Eso significa que los EVANGELIOS y el Libro de los HECHOS son LEY.
TODOS nos regimos bajo esa Ley, que no está "desechada, desaparecida, abolida, maldita", como tantos otros epítetos han tratado de desplegar por este tema.
Y de igual modo las epístolas de Pablo mencionan la Ley, porque si había un conocedor de la Ley entre los apóstoles lo era Pablo, por ejemplo: 1 Cor 9:7 ¿Quién apacienta del rebaño y no toma de la leche del rebaño? y desde 1 Cor 9:8 Pablo cita la Ley: "No pondrás bozal al que trilla" inicia su discurso ¿Dijo eso el Señor porque tenía cuidado de los bueyes o lo dijo enteramente por nosotros? Ahí en esos versos aclara, que es por causa de ellos, los ministros, de los que sirven en el rebaño que Cristo los colocó, ellos pueden sembrar lo espiritual y a la vez segar lo material. El apóstol termina diciendo que es ordenanza del Señor "que los que anuncian el evangelio, pueden vivir del evangelio". 1 Cor 9:14
¿Pero luego que pasa hoy? Algunos cristianos dicen, al no entender e ignorando estos pasajes: "la Ley ya pasó", "no está vigente" "No deben vivir los que anuncian el evangelio de ofrendas" Bla, Bla, Bla, porque no relacionan la Ley como sombra en el Antigua testamento y su cumplimiento en el Nuevo testamento.
Desde luego que no.
JESÚS dijo NO ESTAR BIEN dar la comida de los hijos a los perros.
Jesús quiso darles una lección a sus discípulos, para ellos los muy nacionalistas, si no eran del pueblo de Israel como esa mujer griega y siro-fenicia, osea, bien mestiza, de todas formas eran "perros" pero por las palabras humildes de ella, "aun de las migajas comen los perros" Jesús le dijo "Mujer grande es tu fe, que se haga lo que pides" Mt 15:28 porque eso es lo que se requiere en Israel, "Fe" como la de ella, como la del centurión romano quien dijo: "Señor, tan sólo di la palabra y mi siervo sanará" Jesús alabó a este jefe militar "aun en Israel no he hallado tanta fe" algo que los de la casa de Israel no tenían. En este último contexto les dice a los nacionalistas: "Vendrán muchos del oriente y del occidente, y
se sentarán con Abraham, Isaac y Jacob EN EL REINO DE LOS CIELOS" Mt. 8:10-11
Pero, los postreros comerán mejor que los primeros.
Ya ves, los primeros eran ellos, el pueblo escogido, y los postreros, muchos de todos lados, "perros" a los ojos de ellos se sentarán a comer con los padres de Israel.
Todos volteamos para mirar una mujer u hombre. Por tanto, no habría vuelta atrás con la Ley que JESÚS aplica PARA EL REINO.
No has entendido las palabras del maestro:
Mateo 5:28
Pero yo os digo que
cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón.
Todo hombre sabe que
no solamente es mirar a una mujer por mirar, sino que al mirar, ¿Por qué la codicias? Si va pasando una anciana, no tienes codicia, si va pasando una mujer fea tampoco, pero ¿si va pasando una mujer bonita? ¿Y si va enseñando de más? Si la miras y la codicias, ya adulteraste con ella en el corazón.
Pero, vivimos en tiempos de GRACIA y no de Reino.
Por eso Jesús dijo: "arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado" Mt 4:17 con esa frase empezó su ministerio. Igualmente Juan el Bautista, Mateo 3:2 Y al respecto los de Israel le dijeron ¿Qué haremos? Juan les dijo: "hagan frutos dignos de arrepentimiento, y no piensen que porque Abraham tenemos por padre..." "Todo árbol que no de fruto será cortado" NO PODRÁS tener frutos dignos de arrepentimiento SIN LA GRACIA DE DIOS, a eso se refiere que el REINO DE DIOS será quitado DE VOSOTROS y dado a gente que produzca los frutos de el. Mt. 21:43
Entonces, has "quebrantado" lo que JESÚS estipuló para pertenecer a Su Reino.
Pablo, también un hombre casado de acuerdo a las Escrituras, proclamaba una ENSEÑANZA DIFERENTE: poder casarse.
nadie a quebrantado nada, somos hombres de fe, vamos de todo, solteros, eunucos, casados, divorciados, viudos, dejados, etc....etc...etc...como Los publicanos y rameras van delante del Reino de Dios, porque si le creyeron a la predicación de Juan Bautista y viendo esto ellos (los hijos del reino) no se arrepintieron, Mt 21:31-32 después para creerle.