A lo mejor Salmo51 tuvo la intención, a lo mejor no la tuvo, pero si la tuvo, entonces no estuvo muy lejos de estar correcto.
Tomemos a Oseas.
En el capìtulo 9 Dios decide castigar a Israel [h=3]Castigo de la persistente infidelidad de Israel[/h]
9 No te alegres, oh Israel, hasta saltar de gozo como los pueblos, pues has fornicado apartándote de tu Dios; amaste salario de ramera en todas las eras de trigo.
[SUP]2 [/SUP]La era y el lagar no los mantendrán, y les fallará el mosto.
[SUP]3 [/SUP]No quedarán en la tierra de Jehová, sino que volverá Efraín a Egipto y a Asiria, donde comerán vianda inmunda.
En el capìtulo 10 les da màs duro todavía.
[SUP]9 [/SUP]Desde los días de Gabaa has pecado, oh Israel; allí estuvieron; no los tomó la batalla en Gabaa contra los inicuos.
[SUP]10 [/SUP]Y los castigaré cuando lo desee; y pueblos se juntarán sobre ellos cuando sean atados por su doble crimen.
[SUP]11 [/SUP]Efraín es novilla domada, que le gusta trillar, mas yo pasaré sobre su lozana cerviz; haré llevar yugo a Efraín; arará Judá, quebrará sus terrones Jacob.
[SUP]12 [/SUP]Sembrad para vosotros en justicia, segad para vosotros en misericordia; haced para vosotros barbecho; porque es el tiempo de buscar a Jehová, hasta que venga y os enseñe justicia.
[SUP]13 [/SUP]Habéis arado impiedad, y segasteis iniquidad; comeréis fruto de mentira, porque confiaste en tu camino y en la multitud de tus valientes.
[SUP]14 [/SUP]Por tanto, en tus pueblos se levantará alboroto, y todas tus fortalezas serán destruidas, como destruyó Salmán a Bet-arbel en el día de la batalla, cuando la madre
En el capítulo 11 se nota algo muy peculiar. Más antes en el libro de Génesis Abraham argumentó con Dios, luego en el libro de Éxodo, Moisés también argumentó con Dios, pero en este capítulo de Oseas, Dios argumenta consigo mismo.
[SUP]8 [/SUP]¿Cómo podré abandonarte, oh Efraín? ¿Te entregaré yo, Israel? ¿Cómo podré yo hacerte como Adma, o ponerte como a Zeboim? Mi corazón se conmueve dentro de mí, se inflama toda mi compasión.
[SUP]9 [/SUP]No ejecutaré el ardor de mi ira, ni volveré para destruir a Efraín; porque Dios soy, y no hombre, el Santo en medio de ti; y no entraré en la ciudad....
Si todo fue planeado de antemano, entonces ¿por qué ese argumento consigo mismo?