La Sombra;n3301790 dijo:Mi estimado Miguel no respondiste lo que te pregunte anteriormente, en el aporte #208.
Bien esto es para los dos Miguel y OSO.
Reina Valera Gómez Ro. 6: 9
sabiendo que Cristo, habiendo resucitado de los muertos, ya no muere; la muerte ya no tiene dominio sobre Él.
Reina Valera Gómez Apo. 1: 18
y el que vivo, y estuve muerto; y he aquí que vivo para siempre, amén. Y tengo las llaves de la muerte y del infierno.
Esto significa, que si pudo morir, no era Él Dios Todopoderoso, y mucho menos parte de una deidad tripartita.
Pero ahora su Dios y Padre lo recompenso con inmortalidad, o sea que Él Hijo primogénito del Dios Todopoderoso, fue el primero en resucitar a vida eterna e inmortal.
A tu pregunta contestaré con esta sola palabras: Depende
¿A qué le llamas "muerte"?
Para un creyente la muerte es dormir, estar e la presencia de Dios, no desaparecer esto es para los que tienen la vida. para quienes no, es solo vanidad.
Sea el caso de Jesucristo, como hombre.
Jesús murió como hombre, pero fue vivificado en el espíritu y fue a las partes más profundas de la tierra, predicó a los cautivos tomó par si las llaves del imperio de la muerte, venció a la muerte, y en su ascenso dio dones a los hombres cumpliendo la palabra que como Dios no descansa y hasta el dia de hoy trabaja, todo ésto mientras su cuerpo yerto esperaba su resurrección en el sepulcro cumpliendo jurídicamente con morir por sus ovejas.
Como hombre cumplió muriendo, más como Dios sigue viviendo por siempre y trabajando siempre. Así es el Todopoderoso Dios de los cristianos, capaz de poner su vida para volverla a tomar pues de suya es, capaz de hacerse tan pequeño como un bebé y tan grande que no lo puede contener el universo, veamos Ap 1:10-18:
"[SUP]10 [/SUP]Yo estaba en el Espíritu en el día del Señor, y oí detrás de mí una gran voz como de trompeta,
[SUP]11 [/SUP]que decía: Yo soy el Alfa y la Omega, el primero y el último. Escribe en un libro lo que ves, y envíalo a las siete iglesias que están en Asia: a Efeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardis, Filadelfia y Laodicea.
[SUP]12 [/SUP]Y me volví para ver la voz que hablaba conmigo; y vuelto, vi siete candeleros de oro,
[SUP]13 [/SUP]y en medio de los siete candeleros, a uno semejante al Hijo del Hombre, vestido de una ropa que llegaba hasta los pies, y ceñido por el pecho con un cinto de oro.
[SUP]14 [/SUP]Su cabeza y sus cabellos eran blancos como blanca lana, como nieve;sus ojos como llama de fuego;
[SUP]15 [/SUP]y sus pies semejantes al bronce bruñido, refulgente como en un horno; y su voz como estruendo de muchas aguas.
[SUP]16 [/SUP]Tenía en su diestra siete estrellas; de su boca salía una espada aguda de dos filos; y su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza.
[SUP]17 [/SUP]Cuando le vi, caí como muerto a sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas; yo soy el primero y el último;
[SUP]18 [/SUP]y el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades."
El Padre a quien tu llamas "Dios" segregando de la deidad a su propio Hijo, no premió ni recompensó a su hijo dándole como premio la inmortalidad.
La inmortalidad es de el Hijo, de suya es, desde la eternidad hasta la eternidad, él es de hecho la VIda y quien sustenta todo con la Palabra de su poder, así que no me la cambies en ese cuento del títere y el titiritero, quien da una galletita al títere porque se portó bien.