Sé que no lo harán, pues los que viven de eso se acomodarán a lo que sea para seguir lucrando con el fútbol.
Todo el equipo, los funcionarios, dirigentes e hinchas deberían dirigirse a los aeropuertos y retornar cuanto antes.
¿A qué quedarse? ¿A ver cómo Brasil se toma venganza de la humillación sufrida en el 1950?
Todos esperábamos que se penalizara a Suárez con una amonestación y una multa económica, y jamás, con su suspensión, a la selección de fútbol y al país que representa.
Todo el mundo tomó a broma el asunto del mordisco, ya que no hubo una gota de sangre siquiera, y el italiano siguió jugando como si nada.
La sanción equivale a que Suárez le hubiera devorado parte del hombro.
Es ilegal, además, porque el propio árbitro ya había cobrado el foul de Suárez, y una pena cobrada no puede luego modificarse.
Patadas peores hubo -hasta en la cabeza- que hubieran merecido penas más graves.
Yo sé bien que Colombia no merecería que Uruguay le hiciera esto, pero si yo fuese el director técnico, de común acuerdo con los jugadores, solidarizados todos con Suárez, saldría el próximo sábado a Maracaná, para que en ambos tiempos Colombia se canse de meter goles, como si fuesen tantos en el básquetbol.
No es que Uruguay no pueda recomponer el equipo como para hacerle un buen partido a Colombia. El Forlán que fue estrella en Sudáfrica podría substituir a Suárez. Buenos jugadores no nos faltan.
El caso es que Brasil planificó su equipo con Neymar, Argentina con Messi y Uruguay con Suárez.
Se dirá que Colombia tampoco tiene a Falcao. Pero una cosa es cuando se carece de un jugador por lesión, y otra cuando se lo suspende privándole de jugar.
Es tanta la solidaridad de todo el equipo con Suárez, que no alcanza con 48 horas para reponerse de este insuceso. Por más garra charrúa que se tenga, los jugadores no son de acero y el disgusto y el desánimo no les permitirá jugar el sábado como podrían haberlo hecho.
Uruguay, incluso, debería desafiliarse de la FIFA, pues esta acción desmedida ha ofendido a todo un país.
Yo mismo, ya ni siquiera miraré ningún partido por TV. No estoy viendo EEUU - Ghana, aunque me había aprontado para ello.
Si Uruguay tuviera la dignidad de plantarse fuera del mundial, todavía podrá tener esperanza de seguir manteniendo un alto nivel futbolístico.
Si se acomoda a las circunstancias, ya no tendrá más levante.
Cordiales saludos