Re: LOS NUEVOS JUDAIZANTES VUELVEN A COLOCAR EL YUGO SOBRE LOS HOMBRES.
Porque la biblia se divide en dos Pactos o Testamentos que a manera de hombre es lo mismo.
El Antiguo Pacto o la Antigua Alianza o el Antiguo Testamento generalmente se hace alusion a la Ley de Moises por su embargadura, pero este Antiguo Pacto esta lleno de muchos pactos.
Muchos hablan del antiguo y el nuevo pactos, pero no saben nada más que el tropezadero con que los hombres los han inducido a pecar contra Dios.
En estos últimos días, Dios ha levantado hombres valientes que denuncien a quienes culpan a Dios de ser severo y de dar una ley de condenación.
El primer pacto no es la ley. La escritura dice que esa era LA LEY DEL PACTO, no el pacto. La diferencia es sencilla. Los mentirosos le echan la culpa a la ley, aunque Pablo dice que la ley no es la culpable. Dice que la ley es santa. Los falsos enseñadores dicen que la ley es condenación y Pablo dice que la ley es buena y santa. Romanos 7:12 12 De manera que la ley a la verdad es santa, y el mandamiento santo, justo y bueno.
El lector que ama a Dios, ama sus mandamientos, leyes y ordenanzas y las tiene en su corazón. ¿En dónde lo dice?
Juan 14:15"si me amáis, guardad mis mandamientos."
Jeremías 31:33,34. Pondré mi ley en sus corazones y perdonaré sus pecados.
Claramente, Dios perdona por Jesús y pone sus leyes en sus corazones.
El nuevo es la ley en el corazón. El nuevo pacto no es cambiar las leyes, Jesús dijo: Mateo 5:17,19 "ni una jota ni una tilde será abrogada y dijo que quien lo diga y enseñe así, es un pobre infeliz".
Y Pablo enseña que es en el mismo sacrificio de Cristo, que Dios unió a gentiles e israelitas en Cristo, para el perdón de sus pecados. Pero los inconstantes e indoctos dicen que hay dos pactos nuevos y que Cristo no ha unido a los gentiles y a los israelitas.
Pablo dijo que los verdaderos israelitas eran espirituales y no nacidos israelitas por consanguinidad .
Romanos 9:6-8
No que la palabra de Dios haya fallado; porque no todos los que descienden de Israel son israelitas, ni por ser descendientes de Abraham, son todos hijos; sino: En Isaac te será llamada descendencia. Esto es: No los que son hijos según la carne son los hijos de Dios, sino que los que son hijos según la promesa son contados como descendientes.
La promesa es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Esa es la promesa hecha a Adán y Eva y a Abraham.
Ahora, el primer pacto de Dios con Israel fue invalidado por Israel al alejarse de Dios y poner a falsos dioses como suyos. Porque la ley no estaba en su corazón. A lo cual Pablo les dice: 22 ¿Y qué, si Dios, queriendo mostrar su ira y hacer notorio su poder, soportó con mucha paciencia los vasos de ira preparados para destrucción, 23 y para hacer notorias las riquezas de su gloria, las mostró para con los vasos de misericordia que él preparó de antemano para gloria, (judíos y gentiles) 24 a los cuales también ha llamado, esto es, a nosotros, no sólo de los judíos, sino también de los gentiles?
25 Como también en Oseas dice:
Llamaré pueblo mío al que no era mi pueblo,
Y a la no amada, amada.
26 Y en el lugar donde se les dijo: Vosotros no sois pueblo mío, allí serán llamados hijos del Dios viviente.
Entonces la promesa se ha cumplido:
Jeremías 31:34 “No tendrán que enseñar más cada uno a su prójimo y cada cual a su hermano, diciéndole: ‘Conoce al Señor,’ porque todos Me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande,” declara el Señor, “pues perdonaré su maldad, y no recordaré más su pecado.”
El segundo pacto (nuevo pacto) es que pondría su ley en el corazón y ya no habría más quienes lo enseñaran "los fariseos, los doctores de la ley y rabinos", pues todos entenderían y serían guiados por el Espíritu Santo al entendimiento de una ley que obra por medio de la fe.
El verdadero pueblo de Dios es al que se refiere Pablo: "yo te mostraré mis obras por mi fe." En otras palabras, el que es de fe, obra obras de amor, gracia y de buen testimonio. Hace caso a la palabra y no enseña desobedecer la ley como los llamados "pequeños en el cielo" sino que enseña la obediencia a Dios y su ley en el corazón, la cual actúa en una vida ejemplar. Un corazón cambiado, que obra bien
Termino diciendo: Si alguien enseña que la nueva ley es amar como Cristo nos amó y no obra el bien, el tal es mentiroso y te hará tropezar. Obrar el bien no es enseñar el bien. Obrar el bien es ser santo y apartado del mal.
Porque la biblia se divide en dos Pactos o Testamentos que a manera de hombre es lo mismo.
El Antiguo Pacto o la Antigua Alianza o el Antiguo Testamento generalmente se hace alusion a la Ley de Moises por su embargadura, pero este Antiguo Pacto esta lleno de muchos pactos.
