Donde hubo muerte no hay ley porque la ley se enseñorea del que está bajo ella hasta que este muere.En pocas palabras, donde hay gracia no hay ley y donde hay ley no hay gracia.
Romanos 7
[1] ¿Acaso ignoráis, hermanos (pues hablo con los que conocen la ley), que la ley se enseñorea del hombre entre tanto que este vive?
Por eso para sacarnos de encima la ley debemos morir.
Romanos 6
[4] Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.