Como médico y ex misionero he tenido que ver la miseria humana, he recogido lo mismo sangre que limpiado excremento humano, lo mismo operado al hijo de la prostituta que al alcohólico, que dado la mano al enfermo de SIDA, lo mismo me han abucheado que tratado de linchar, he vivido y convivido con el incrédulo y el católico y con el comunista, lo mismo he comido en mansiones de ricos que bajo el más humilde techo de lámina.
Creo que Dios y yo tenemos una relación que es preciosa en Cristo Jesús, y por alguna razón ni me he hecho sidoso, ni comunista ni pendenciero, ni libre pensador ni ateo, y no creo que ningún prejuicio religioso sea el impedimento para amar al hombre y recibir a todo aquel que lo requiera, más aun al extranjero.
Ya otros se alejaban del inmundo, o simplemente por creerse más santo que el otro el daban la espalda y se iban, ya otros se alejaban de leproso y del endemoniado y se cuidaban de no comer con pecadores ni aun tocar sus ropas...
Pero hubo un hombre que me enseñó una muy grande lección de mi vida y es el no hacer acepción de persona.
Admiro mucho a este hombre pues de él decían sus enemigos: "este a los pecadores recibe"....y seguido dijo "y el que a Mi viene, yo no le hecho fuera".
Yo puedo decir ugggg, o "que fastidio", pero Jesús quien vive en mi, muy dentro de mi corazón tiene sus brazos abiertos para todos ellos
La escritura dice que no recibamos en casa aquel que trae una doctrina extraña. Honestamente no creo que sea la idea de Melviton hacer eso, ni la mía tampoco, traer a casa una doctrina extraña, ni un evangelio distinto. Creo que todo lo hemos abordado ya bastamente en este foro.
Me encantará conocer a Melviton como persona, y creo a decir verdad que ambos sabemos respetar las ideas del otro.
Puedo no estar de acuerdo con poco, mucho o en nada con las doctrinas de otros, pero como seres humanos tendrán siempre mi amor, mis bendiciones y mi respeto.
Ya otro forista me hizo un escándalo una vez dicho esto, pero lo siento, así he sido llamado y tomado de lo vil y menospreciado y no creo ser mejor que ninguno de ustedes compañeros.