Saludos Miniyo, en el nombre de Jesús.
Su exposición me reecuerda tanto a "Tomás de aquino" y su obra "Summa Theologide", basado en la teoriade las procesiones de personas divinas, desarrolló una nueva teoria consistente en las relaciones y propiedades existentes entre las tres personas de la trinidad. Tomás afirmó que si en Dios se reconocía un número de tres personas, entonces:
“debe haber en él cierto número de propiedades de las personas que sirvan para diferenciarlas entre sí. En el Padre hay tres: una que le distingue del Hijo sólo, la paternidad; otra que le distingue del Hijo y del Espíritu Santo, propiedad que llamamos inascibilidad, porque Dios Padre no procede de ninguno otro; otra, en fin, que es aquella por la cuál el Padre es con el Hijo distinto del Espíritu Santo, y se llama espiración común. No se asigna propiedad que distinga al Padre del Espíritu Santo, porque el Padre y el Hijo son el principio común del Espíritu Santo, como hemos manifestado antes.”
Aquino, Tomás. Compendio de teología. Capítulo LVII “De las Propiedades o nociones de Dios, y cual es su número con respecto al Padre”
http://www.multimedios.org/docs/d001179/p000005.htm#h21
Pero lo que sucede amado Miniyo con esa forma de razonar es que nada en las Sagradas Escrituras nos habla acerca de propiedades o relaciones entre “personas divinas”, pues sólo hay un único Dios, y que se ha manifestado de muchas formas a la creación.
Si seguimos su patron de interpretación dogmatica nos vemos entonces obligados a inferrir que hay muchas más personas divinas y no solo tres.
Sólo hay un único Dios. por tanto, no hay ninguna propiedad que diferencie al Espíritu Santo y al Padre, pues el Padre es el mismo Espíritu Santo. Dios es llamado Padre, en razón de que él es el creador y sustentador de todas las cosas y es llamado Espíritu Santo, en razón de que él es Espíritu y es Santo. Hijo, es un título que se usa para referirse a la manifestación del único Dios en carne. Así, no hay ninguna propiedad que diferencie al Padre del Hijo como si fueran dos personas distintas. El título Padre, se usa apropiadamente para referirnos a Dios en todo su esplendor, pero el título Hijo se usa apropiadamente para hablar de su manifestación en carne. Así, la Biblia presenta una distinción al referirse a Dios como Padre o como Hijo, pero esa distinción no consiste en una diferenciación de personas, sino más bien, en una distinción del trato de Dios para con la humanidad, ya sea como Padre o como Hijo.
Bendiciones en el nombre de Jesús.