EL DEPRAVADO TOTAL NO ES EL DIABLO
-Contra lo expresado por MINIYO y alguno más, quiero proponer -no dogmáticamente-, sino a modo de reflexión y estudio, que no podemos hacer al diablo peor de lo que es, y mucho menos, endilgarle a él nuestras propias culpas, pues no es él, precisamente, nuestro substituto como para que cargue con nuestros pecados.
-Mi tesis se basa en que la depravación es totalmente humana, y que el diablo -desde que fue hallado pecado en él- se volvió esencialmente malo.
-Como todos los demás ángeles, el diablo es un espíritu sin cuerpo, carne y sangre, como sí lo somos los humanos.
-Él peca desde el principio en la peor de las formas, e incluso puede aplicársele el mote de "depravador" por su constante instigación a los hombres a toda especie de mal.
-Sin embargo, no tiene él cuerpo ni sangre para anhelar la sensualidad humana, aunque sí es experto en promoverla.
-Debo seguir estudiando el punto.