Mat.26:63 Pero Jesús se quedó callado. Por eso el sumo sacerdote le dijo: “¡Por el Dios vivo te pongo bajo juramento de que nos digas si tú eres el Cristo el Hijo de Dios!”. 64 Jesús le dijo: “Tú mismo [lo] dijiste.
Luc.1:35 En respuesta, el ángel le dijo: “Espíritu santo vendrá sobre ti, y poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso, también, lo que nace será llamado santo, Hijo de Dios.
... 22:67 “Si eres el Cristo, dínoslo”. Pero él les dijo: “Aunque se lo dijera, de ningún modo lo creerían. 68 Además, si los interrogara, de ningún modo contestarían. 69 Sin embargo, desde ahora en adelante el Hijo del hombre estará sentado a la poderosa diestra de Dios”. 70 Con esto, todos dijeron: “¿Eres tú, por lo tanto, el Hijo de Dios?”. Él les dijo: “Ustedes mismos dicen que lo soy”.
Juan 1:34 Y yo [lo] he visto, y he dado testimonio de que este es el Hijo de Dios”.
... 10:36 ¿me dicen ustedes a mí, a quien el Padre santificó y despachó al mundo: ‘Blasfemas’, porque dije: Soy Hijo de Dios?
... 20:30 Por supuesto, Jesús también ejecutó muchas otras señales delante de los discípulos, que no están escritas en este rollo. 31 Pero estas han sido escritas para que ustedes crean que Jesús es el Cristo el Hijo de Dios, y que, a causa de creer, tengan vida por medio de su nombre.
Gál.4:4 Pero cuando llegó el límite cabal del tiempo, Dios envió a su Hijo, que vino a ser procedente de una mujer y que llegó a estar bajo ley, 5 para que librara por compra a [los que se hallaban] bajo ley, para que nosotros, a nuestra vez, recibiéramos la adopción de hijos.
1Tes.1:9 Porque ellos mismos siguen informando acerca de la manera como primero entramos entre ustedes y cómo ustedes se volvieron de [sus] ídolos a Dios para servir como esclavos a un Dios vivo y verdadero, 10 y para esperar de los cielos a su Hijo, a quien él levantó de entre los muertos, a saber, a Jesús, que nos libra de la ira que viene.
1Juan 4:9 Por esto el amor de Dios fue manifestado en nuestro caso, porque Dios envió a su Hijo unigénito al mundo para que nosotros consiguiéramos la vida mediante él. 10 El amor consiste en esto, no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros y envió a su Hijo como sacrificio propiciatorio por nuestros pecados. (...) 14 Además, nosotros mismos hemos contemplado —y de ello estamos dando testimonio— que el Padre ha enviado a su Hijo como Salvador del mundo. 15 Cualquiera que haga la confesión de que Jesucristo es el Hijo de Dios, Dios permanece en unión con el tal y él en unión con Dios. 16 Y nosotros mismos hemos llegado a conocer y hemos creído el amor que Dios tiene en nuestro caso.