"¿Conque Dios os ha dicho...¿Sumamente pura es TU PALABRA,
Y la ama tu siervo.?"
.-"Sabe Dios que su Palabra está llena de contradicciones...pero él no lo quiere aceptar"-.
Este es el siseo de la serpiente antigua reptando por los pasillos del foro.
"¿Conque Dios os ha dicho...¿Sumamente pura es TU PALABRA,
Y la ama tu siervo.?"
.-"Sabe Dios que su Palabra está llena de contradicciones...pero él no lo quiere aceptar"-.
Mario Enrique;n3257326 dijo:Estimados hermanos en el Señor Jesús
Como una respuesta a mensajes que han tenido la amabilidad de poner varios participantes del Foro, y con el fin de que comprendan mejor mi forma de pensar, me permito efectuar una breve explicación de mi concepción sobre la forma en que se llegó a los textos bíblicos que utilizamos en la actualidad.
(...) Reduzco el mensaje en mérito del espacio. Gracias.
Por tal motivo agradeceré que lean esto con “generosidad”, y si hubiese alguna persona que desea efectuar alguna corrección que no dude en hacerlo, ya que estoy seguro que yo no tengo “la Verdad” (en realidad creo que nadie la tiene. Sólo Dios).
Reciban un cordial saludo
MARANA-THA
Mario
Mario Enrique;n3257326 dijo:Estimados hermanos en el Señor Jesús
Como una respuesta a mensajes que han tenido la amabilidad de poner varios participantes del Foro, y con el fin de que comprendan mejor mi forma de pensar, me permito efectuar una breve explicación de mi concepción sobre la forma en que se llegó a los textos bíblicos que utilizamos en la actualidad.
Reciban un cordial saludo
MARANA-THA
Mario
Mario Enrique;n3257326 dijo:Estimados hermanos en el Señor Jesús
Como una respuesta a mensajes que han tenido la amabilidad de poner varios participantes del Foro, y con el fin de que comprendan mejor mi forma de pensar, me permito efectuar una breve explicación de mi concepción sobre la forma en que se llegó a los textos bíblicos que utilizamos en la actualidad.
Inicialmente, y durante muchos siglos, el pueblo hebreo fue transmitiendo en forma oral, de generación en generación los datos sobre el origen del mundo y de su propia formación como pueblo.
Tiempo después, cuando comenzaron a escribir, distintos grupos de personas fueron poniendo por escrito esos recuerdos, y conviene recordar que los hebreos no utilizaban vocales, sino que únicamente emplean consonantes.
Lo que redactaron esos grupos humanos se los suele denominar como “tradiciones”, siendo la más antigua la que se conoce como YAVISTA, a raíz de que utiliza el “nombre” YHWH (Yavé o Jehová, según cuales fuesen las vocales que se adicionen a esas letras). Otro grupo humano, casi simultáneamente también puso por escrito los recuerdos que tenía, y a este grupo se lo denomina ELOHISTA, ya que utiliza el “nombre” ELOHIM (que en rigor de verdad es plural, “dioses”). Es por ese motivo por el cual, por ejemplo, en el Génesis existen dos relatos de la creación, el famoso “ocultamiento” de la calidad de espose que para unos hizo Abraham, mientras que para otros hizo Isaac y otras cosas o repeticiones por el estilo.
Es interesante mencionar que para estas tradiciones originales, o más antiguas, lo único que existe y supera la capacidad humana es Dios (al que primero se lo menciona como similar al ser humano y luego, paulatinamente, se lo va espiritualizando ya que no se lo puede ver, o quien lo ve muere o desaparece), es decir, que ni se mencionan ángeles y menos aún los demonios (la serpiente de la famosa manzana no lo era), quienes sólo aparecerán en lo escritos más tardíos, es decir, los redactados luego del cautiverio en Babilonia, hecho realmente “curioso” sobre el cual me parece que sería conveniente pensar un poco.
Luego de la construcción del Templo surge otra “tradición”, a la que se la denomina SACERDOTAL, ya que estaba integrada por los sacerdotes y escribas del Templo, que no sólo redacta el Levítico y la mayor parte del Libro de los Números, sino que “mecha” (introduce) varios párrafos dentro de los otros escritos más antiguos y que son los que redactaron la mayor parte de lo que nosotros conocemos ahora como Génesis y Éxodo.
Tiempo después, luego de la caída del reino del Norte, muchos de los que habitaban en el Reino de Israel se refugiaron en el Reino de Judá, y llevaron consigo los textos sagrados con los que se manejaban ellos.
Más adelante, en época del rey Josías, cuando éste ordena “arreglar” el desorden del Templo, el sacerdote Jelcías encuentra esos textos, en especial el libro que nosotros conocemos como Deuteronomio (que significa segunda ley, ya que la primera era con la que contaban hasta ese momento los habitantes del Reino de Judá), que obviamente había sido redactada por otro grupo humano al que se lo conoce como la “tradición” DEUTERONOMISTA,
Incluso hay muchos biblistas (personas que han dedicado su vida a estudiar los textos bíblicos) que hablan de una quinta tradición a la que denominan OTROS, y recurren a eso por la sencilla razón de que no logran ubicar algunos párrafos en ninguna de las cuatro tradiciones mencionadas (tienen estilos literarios distintos, épocas de redacción diferentes, etc.)
Finalmente, un autor (obvio que es posible que haya sido un grupo) desconocido se tomó el trabajo de “ordenar” (mezclar) en un texto único lo escrito por esas tradiciones, y así se llegó hasta los textos que conocemos ahora.
Obviamente hay que recordar que NO EXISTÍA ningún “libro único” (la palabra Biblia viene de Biblos, ciudad que se caracterizaba por la fabricación del papiro, motivo por el cual, por extensión, se denominó “libros” ó Biblia), sino que todos los escritos que conforman los distintos “libros” que hoy leemos en la Biblia eran absolutamente independientes unos de los otros, incluso los del Nuevo Testamento.
Ya en la era cristiana, se comenzó paulatinamente a tratar de unificar los distintos libros, y se comenzó con los del Nuevo Testamento, los tres Evangelios sinópticos que tienen un origen común en un texto que nunca se encontró, el de Juan y luego las Epístolas.
Muchos siglos después, a esa recopilación le fue anexando los libros del Antiguo Testamento hasta llegar a formar recién en ese momento lo que hoy todos conocemos como la Biblia.
Bueno. Espero que con estas líneas puedan comprender mejor mis ideas, en especial cuando menciono que obviamente PUEDEN existir errores (pienso, por ejemplo que es muy difícil que esos recuerdos transmitidos en forma oral no los tuviese) y aún así tiene la virtud de poder transmitirnos la “Palabra de Dios”. Y la razón por la que creo eso es por cuanto nadie pone en tela de juicio que la Biblia está INSPIRADA por Dios, el Padre Celestial, el Amor, el Eterno, pero me parece que existen muy pocas personas que aseguren que Él la “dictó”, palabra por palabra, a quienes redactaros todos esos textos. Y menos que menos que hubiese intervenido “personalmente” en las distintas traducciones que se efectuaran de la misma (varios miles).
Finalmente una aclaración.
Esto lo redacto de memoria, y como ya tengo unos cuantos inviernos sobre mis espaldas tengo mis dudas de que la misma funcione “perfectamente”.
Por tal motivo agradeceré que lean esto con “generosidad”, y si hubiese alguna persona que desea efectuar alguna corrección que no dude en hacerlo, ya que estoy seguro que yo no tengo “la Verdad” (en realidad creo que nadie la tiene. Sólo Dios).
Reciban un cordial saludo
MARANA-THA
Mario
Tres cosas.Mario Enrique;n3257326 dijo:Estimados hermanos en el Señor Jesús
Como una respuesta a mensajes que han tenido la amabilidad de poner varios participantes del Foro, y con el fin de que comprendan mejor mi forma de pensar, me permito efectuar una breve explicación de mi concepción sobre la forma en que se llegó a los textos bíblicos que utilizamos en la actualidad.
Inicialmente, y durante muchos siglos, el pueblo hebreo fue transmitiendo en forma oral, de generación en generación los datos sobre el origen del mundo y de su propia formación como pueblo.
Tiempo después, cuando comenzaron a escribir, distintos grupos de personas fueron poniendo por escrito esos recuerdos, y conviene recordar que los hebreos no utilizaban vocales, sino que únicamente emplean consonantes.
Lo que redactaron esos grupos humanos se los suele denominar como “tradiciones”, siendo la más antigua la que se conoce como YAVISTA, a raíz de que utiliza el “nombre” YHWH (Yavé o Jehová, según cuales fuesen las vocales que se adicionen a esas letras). Otro grupo humano, casi simultáneamente también puso por escrito los recuerdos que tenía, y a este grupo se lo denomina ELOHISTA, ya que utiliza el “nombre” ELOHIM (que en rigor de verdad es plural, “dioses”). Es por ese motivo por el cual, por ejemplo, en el Génesis existen dos relatos de la creación, el famoso “ocultamiento” de la calidad de espose que para unos hizo Abraham, mientras que para otros hizo Isaac y otras cosas o repeticiones por el estilo.
Es interesante mencionar que para estas tradiciones originales, o más antiguas, lo único que existe y supera la capacidad humana es Dios (al que primero se lo menciona como similar al ser humano y luego, paulatinamente, se lo va espiritualizando ya que no se lo puede ver, o quien lo ve muere o desaparece), es decir, que ni se mencionan ángeles y menos aún los demonios (la serpiente de la famosa manzana no lo era), quienes sólo aparecerán en lo escritos más tardíos, es decir, los redactados luego del cautiverio en Babilonia, hecho realmente “curioso” sobre el cual me parece que sería conveniente pensar un poco.
Luego de la construcción del Templo surge otra “tradición”, a la que se la denomina SACERDOTAL, ya que estaba integrada por los sacerdotes y escribas del Templo, que no sólo redacta el Levítico y la mayor parte del Libro de los Números, sino que “mecha” (introduce) varios párrafos dentro de los otros escritos más antiguos y que son los que redactaron la mayor parte de lo que nosotros conocemos ahora como Génesis y Éxodo.
Tiempo después, luego de la caída del reino del Norte, muchos de los que habitaban en el Reino de Israel se refugiaron en el Reino de Judá, y llevaron consigo los textos sagrados con los que se manejaban ellos.
Más adelante, en época del rey Josías, cuando éste ordena “arreglar” el desorden del Templo, el sacerdote Jelcías encuentra esos textos, en especial el libro que nosotros conocemos como Deuteronomio (que significa segunda ley, ya que la primera era con la que contaban hasta ese momento los habitantes del Reino de Judá), que obviamente había sido redactada por otro grupo humano al que se lo conoce como la “tradición” DEUTERONOMISTA,
Incluso hay muchos biblistas (personas que han dedicado su vida a estudiar los textos bíblicos) que hablan de una quinta tradición a la que denominan OTROS, y recurren a eso por la sencilla razón de que no logran ubicar algunos párrafos en ninguna de las cuatro tradiciones mencionadas (tienen estilos literarios distintos, épocas de redacción diferentes, etc.)
Finalmente, un autor (obvio que es posible que haya sido un grupo) desconocido se tomó el trabajo de “ordenar” (mezclar) en un texto único lo escrito por esas tradiciones, y así se llegó hasta los textos que conocemos ahora.
Obviamente hay que recordar que NO EXISTÍA ningún “libro único” (la palabra Biblia viene de Biblos, ciudad que se caracterizaba por la fabricación del papiro, motivo por el cual, por extensión, se denominó “libros” ó Biblia), sino que todos los escritos que conforman los distintos “libros” que hoy leemos en la Biblia eran absolutamente independientes unos de los otros, incluso los del Nuevo Testamento.
Ya en la era cristiana, se comenzó paulatinamente a tratar de unificar los distintos libros, y se comenzó con los del Nuevo Testamento, los tres Evangelios sinópticos que tienen un origen común en un texto que nunca se encontró, el de Juan y luego las Epístolas.
Muchos siglos después, a esa recopilación le fue anexando los libros del Antiguo Testamento hasta llegar a formar recién en ese momento lo que hoy todos conocemos como la Biblia.
Bueno. Espero que con estas líneas puedan comprender mejor mis ideas, en especial cuando menciono que obviamente PUEDEN existir errores (pienso, por ejemplo que es muy difícil que esos recuerdos transmitidos en forma oral no los tuviese) y aún así tiene la virtud de poder transmitirnos la “Palabra de Dios”. Y la razón por la que creo eso es por cuanto nadie pone en tela de juicio que la Biblia está INSPIRADA por Dios, el Padre Celestial, el Amor, el Eterno, pero me parece que existen muy pocas personas que aseguren que Él la “dictó”, palabra por palabra, a quienes redactaros todos esos textos. Y menos que menos que hubiese intervenido “personalmente” en las distintas traducciones que se efectuaran de la misma (varios miles).
Finalmente una aclaración.
Esto lo redacto de memoria, y como ya tengo unos cuantos inviernos sobre mis espaldas tengo mis dudas de que la misma funcione “perfectamente”.
Por tal motivo agradeceré que lean esto con “generosidad”, y si hubiese alguna persona que desea efectuar alguna corrección que no dude en hacerlo, ya que estoy seguro que yo no tengo “la Verdad” (en realidad creo que nadie la tiene. Sólo Dios).
Reciban un cordial saludo
MARANA-THA
Mario
Aparkora;n3257375 dijo:Estimado Hermano en Cristo Mario Enrique,
Yo tengo claro que la Biblia actual es una colección de libros antiguos, que en algun momento en el pasado han sido libros individuales y por ello creo que puedieran existir entre ellos algunas inexactitudes. Me parece muy interesante lo expuesto en su post y por ello le pido citar la fuente o fuentes de las cuales adquirió sus conocimientos sobre tradiciones YAVISTAS, ELOHISTAS, SACERDOTAL y DEUTORONOMISTA.
Saludos cordiales,
Aparkora
DDA;n3258795 dijo:Se supone q esto deberia ser un foro para aclarar dudas que se tienen, y poder entender mejor la palabra de Dios.
Veo que cada uno pone parrafos infinitos, y leerlos agota a cualquiera. Asi, alquel q quiere aprender, nunca lo entendera..
Hay q usar logica, expresiones mas clara y breves, con base biblica.
DDA;n3258799 dijo:Para evitar saturacion mental, no deberia exponer cada uno sus argumentos libre y personalmente con esos extensos parrafos.
Ya se sabe lo escrito “Prueben las expresiones inspiradas para ver si se originan de Dios” o del hombre(1 Juan 4:1).
Mario Enrique;n3257749 dijo:Estimado hermano Edil
Ante todo, te agradezco de corazón tu generosidad por ocuparte de mi salud, y aprovechando que en estos momentos me siento bastante bien, te responderé aunque más no sea con dos líneas a lo que afirmas en tu último mensaje (nº 147) y espero poder contestar pronto lo que redactaste en el nº 59.
(...) Recorto en beneficio de la lectura y el espacio
Lo reitero. En fin, pobre Dios.
Reiterándote mi gratitud, te envío un cordial saludo
MARANA-THA
Mario