OSE 1:2 Cuando por primera vez el Señor habló por medio de Oseas, el Señor le dijo: Anda, toma para ti a una mujer ramera y engendra hijos de prostitución; porque la tierra se prostituye gravemente, abandonando al Señor.
Así que, prostituirse es cuando nos olvidamos del Señor, todos y no solo Israel o Jerusalem como mensiona Luis Fernando, y Roma o el Catolisismo u Ortodonsismo, o evangelicos o preotestantes y E.E.U.U., y la Iglesia de Dios, esto, todo esto mientras olvidemos los mandamientos de Dios y desobedescamos por ende a estos mandamientos. La fe debe confirmar la ley, si no lo hace, entonces estamos prostituyendonos. No solo las aludidas, sino todos y cada uno de nosotros, y no es un insulto, para quienes lo toman a insulto, sino una observación aun para mi misno pues tambien soy inperfecto y desobedesco en mucho a nuestro Dios, Dios tenga misericordia de nosotros.
OSE 1:3 Fue, pues, y tomó a Gomer, hija de Diblaim; y ella concibió y le dio a luz un hijo.
OSE 1:4 Y el Señor dijo a Oseas: Ponle por nombre Jezreel, porque dentro de poco castigaré a la casa de Jehú por la sangre derramada en Jezreel, y pondré fin al reino de la casa de Israel.
OSE 1:5 Y sucederá que en aquel día quebraré el arco de Israel en el valle de Jezreel.
OSE 1:6 Ella concibió otra vez y dio a luz una hija. Y el Señor le dijo: Ponle por nombre Lo-ruhamá, porque ya no me compadeceré de la casa de Israel, pues no los perdonaré jamás.
OSE 1:7 Pero me compadeceré de la casa de Judá y los salvaré por el Señor su Dios; y no los salvaré con arco, ni con espada, ni con batalla, ni con caballos ni jinetes.
OSE 1:8 Después de haber destetado a Lo-ruhamá, ella concibió y dio a luz un hijo.
OSE 1:9 Y el Señor dijo: Ponle por nombre Lo-ammí, porque vosotros no sois mi pueblo y yo no soy vuestro Dios.
***************************************************************************************************************************************
OSE 1:10 Pero el número de los hijos de Israel será como la arena del mar, que no se puede medir ni contar; y sucederá que en el lugar donde se les dice: No sois mi pueblo, se les dirá: Sois hijos del Dios viviente.
***************************************************************************************************************************************
OSE 1:11 Y los hijos de Judá y los hijos de Israel se reunirán, y nombrarán para sí un solo jefe, y subirán de la tierra, porque grande será el día de Jezreel.
OSE 2:1 Decid a vuestros hermanos: Ammí, y a vuestras hermanas: Ruhamá.
OSE 2:2 Contended con vuestra madre, contended, porque ella no es mi mujer, y yo no soy su marido; que quite, pues, de su rostro sus prostituciones, y sus adulterios de entre sus pechos;
OSE 2:3 no sea que yo la desnude completamente y la deje como el día en que nació, y la ponga como un desierto, la reduzca a tierra seca, y la mate de sed.
OSE 2:4 Y no tendré compasión de sus hijos, porque son hijos de prostitución,
OSE 2:5 pues su madre se prostituyó; la que los concibió se deshonró, porque dijo: "Iré tras mis amantes, que me dan mi pan y mi agua, mi lana y mi lino, mi aceite y mi bebida."
OSE 2:6 Por tanto, he aquí, cercaré su camino con espinos, y levantaré un muro contra ella para que no encuentre sus senderos.
OSE 2:7 Y seguirá a sus amantes, pero no los alcanzará; los buscará, pero no los hallará. Entonces dirá: "Iré y volveré a mi primer marido, porque mejor me iba entonces que ahora."
OSE 2:8 Pues ella no sabía que era yo el que le daba el trigo, el mosto y el aceite, y le prodigaba la plata y el oro, que ellos usaban para Baal.
OSE 2:9 Por tanto, volveré a tomar mi trigo a su tiempo y mi mosto a su sazón. También me llevaré mi lana y mi lino que le di para que cubriera su desnudez.
OSE 2:10 Y ahora descubriré su vergüenza ante los ojos de sus amantes, y nadie la librará de mi mano.
OSE 2:11 Haré cesar también todo su regocijo, sus fiestas, sus lunas nuevas, sus días de reposo, y todas sus solemnidades.
OSE 2:12 Devastaré sus vides y sus higueras, de las cuales decía ella: "Son la paga que mis amantes me han dado." Y las convertiré en matorral, y las devorarán las bestias del campo.
OSE 2:13 Y la castigaré por los días de los Baales cuando ella les ofrecía sacrificios y se adornaba con sus zarcillos y joyas, y se iba tras sus amantes, y se olvidaba de mí- declara el Señor.
OSE 2:14 Por tanto, he aquí, la seduciré, la llevaré al desierto, y le hablaré al corazón.
OSE 2:15 Le daré sus viñas desde allí, y el valle de Acor por puerta de esperanza. Y allí cantará como en los días de su juventud, como en el día en que subió de la tierra de Egipto.
OSE 2:16 Sucederá en aquel día- declara el Señor- que me llamarás Ishí y no me llamarás más Baalí.
OSE 2:17 Porque quitaré de su boca los nombres de los Baales, y nunca más serán mencionados por sus nombres.
OSE 2:18 En aquel día haré también un pacto por ellos con las bestias del campo, con las aves del cielo y con los reptiles de la tierra; quitaré de la tierra el arco, la espada y la guerra, y haré que ellos duerman seguros.
OSE 2:19 Te desposaré conmigo para siempre; sí, te desposaré conmigo en justicia y en derecho, en misericordia y en compasión;
OSE 2:20 te desposaré conmigo en fidelidad, y tú conocerás al Señor.
OSE 2:21 Y sucederá que en aquel día yo responderé- declara el Señor-, responderé a los cielos, y ellos responderán a la tierra,
OSE 2:22 y la tierra responderá al trigo, al mosto y al aceite, y ellos responderán a Jezreel.
OSE 2:23 La sembraré para mí en la tierra, y tendré compasión de la que no recibió compasión, y diré al que no era mi pueblo: Tú eres mi pueblo, y él dirá: Tú eres mi Dios.
OSE 3:1 Y el Señor me dijo: Ve, ama otra vez a tu mujer amada por otro y adúltera, así como el Señor ama a los hijos de Israel a pesar de que ellos se vuelven a otros dioses y se deleitan con tortas de pasas.
OSE 3:2 La compré, pues, para mí por quince siclos de plata y un homer y medio de cebada.
OSE 3:3 Y le dije: Te quedarás conmigo por muchos días. No te prostituirás, ni serás de otro hombre, y yo también seré para ti.
OSE 3:4 Porque por muchos días los hijos de Israel quedarán sin rey y sin príncipe, sin sacrificio y sin pilar sagrado, y sin efod y sin ídolos domésticos.
OSE 3:5 Después los hijos de Israel volverán y buscarán al Señor su Dios y a David su rey; y acudirán temblorosos al Señor y a su bondad en los últimos días.