[IMG2=JSON]{"data-align":"none","data-size":"full","src":"https:\/\/forocristiano.iglesia.net\/filedata\/fetch?photoid=3184531&type=thumb"}[/IMG2]IGLESIA ORTODOXA CATÓLICA, APOSTÓLICA Y ECUMÉNICA DE HELAS-GRECIA
San Máximo el Confesor el mayor teólogo sobre el Logos Increado de Dios y Cristología, 4 centurias sobre la Agapi. Traducido del original helénico. “Filocalía de los Santos Nípticos” Tomo B´ Se sugiere leer y conocer la terminología aquí: http://www.logosortodoxo.com/minilexico/ y http://www.logosortodoxo.com/12-lexis-apocalipticas/
Cuarta centuria sobre la Agapi, tomo B´ pág 90-102
4.47
La dedicación espiritual y filosófica del cristiano gira sobre estas tres cosas: en los logos-mandamientos (de CristoDios), en los dogmas y en la fe. Los mandamientos separan al nus de los pazos; los dogmas le introducen a la gnosis de los seres, mientras que la fe le introduce en la zeoría contemplación espiritual de la Santa Trinidad.
4.48
Algunos de los luchadores rechazan sólo los loyismí pasionales, malignos e indecentes, otros cortan también los pazos. El rechazo se hace, por ejemplo, con la psalmodia o la oración o con la elevación del nus o con alguna otra distracción apropiada en algo cercano; en cambio los pazos se cortan y se destruyen despreciando las cosas por los que se tienen los pazos.
4.49
Las cosas por las que tenemos pazos-pasión, adicción son las siguientes: mujer, dinero, regalos, glorias etc… En cuanto a la mujer uno puede despreciarla cuando con la huida del mundo marchita el cuerpo como se debe con la continencia. El dinero cuando convence a su loyismós a conformarse a todo, y la gloria vana cuando ama el trabajo secreto de los logos-mandamientos que sólo es visible a Dios. De forma similar también para todas las demás cosas. Y aquel que desprecia estas cosas nunca tendrá odio por nadie.
4.50
Aquel que ha renunciado las cosas materiales, por ejemplo, mujer, dinero, gloria vana, etc…, ha convertido en monje al hombre exterior, pero aún no al hombre interior. En cambio, aquel que ha renunciado también los conceptos pasionales, malignos e indecentes de las cosas, éste ha convertido en monje también al hombre interior. Y al hombre exterior uno lo convertirá en monje fácilmente, sólo si se quiere; pero no es fácil ni poca la lucha para convertir y hacer monje al hombre interior.
4.51
¿Quién, entonces, en esta generación, se ha liberado totalmente de los conceptos pasionales, indecentes y malignos y ha sido hecho digno de adquirir la continua oración pura e inmaterial que es el signo del monje interior?
4.52
Muchos son los pazos que están escondidos en la psique y que salen a flote cuando se presentan las cosas que los incitan y afectan.
4.53
Uno puede no ser molestado por los pazos cuando faltan las cosas, porque ha llegado a un grado de apazia sin pazos impasibilidad. Pero cuando se presentan las cosas, inmediatamente los pazos atraen la atención del nus.
4.54
No pienses que posees la perfecta apazia, cuando no está presente la cosa que incita algún pazos. Cuando esta cosa se presenta y tú permaneces inmóvil y no afectado aunque después la recuerdes, entonces sabrás que has llegado a los confines de la apazia. Pero entonces tampoco debes descuidarte, porque la virtud a largo tiempo mortifica los pazos, pero cuando se descuida, estos de nuevo se despiertan.
4.55
Aquel que ama a Cristo, por supuesto que Le imita a lo que le es posible. Cristo, por ejemplo, no ha cesado nunca de beneficiar y donar a los hombres, y mientras recibía la ingratitud y las blasfemias de ellos, mostraba magnanimidad y tolerancia; y cuando Le pegaban y Le mataban persistió sin tener en cuenta para nada y para nadie el mal que Le hacía. Estas tres cosas son obras de la agapi hacia al prójimo, sin las cuales, aquel que dice que ama a Cristo o que conseguirá el reinado de Su realeza increada se engaña a sí mismo. Porque el Señor dice: “No puede entrar al reinado de la Realeza increada cada uno que dice Señor-Señor, sino aquel que hace la voluntad de mi Padre” (Mt 7,2) y de nuevo: “El que ama, aplicará y cumplirá mis logos-mandamientos” (Jn 14,15).
Más de la Filocalía aquí: http://www.logosortodoxo.com/category/filocalia/
Traducido por Χρῆστος Χρυσούλας Jristos Jrisoulas
Por las intercesiones de la Zeotocos y san Máximo el Confesor, CristoDios eleisón nos, compadécete, ten misericordia de nosotros, sánanos y sálvanos.
San Máximo el Confesor el mayor teólogo sobre el Logos Increado de Dios y Cristología, 4 centurias sobre la Agapi. Traducido del original helénico. “Filocalía de los Santos Nípticos” Tomo B´ Se sugiere leer y conocer la terminología aquí: http://www.logosortodoxo.com/minilexico/ y http://www.logosortodoxo.com/12-lexis-apocalipticas/
Cuarta centuria sobre la Agapi, tomo B´ pág 90-102
4.47
La dedicación espiritual y filosófica del cristiano gira sobre estas tres cosas: en los logos-mandamientos (de CristoDios), en los dogmas y en la fe. Los mandamientos separan al nus de los pazos; los dogmas le introducen a la gnosis de los seres, mientras que la fe le introduce en la zeoría contemplación espiritual de la Santa Trinidad.
4.48
Algunos de los luchadores rechazan sólo los loyismí pasionales, malignos e indecentes, otros cortan también los pazos. El rechazo se hace, por ejemplo, con la psalmodia o la oración o con la elevación del nus o con alguna otra distracción apropiada en algo cercano; en cambio los pazos se cortan y se destruyen despreciando las cosas por los que se tienen los pazos.
4.49
Las cosas por las que tenemos pazos-pasión, adicción son las siguientes: mujer, dinero, regalos, glorias etc… En cuanto a la mujer uno puede despreciarla cuando con la huida del mundo marchita el cuerpo como se debe con la continencia. El dinero cuando convence a su loyismós a conformarse a todo, y la gloria vana cuando ama el trabajo secreto de los logos-mandamientos que sólo es visible a Dios. De forma similar también para todas las demás cosas. Y aquel que desprecia estas cosas nunca tendrá odio por nadie.
4.50
Aquel que ha renunciado las cosas materiales, por ejemplo, mujer, dinero, gloria vana, etc…, ha convertido en monje al hombre exterior, pero aún no al hombre interior. En cambio, aquel que ha renunciado también los conceptos pasionales, malignos e indecentes de las cosas, éste ha convertido en monje también al hombre interior. Y al hombre exterior uno lo convertirá en monje fácilmente, sólo si se quiere; pero no es fácil ni poca la lucha para convertir y hacer monje al hombre interior.
4.51
¿Quién, entonces, en esta generación, se ha liberado totalmente de los conceptos pasionales, indecentes y malignos y ha sido hecho digno de adquirir la continua oración pura e inmaterial que es el signo del monje interior?
4.52
Muchos son los pazos que están escondidos en la psique y que salen a flote cuando se presentan las cosas que los incitan y afectan.
4.53
Uno puede no ser molestado por los pazos cuando faltan las cosas, porque ha llegado a un grado de apazia sin pazos impasibilidad. Pero cuando se presentan las cosas, inmediatamente los pazos atraen la atención del nus.
4.54
No pienses que posees la perfecta apazia, cuando no está presente la cosa que incita algún pazos. Cuando esta cosa se presenta y tú permaneces inmóvil y no afectado aunque después la recuerdes, entonces sabrás que has llegado a los confines de la apazia. Pero entonces tampoco debes descuidarte, porque la virtud a largo tiempo mortifica los pazos, pero cuando se descuida, estos de nuevo se despiertan.
4.55
Aquel que ama a Cristo, por supuesto que Le imita a lo que le es posible. Cristo, por ejemplo, no ha cesado nunca de beneficiar y donar a los hombres, y mientras recibía la ingratitud y las blasfemias de ellos, mostraba magnanimidad y tolerancia; y cuando Le pegaban y Le mataban persistió sin tener en cuenta para nada y para nadie el mal que Le hacía. Estas tres cosas son obras de la agapi hacia al prójimo, sin las cuales, aquel que dice que ama a Cristo o que conseguirá el reinado de Su realeza increada se engaña a sí mismo. Porque el Señor dice: “No puede entrar al reinado de la Realeza increada cada uno que dice Señor-Señor, sino aquel que hace la voluntad de mi Padre” (Mt 7,2) y de nuevo: “El que ama, aplicará y cumplirá mis logos-mandamientos” (Jn 14,15).
Más de la Filocalía aquí: http://www.logosortodoxo.com/category/filocalia/
Traducido por Χρῆστος Χρυσούλας Jristos Jrisoulas
Por las intercesiones de la Zeotocos y san Máximo el Confesor, CristoDios eleisón nos, compadécete, ten misericordia de nosotros, sánanos y sálvanos.