempla.” (Núm. 12:6-8)

Esa fue buena censura para Aarón y Míriam, porque se habían jactado de que Jehová había hablado por medio de ellos y por eso eran tan profetas como Moisés lo era.

Tomando en cuenta lo que ya se ha dicho pudiéramos preguntar:

¿Cuál era el punto que Jehová les estaba recalcando a Aarón y Míriam cuando dijo que hablaba con Moisés “boca a boca”?

¿Cómo era diferente el acto de comunicarse él con Moisés del comunicarse con otros profetas también por medio de ángeles?

Moisés era aquel a quien Jehová había escogido para ser mediador entre Él mismo y la nación de Israel.

Dios le dio a él las instrucciones y el código de las leyes del pacto de la Ley para la nación.

Jehová le confió ‘toda Su casa,’ usando a Moisés como Su representante íntimo para organizar a la nación.

Los profetas posteriores simplemente continuaron edificando sobre el fundamento que había sido puesto por medio de Moisés.

Aunque en el pasado Dios había hablado por medio de ángeles a hombres fieles como Noé y Abrahán, y audiblemente había transmitido los Diez Mandamientos a la entera nación por medio de su
Ángel en una sola ocasión,
Jehová habló con Moisés “boca a boca” o “cara a cara, tal como le hablaría un hombre a su prójimo.” (Éxo. 33:9-11)

No solo en una o dos ocasiones, sino repetidas veces Jehová le habló a Moisés, y Moisés, a su vez, le habló a Dios, presentando problemas para obtener Su dirección y expresando sus propios sentimientos, y Jehová le
contestó por medio de su ángel.

Ninguno de los otros profetas disfrutaron de una comunicación tan continua con Dios, de conversación en ambas direcciones, como Moisés en su puesto de mediador o intermediario.—Deu. 34:10.

Jehová, por medio de su ángel en el
monte Horeb, le dijo a Moisés:

“No puedes ver mi rostro, porque ningún hombre puede verme y sin embargo vivir.” (Éxo. 33:20)

De modo que, cuando
Deuteronomio 34:10 habla
de“Moisés, a quien Jehová
conoció cara a cara,” jamás podría significar que Moisés vio la propia cara o persona deJehová.

Y como la boca es parte de
cara, entonces cuando Jehová dijo:
“Boca a boca le hablo a él,” no podría significar que Moisés vio la cara de Dios ni que estuvo en contacto directo, inmediato, con Dios.

Simplemente tuvo audiencia personal con Dios, por medio de ángeles, que, como Jesús dijo en Mateo 18:10, “siempre (en las ocasiones necesarias) contemplan el rostro de mi Padre que está en el cielo.”

La manera en que Jehová trató con Moisés fue tan impresionante que fue como si Moisés realmente hubiera contemplado a Dios con sus propios ojos, en vez de simplemente tener una visión mental o un sueño en el cual oyera hablar a Dios, que era la manera acostumbrada en que Dios se comunicaba con sus profetas.

Moisés realmente nunca vio a Jehová, y fue por medio de ángeles que Dios le habló a él, pero los tratos de Jehová con Moisés fueron tan reales que Moisés respondió como si hubiera visto a “Aquel que es invisible.” (Heb. 11:27)

Y la manera en que está escrita la descripción suena y lee como si Moisés hubiera visto y oído a Jehová Dios mismo.
 
La Sombra;n3304441 dijo:
DavidRomero;n3304434 dijo:
Veamos pues si así, nos entendemos de manera más cabal.

Jehová se comunicó con Moisés en más de una ocasión.

Cuando Moisés estaba pastoreando el rebaño de su suegro junto al monte Horeb, vio una zarza ardiente que no se consumía.

Según se informa en Éxodo 3:4-6, “cuando vio Jehová que se desviaba para inspeccionar, en seguida lo llamó Dios de en medio de la zarza y dijo: ‘¡Moisés! ¡Moisés!’ . . .

Y siguió diciendo: ‘Yo soy el Dios de tu padre, el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob.’

Entonces ocultó Moisés su rostro, porque temía mirar al Dios verdadero.”

¿Quién fue el que habló en realidad con Moisés en aquella ocasión?

El Éxo. 3 versículo 2 dice: “Se le apareció el ángel de Jehová en una llama de fuego en medio de una zarza.”

De modo que no fue Jehová mismo quien se le apareció allí a Moisés y le habló, sino que fue el ángel de Jehová que, como representante de Dios, habló en Su nombre.

Por mandato de Jehová, Moisés entró en Egipto para presentarse delante de Faraón y para conducir a los israelitas fuera de ese país.

Allí Jehová continuó hablándole a Moisés, dándole mensajes específicos que entregar a Faraón y notificación anticipada de plagas que habrían de venir sobre el país.

Es razonable concluir que durante este tiempo Jehová continuara hablándole a Moisés, no directamente, sino por medio de un representante angelical, tal como lo había hecho en Horeb.

Más tarde, Moisés regresó a las inmediaciones de donde Jehová le había dado instrucciones por primera vez, llevando consigo a los hijos liberados de Israel.

Allí Dios audiblemente comunicó los Diez Mandamientos a la entera nación reunida cerca de la base de la montaña. (Éxo. 20:1-18,22; Deu. 9:10)

Abrumados de temor, los cabezas de las tribus y los hombres de más edad del pueblo rogaron que Jehová no volviera a hablarles de esta manera espectacular, sino que se comunicara con ellos por medio de Moisés.

De modo que la gente se retiró a sus tiendas, y Jehová dio más decisiones judiciales a Moisés para la nación.—Deu. 5:4, 23-31.

A Moisés y Aarón, Nadab y Abiú y setenta de los hombres de más edad de Israel se les concedió después de eso “una visión del Dios verdadero” en la inauguración del pacto de la Ley. (Éxo. 24:11)

Pero en cuanto a la experiencia privada de Moisés leemos:

“La gloria de Jehová continuó residiendo sobre el monte Sinaí, y la nube continuó cubriéndolo por seis días.

Por fin al séptimo día él llamó a Moisés desde en medio de la nube.

Y a los ojos de los hijos de Israel la vista de la gloria de Jehová era como un fuego devorador en la cima de la montaña.

Entonces entró Moisés en medio de la nube y siguió subiendo a la montaña.

Y continuó Moisés en la montaña cuarenta días y cuarenta noches.

Y procedió Jehová a hablarle a Moisés . . .

Ahora bien, tan pronto como hubo acabado de hablar con él en el monte Sinaí, procedió a darle a Moisés dos tablas del Testimonio, tablas de piedra en las que estaba escrito por el dedo de Dios.” (Éxo. 24:16–31:18)

¿Fue ése Jehová mismo quien personalmente pronunció los Diez Mandamientos a la entera nación en el monte Sinaí y quien más tarde dio decisiones judiciales adicionales y las tablas inscritas del Testimonio a Moisés?

Muchas personas que leen el relato pueden llegar a esa conclusión.

Sin embargo, cuando el discípulo cristiano judío Esteban, impelido por el espíritu de Dios, habló delante del Sanedrín judío, explicó:

“Éste es el Moisés que . . . vino a estar entre la congregación en el desierto con el ángel que le habló en el monte Sinaí y con nuestros antepasados, y élrecibió vivas y sagradas declaraciones formales para dárselas a ustedes.”

Luego Esteban siguió refiriéndose a los hombres delante dequienes estaba de pie como “ustedes que recibieron la Ley según fue transmitida por ángeles.” (Hech. 7:37, 38, 53)

En completo acuerdo con esto, el apóstol Pablo llamó la ley mosaica “la palabra hablada por medio de
ángeles.” (Heb. 2:2)

Y cuando escribió a la congregación de Galacia dijo: “La Ley . . . fue transmitida mediante ángeles por mano de un mediador.” (Gál. 3:19)

Por eso, es evidente que, en vez de hablar personalmente a la nación y volver a hablarle personalmente a Moisés y darle las dos tablas del Testimonio, Jehová hizo estas cosas por medio de representantes angelicales que estaban autorizados para hablar en Su nombre.

Algún tiempo después de esto, Moisés especialmente solicitó a Jehová: “Hazme ver, por favor, tu gloria.”

Jehová contestó: “Yo mismo haré que toda mi bondad pase delante de tu rostro, y ciertamente declararé el nombre de Jehová delante de ti; y ciertamente favoreceré al que favorezca, y ciertamente mostraré misericordia al que le muestre misericordia.”

Y agregó: “No puedes ver mi rostro, porque ningún hombre puede verme y sin embargo vivir.”

Y Jehová dijo además: “Aquí hay un lugar conmigo, y tienes que estacionarte sobre la roca.

Y tiene que suceder que mientras va pasando mi gloria tengo que colocarte en un hoyo en la roca, y tengo que poner la palma de mi mano sobre ti como pantalla hasta que haya pasado.

Después de eso tengo que quitar la palma de mi mano, y realmente verás mi espalda.

Pero mi rostro no se podrá ver.”—Éxo. 33:18-23.

Temprano por la mañana Moisés subió al monte Sinaí.

“Y procedió Jehová a bajar en la nube y a estacionarse con él allí y a declarar el nombre de Jehová.

Y Jehová fue pasando delante de su rostro y declarando: ‘Jehová, Jehová, un Dios misericordioso y benévolo, tardo para la cólera y abundante en bondad amorosa y verdad, que conserva bondad amorosa para miles, que perdona error y transgresión y pecado, pero de ninguna manera dará exención de castigo, que hace venir el castigo por el error de padres sobre hijos y sobre nietos, sobre la tercera generación y sobre la cuarta generación.’

En seguida se apresuró Moisés a inclinarse a tierra y a postrarse.” (Éxo. 34:4-8)

¿Estuvo Jehová mismo personalmente allí en el monte Sinaí aquella mañana, de modo que Moisés viera la “espalda” verdadera de Dios mismo?

No olvidar que Jehová le había dicho a Moisés:

“Ningún hombre puede verme y sin embargo vivir.” (Éxo. 33:20)

Y más tarde el apóstol Juan informó como realidad esto:

“A Dios ningún hombre lo ha visto jamás.” (Juan 1:18)

Sin embargo, es interesante que respecto al tiempo en que se hizo el anuncio angelical a los pastores temerosos de Dios acerca del nacimiento de Jesús, Lucas 2:9 informa:

“De repente el ángel de Jehová estuvo de pie junto a ellos, y la gloria de Jehová centelleó en derredor de ellos.”

Así se muestra que podían hacerse manifestaciones de la gloria de Jehová en relación con los ángeles.

Esto evidentemente es lo que aconteció cuando Jehová hizo que su gloria se le apareciera a Moisés.

Sin embargo, no fue la fuerza completa de la gloria de Jehová, de modo que resultara en la muerte de Moisés, sino que solo fue el resplandor que persistía después, la “espalda” de Dios, por decirlo así.

Esto armoniza con la explicación de Esteban de que Moisés estuvo “con el ángel que le habló en el monte Sinaí.”

Después de esto el poder divino escribió los Diez Mandamientos en el nuevo juego de tablas que Moisés había subido.—Éxo. 34:28.

En un tiempo posterior, cuando censuró a Aarón y a Míriam por hablar contra su hermano Moisés, Jehová les dijo a Aarón y a Míriam:

“Escuchen mis palabras, por favor.

Si llegase a haber un profeta de ustedes para Jehová, sería en una visión que me daría a conocer a él.

En un sueño le hablaría.

¡No así con mi siervo Moisés!

Tiene confiada a él toda mi casa.

Boca a boca le hablo a él, manifestándole así, y no por enigmas; y la apariencia de Jehová es lo que él contempla.” (Núm. 12:6-8)

Esa fue buena censura para Aarón y Míriam, porque se habían jactado de que Jehová había hablado por medio de ellos y por eso eran tan profetas como Moisés lo era.

Tomando en cuenta lo que ya se ha dicho pudiéramos preguntar:

¿Cuál era el punto que Jehová les estaba recalcando a Aarón y Míriam cuando dijo que hablaba con Moisés “boca a boca”?

¿Cómo era diferente el acto de comunicarse él con Moisés del comunicarse con otros profetas también por medio de ángeles?

Moisés era aquel a quien Jehová había escogido para ser mediador entre Él mismo y la nación de Israel.

Dios le dio a él las instrucciones y el código de las leyes del pacto de la Ley para la nación.

Jehová le confió ‘toda Su casa,’ usando a Moisés como Su representante íntimo para organizar a la nación.

Los profetas posteriores simplemente continuaron edificando sobre el fundamento que había sido puesto por medio de Moisés.

Aunque en el pasado Dios había hablado por medio de ángeles a hombres fieles como Noé y Abrahán, y audiblemente había transmitido los Diez Mandamientos a la entera nación por medio de su
Ángel en una sola ocasión,
Jehová habló con Moisés “boca a boca” o “cara a cara, tal como le hablaría un hombre a su prójimo.” (Éxo. 33:9-11)

No solo en una o dos ocasiones, sino repetidas veces Jehová le habló a Moisés, y Moisés, a su vez, le habló a Dios, presentando problemas para obtener Su dirección y expresando sus propios sentimientos, y Jehová le
contestó por medio de su ángel.

Ninguno de los otros profetas disfrutaron de una comunicación tan continua con Dios, de conversación en ambas direcciones, como Moisés en su puesto de mediador o intermediario.—Deu. 34:10.

Jehová, por medio de su ángel en el
monte Horeb, le dijo a Moisés:

“No puedes ver mi rostro, porque ningún hombre puede verme y sin embargo vivir.” (Éxo. 33:20)

De modo que, cuando
Deuteronomio 34:10 habla
de“Moisés, a quien Jehová
conoció cara a cara,” jamás podría significar que Moisés vio la propia cara o persona deJehová.

Y como la boca es parte de
cara, entonces cuando Jehová dijo:
“Boca a boca le hablo a él,” no podría significar que Moisés vio la cara de Dios ni que estuvo en contacto directo, inmediato, con Dios.

Simplemente tuvo audiencia personal con Dios, por medio de ángeles, que, como Jesús dijo en Mateo 18:10, “siempre (en las ocasiones necesarias) contemplan el rostro de mi Padre que está en el cielo.”

La manera en que Jehová trató con Moisés fue tan impresionante que fue como si Moisés realmente hubiera contemplado a Dios con sus propios ojos, en vez de simplemente tener una visión mental o un sueño en el cual oyera hablar a Dios, que era la manera acostumbrada en que Dios se comunicaba con sus profetas.

Moisés realmente nunca vio a Jehová, y fue por medio de ángeles que Dios le habló a él, pero los tratos de Jehová con Moisés fueron tan reales que Moisés respondió como si hubiera visto a “Aquel que es invisible.” (Heb. 11:27)

Y la manera en que está escrita la descripción suena y lee como si Moisés hubiera visto y oído a Jehová Dios mismo.

La Palabra no dice que fuera otro distinto a Jehová sino es Jehová mismo, visiblemente, no un “representante” como insinúas.

Todas las veces que se presentó Jehová mismo, fue El Hijo no El Padre.

El Padre se ha presentado audiblemente como en el bautismo del Señor pero no visible mente, tampoco enviando a otro distinto

Es Dios mismo.

Jehova visto en el AT no es otro que El Hijo
 
OSO;n3304455 dijo:
La Palabra no dice que fuera otro distinto a Jehová sino es Jehová mismo, visiblemente, no un “representante” como insinúas.

Todas las veces que se presentó Jehová mismo, fue El Hijo no El Padre.

El Padre se ha presentado audiblemente como en el bautismo del Señor pero no visible mente, tampoco enviando a otro distinto

Es Dios mismo.

Jehova visto en el AT no es otro que El Hijo

Lo dice el texto bíblico. Lo llama: La Palabra de Dios, la Gloria de Dios, El Brazo de Dios, El Nombre de Dios, el Ángel del SEÑOR, la Presencia....
pero aún así no lo ven... Sino que ven "ángeles".
 
Última edición:
Simplemente tuvo audiencia personal con Dios, por medio de ángeles...

Aquí yerras nuevamente. No sé sé trata de "ángeles" sino de un Angel único que es distinto de los otros Ángeles... Ese Ángel es la Presencia Corporal de Dios. No es que Dios mandará un día a Gabriel y el otro a Miguel y pasado mañana a cualquier otro ángel. Este Ángel se llama YHWH y se presenta en forma de varón ante los hombres y en algunas ocasiones en forma humana visible. No existe otro Ángel en la Biblia que tenga el nombre de Dios.

Por ejemplo:

Sabemos que el ángel Gabriel habló con Daniel (Daniel 8:16) pero Gabriel está cumpliendo órdenes de alguien más que habla con "voz de hombre". En Daniel 10 aparece un hombre a quien Daniel se refiere como "mi señor" y de quién dice ser "siervo". Este hombre celestial afirma que debe pelear contra el príncipe de Persia y luego contra el de Grecia. Sabemos que no es Miguel porque lo menciona como un asistente en esa batalla y también estamos seguros que no es Gabriel. ¿Quién es?

Este hombre vestido de lino no es otro que el Jefe de las huestes celestiales mencionado en Daniel 8:11, el mismo que menciona Daniel 12:6 que está por encima o tiene mayor Jerarquía que Miguel (Daniel 10: 21) y como tal por encima de los jefes o príncipes celestiales entre los que Miguel se.encuentra (Daniel 10:13).
Para mí está claro que este "hombre vestido de lino" es el comandante en Jefe de los Ejércitos de Dios a quien Josué conoció personalmente (Josué 5:14) y a quien la asna de Balaam, Balaam y El rey David vieron con su espada desenvainada. El.Principe de todos los Príncipes y la Cabeza de todo principado y potestad que regresará al frente de sus huestes y su nombre es:El Verbo de Dios.
¿Quién.es.este hombre vestido de lino?
​​​​​​​No es.cualquier angel presentándose como El SEÑOR. Sino el SEÑOR presentándose como comandante de las huestes celestiales. De ahí su nombre: El SEÑOR Tz'vaot.
 
DavidRomero;n3304456 dijo:
Lo dice el texto bíblico. Lo llama: La Palabra de Dios, la Gloria de Dios, El Brazo de Dios, El Nombre de Dios, el Ángel del SEÑOR, la Presencia....
pero aún así no lo ven... Sino que ven "ángeles".

No son "ángeles" , no se trata de un ángel más de la creación que se presenta, no se trata de un mero mensajero diciendo diciendo en nombre de otro: "Yo soy Jehová".

¿Cómo se atrevería una criatura a hacer tal cosa? ¿Como diría tal criatura "YO SOY", sin ser Jehová mismo?.

Nada de eso,

Se trata de Jehová mismo hablando con Moisés, hablando y comiendo con Abraham, presentándose en la fuente con Agar, con Isaac, con Jacob. Es Jehová, y si se ve y habla directamente con su criaturas y lo hace con toda la autoridad y se presenta como tal, es que no puede ser otro distinto al Hijo.
 
OSO;n3304461 dijo:
No son "ángeles" , no se trata de un ángel más de la creación que se presenta, no se trata de un mero mensajero diciendo diciendo en nombre de otro: "Yo soy Jehová".

¿Cómo se atrevería una criatura a hacer tal cosa? ¿Como diría tal criatura "YO SOY", sin ser Jehová mismo?.

Nada de eso,

Se trata de Jehová mismo hablando con Moisés, hablando y comiendo con Abraham, presentándose en la fuente con Agar, con Isaac, con Jacob. Es Jehová, y si se ve y habla directamente con su criaturas y lo hace con toda la autoridad y se presenta como tal, es que no puede ser otro distinto al Hijo.

Así es. Mi punto es ¿Por qué no lo ven? En realidad es tan complicado cuando el mismo texto está mostrando. Es entendible que no los antiguos Israelitas no lo identificarán como "el Hijo" porque solo hasta el siglo I se encarnó. Pero es evidente que los Israelitas sabían que había una figura semejante a un hijo del Hombre o a un hombre a secas en el cielo y sabían que está figura era la presencia visible de Dios. Está en demasiados textos como para ser ignorado.

El término angel por otro lado como explica o en otro epígrafe, se refiere claramente a una función en la Biblia hebrea. Jamás podemos afirmar que el Angel de Señor se llama así porque es una Criatura. En la Biblia los angeles son espíritus que están sujetos a Dios, pero etimológicamente hablando, "angel" es un trabajo o una función como "comandante", "ministro" o príncipe. El Angel del Señor es llamado así porque es quien entrega un mensaje personalmente. No porque sea una creatura. Y por razones que podemos discutir luego, Hay mensajes que Dios no encomienda a otros, sino que los entrega el mismo, pues como dice el libro de Job:

Dios no confía ni aún en sus propios siervos; y a sus ángeles atribuye errores. (Job 4:18).

​​​​​​Es triste que habiendo mostrado una y otra vez que el Angel del Señor es el Señor mismo manifestado como un mensajero (i.e El Logos pre-encarnado) y que el Señor se apareció en forma de varón y fué visto por los profetas, aún no lo vean y prefieran darle la Gloria del Señor a una creatura en vez de reconocer al Creador.
Eso es básicamente Monolatria disfrazada de monoteísmo.

Lo diré una vez más. El Dios de Israel, el comandante de todas las huestes celestiales, el angel del Señor, el Nombre del Señor, la Presencia del Señor, la Gloria del Señor, El- Shaddai, Addonai, El Señor de los Ejércitos son nombres y conceptos que se refieren a la misma persona que se hizo carne y habitó entre nosotros. Los Israelitas lo conocían con estos nombres, nosotros le conocemos como Jesucristo. Este era el que existía en Forma de Dios y manifestaba la Gloria y Santidad de Dios corporalmente. En el nuevo testamento se nos reveló que no es nadie más que Cristo. Que no es una creatura, sino el Creador.
 
DavidRomero;n3304464 dijo:
Así es. Mi punto es ¿Por qué no lo ven? En realidad es tan complicado cuando el mismo texto está mostrando. Es entendible que no los antiguos Israelitas no lo identificarán como "el Hijo" porque solo hasta el siglo I se encarnó. Pero es evidente que los Israelitas sabían que había una figura semejante a un hijo del Hombre o a un hombre a secas en el cielo y sabían que está figura era la presencia visible de Dios. Está en demasiados textos como para ser ignorado.

El término angel por otro lado como explica o en otro epígrafe, se refiere claramente a una función en la Biblia hebrea. Jamás podemos afirmar que el Angel de Señor se llama así porque es una Criatura. En la Biblia los angeles son espíritus que están sujetos a Dios, pero etimológicamente hablando, "angel" es un trabajo o una función como "comandante", "ministro" o príncipe. El Angel del Señor es llamado así porque es quien entrega un mensaje personalmente. No porque sea una creatura. Y por razones que podemos discutir luego, Hay mensajes que Dios no encomienda a otros, sino que los entrega el mismo, pues como dice el libro de Job:

Dios no confía ni aún en sus propios siervos; y a sus ángeles atribuye errores. (Job 4:18).

​​​​​​Es triste que habiendo mostrado una y otra vez que el Angel del Señor es el Señor mismo manifestado como un mensajero (i.e El Logos pre-encarnado) y que el Señor se apareció en forma de varón y fué visto por los profetas, aún no lo vean y prefieran darle la Gloria del Señor a una creatura en vez de reconocer al Creador.
Eso es básicamente Monolatria disfrazada de monoteísmo.

Lo diré una vez más. El Dios de Israel, el comandante de todas las huestes celestiales, el angel del Señor, el Nombre del Señor, la Presencia del Señor, la Gloria del Señor, El- Shaddai, Addonai, El Señor de los Ejércitos son nombres y conceptos que se refieren a la misma persona que se hizo carne y habitó entre nosotros. Los Israelitas lo conocían con estos nombres, nosotros le conocemos como Jesucristo. Este era el que existía en Forma de Dios y manifestaba la Gloria y Santidad de Dios corporalmente. En el nuevo testamento se nos reveló que no es nadie más que Cristo. Que no es una criatura, sino el Creador.

Así es.
 
DavidRomero;n3304460 dijo:
Aquí yerras nuevamente. No sé sé trata de "ángeles" sino de un Angel único que es distinto de los otros Ángeles... Ese Ángel es la Presencia Corporal de Dios. No es que Dios mandará un día a Gabriel y el otro a Miguel y pasado mañana a cualquier otro ángel. Este Ángel se llama YHWH y se presenta en forma de varón ante los hombres y en algunas ocasiones en forma humana visible. No existe otro Ángel en la Biblia que tenga el nombre de Dios.

Por ejemplo:

Sabemos que el ángel Gabriel habló con Daniel (Daniel 8:16) pero Gabriel está cumpliendo órdenes de alguien más que habla con "voz de hombre". En Daniel 10 aparece un hombre a quien Daniel se refiere como "mi señor" y de quién dice ser "siervo". Este hombre celestial afirma que debe pelear contra el príncipe de Persia y luego contra el de Grecia. Sabemos que no es Miguel porque lo menciona como un asistente en esa batalla y también estamos seguros que no es Gabriel. ¿Quién es?

Este hombre vestido de lino no es otro que el Jefe de las huestes celestiales mencionado en Daniel 8:11, el mismo que menciona Daniel 12:6 que está por encima o tiene mayor Jerarquía que Miguel (Daniel 10: 21) y como tal por encima de los jefes o príncipes celestiales entre los que Miguel se.encuentra (Daniel 10:13).
Para mí está claro que este "hombre vestido de lino" es el comandante en Jefe de los Ejércitos de Dios a quien Josué conoció personalmente (Josué 5:14) y a quien la asna de Balaam, Balaam y El rey David vieron con su espada desenvainada. El.Principe de todos los Príncipes y la Cabeza de todo principado y potestad que regresará al frente de sus huestes y su nombre es:El Verbo de Dios.
¿Quién.es.este hombre vestido de lino?
No es.cualquier angel presentándose como El SEÑOR. Sino el SEÑOR presentándose como comandante de las huestes celestiales. De ahí su nombre: El SEÑOR Tz'vaot.
Pues según Las Escrituras, el que se equivoca eres tú mi estimado.

La Biblia de las Américas Gal. 3: 19
Entonces, ¿para qué fue dadala ley? Fue añadida a causa de las transgresiones, hasta que viniera la descendencia a la cual había sido hecha la promesa, ley que fue promulgada mediante ángeles por mano de un mediador.

La Biblia de las Américas Hch. 7: 53
vosotros que recibisteis la ley por disposición de ángeles y sin embargo no la guardasteis.

La Biblia de las Américas Heb. 2: 2
Porque si la palabra hablada por medio de ángeles resultó ser inmutable, y toda transgresión y desobediencia recibió una justa retribución.

Lo de Daniel, dejémoslo por el momento, porque en vez de aclarar oscureseria.
 
La Sombra;n3304468 dijo:
Pues según Las Escrituras, el que se equivoca eres tú mi estimado.

La Biblia de las Américas Gal. 3: 19
Entonces, ¿para qué fue dadala ley? Fue añadida a causa de las transgresiones, hasta que viniera la descendencia a la cual había sido hecha la promesa, ley que fue promulgada mediante ángeles por mano de un mediador.

La Biblia de las Américas Hch. 7: 53
vosotros que recibisteis la ley por disposición de ángeles y sin embargo no la guardasteis.

La Biblia de las Américas Heb. 2: 2
Porque si la palabra hablada por medio de ángeles resultó ser inmutable, y toda transgresión y desobediencia recibió una justa retribución.

Lo de Daniel, dejémoslo por el momento, porque en vez de aclarar oscureseria.

Te enfocaste en los ángeles y omitiste el mediador (singular). Se que te sentirás tentado a decir que es Moises...pero el hecho de que Pablo se sintió en la obligación de recitar la shema justo después de decir esto, previene tal interpretación. Entonces ¿Cuántos ángeles conforman al SEÑOR en Deuteronomio 9: 9-10?. ¿A cuántos àngeles haciéndose pasar por Dios vieron en Éxodo 24:9-10)
El Ángel del Señor escribió los mandamientos en presencia de sus testigos en la asamblea divina.
¿Acaso Micaias nos dice que vio a algún otro espíritu haciéndose pasar por Dios en 1 de Reyes 22:19-23? ¿Te das cuenta que no solo el profeta vió al Señor, sino que además vio a todas sus huestes atentas al decreto contra Acab?

Y volviendo a Daniel no nos debe sorprender que los angeles hayan entregado la Ley, ese es precisamente su trabajo... Entregar el mensaje de Dios. Pero la Ley no es autoría ni autoridad de los angeles, sino de Dios y es el quién la decreta.
Tampoco debe sorprender que en el.cielo hayan ancianos que se sientan a juzgar (Daniel 7:9-10).
 
El Hijo es Jehová visible del AT.
 
DavidRomero;n3304395 dijo:
No crea señor, que los que se humillan, señor, son más fáciles de detectar como los que se exaltan señor. Porque los hay quienes usan la humildad para exaltarse señor, y quienes aparentando arrogancia tienen un espíritu más honesto y humilde. Lo digo señor para que lo tenga en cuenta señor.
Es cierto.
Hay de todo y para todos los gustos.
Pero lo importante es debatir creencias y discutir la buena palabra de Dios.
Las personas que escriben destrás de los usuarios son irrelevantes.
No existen.

Y de todas maneras, no hice aquel comentario por usted.
Y escribirlo me sirve a mi también.
Me hace recordar lo que es bueno y lo que no lo es porque es muy facíl caerse en el barro.
Dios le bendiga señor.
 
DavidRomero;n3304510 dijo:
Te enfocaste en los ángeles y omitiste el mediador (singular). Se que te sentirás tentado a decir que es Moises...pero el hecho de que Pablo se sintió en la obligación de recitar la shema justo después de decir esto, previene tal interpretación. Entonces ¿Cuántos ángeles conforman al SEÑOR en Deuteronomio 9: 9-10?. ¿A cuántos àngeles haciéndose pasar por Dios vieron en Éxodo 24:9-10)
El Ángel del Señor escribió los mandamientos en presencia de sus testigos en la asamblea divina.
¿Acaso Micaias nos dice que vio a algún otro espíritu haciéndose pasar por Dios en 1 de Reyes 22:19-23? ¿Te das cuenta que no solo el profeta vió al Señor, sino que además vio a todas sus huestes atentas al decreto contra Acab?

Y volviendo a Daniel no nos debe sorprender que los angeles hayan entregado la Ley, ese es precisamente su trabajo... Entregar el mensaje de Dios. Pero la Ley no es autoría ni autoridad de los angeles, sino de Dios y es el quién la decreta.
Tampoco debe sorprender que en el.cielo hayan ancianos que se sientan a juzgar (Daniel 7:9-10).
Sí el mediador no es Moisés, ¿quien es, según tú?

Ningún ángel se "hace pasar" por Jehová, el ángel habla en su representación, por eso habla en primera persona.

Él ángel de Jehová, no escribió los mandamientos.

Cuándo escribes "Señor", ¿a quién te refieres?

¿Qué tienen que ver los ancianos de la visión de Daniel?
 
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