Pero ahí no dice que le acusaron por trabajar en sábado, sino que también decía que Dios era su propio Padre, haciéndose igual a Dios. En otras palabras, el que trabajara en sábado no era grave para ellos; pero decir que era el Hijo de Dios, sí era grave. La lógica de Jesús no podía ser debatida. Yo hago el bien todo el tiempo. No trabajo para mí sino para mi Padre. Jesús usó todo su tiempo para trabajar para su ministerio, durante tres años y medio. ¿Quién podía decirle que no hacía la voluntad del Padre? ¿Acaso Jesús hacía lo mismo que ellos? ¿Salvaba la vida o la perdía? Sanaba y no podían prenderle. ¿Eres un fariseo que le acusa de desobediente a la ley, tú también? Nadie le prendió por hacer el bien en sábado; y salvar la vida era lícito en sábado, así como lo hacían con un buey, que no es más importante que un ser humano. Nadie se lo discutió. ¿Y ahora vienes tú y dices que era desobediente por hacer lo que hacía en sábado?