EL EXCLUSIVISMO: UN CAMINO AL GENOCIDIO Y AL INFIERNO

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Mi tesis no es que sus obras fueron dignas de salvación.


Para fines de este ejercicio que estamos haciendo en este hilo, asumimos que el Dr Youngberg realizó tales obras por la razón correcta.

Y ya no podemos continuar. ¿Por qué? Porque hemos entrado en el terreno de los supuestos. Donde es una criatura y sus buenas obras, que no el Creador, el motivo de discusión. Y Pablo es el ejemplo correcto, por tanto, que Pablo, para sus contemporáneos judíos, era modelo a seguir, hasta que le fue mostrado lo contrario. Usted, hoy, también ve a ese hombre como un modelo a seguir, según su personal y particular criterio, pero tal vez, un día, en su luz, reciba la luz, y lo que hoy considera digno de admiración, resulte ser todo lo contrario. Pero como le he indicado, ya no se puede continuar, no al menos por parte de un servidor. Bendiciones.
 
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Hola Querido Raül

Es algo muy bueno examinar los frutos que se manifiestan en una persona para ver a Dios detrás de ellas y glorificarlo.
Sin Dios, tales frutos no serían posibles. Ese es precisamente mi punto en este hilo, Raül: que podemos saber que el Dr Youngberg vivía bajo la gracia de Dios y guiado por su espíritu, porque Dios se manifestaba por sus frutos. A través del hilo pondremos en relevancia otros casos más con el mismo objetivo.

Jesús fue claro en que la vida de los justos no debe esconderse, sino ponerse a la vista de todos, para inspirar a otros para gloria de Dios.

"De la misma manera, que la luz de ustedes alumbre delante de todos, para que todos vean sus buenas obras y glorifiquen a su Padre, que está en los cielos." (Mat 5:16, RVC)


Pero es que cuando el evangelio habla de frutos, no se refiere a obras físicas y visibles, sino espirituales, ello supongo que lo debe de estar teniendo en cuenta. ¿No? Bendiciones.
 
Y ya no podemos continuar. ¿Por qué? Porque hemos entrado en el terreno de los supuestos. Donde es una criatura y sus buenas obras, que no el Creador, el motivo de discusión. Y Pablo es el ejemplo correcto, por tanto, que Pablo, para sus contemporáneos judíos, era modelo a seguir, hasta que le fue mostrado lo contrario. Usted, hoy, también ve a ese hombre como un modelo a seguir, según su personal y particular criterio, pero tal vez, un día, reciba la luz, y lo que hoy considera digno de admiración, resulte ser todo lo contrario. Pero como le he indicado, ya no se puede continuar, no al menos por parte de un servidor. Bendiciones.
Mi amigo, respeto su decisión de no participar más en el hilo, aunque lamentaré muchísimo que salga, porque sus aportes son enormemente valiosos.
Este hilo es un ejercicio que se basa en la vida de personas reales y evidentemente, como usted bien señala, discutimos con base en supuestos.
Actuar bajo tales supuestos no es malo: al contrario, es lo que nos permite funcionar día a día.

Por ejemplo, yo supongo que usted es sinceramente respetuoso, y no un hipócrita. Usted supone que yo soy sinceramente respetuoso, y no un hipócrita. Tenemos alta probabilidad de estar en lo cierto. No 100%, claro está, pero lo suficiente. Y es sobre este supuesto que podríamos colaboramos para el bien de todos, en alguna actividad . En este caso, participar en el foro.

Y si obramos de buena fe a pesar de conocernos solo pocos días en un foro de Internet, ¿cuánto más deberíamos asumir de buena fe que un profesor que hemos conocido por años, o un personaje histórico reconocido por millones de judíos, es quien dice ser?

Si viviéramos pensando que nuestro vecino basa su bondad en la hipocresía o en la arrogancia de la autojustificación, ¿con qué confianza dialogaríamos? ¿En qué proyectos colaboraríamos con confianza y entusiasmo? ¿cómo trabaríamos amistad con él ? ¿Cómo caminaríamos juntos?
 
Pero es que cuando el evangelio habla de frutos, no se refiere a obras físicas y visibles, sino espirituales, ello supongo que lo debe de estar teniendo en cuenta. ¿No? ¿Un ejemplo? A un hambriento, el mundo puede ver, y de hecho lo ve, que se le dé de comer, pero la voluntad de Dios, porque tiene un proposito para con esa personal mayor (caso Job), lo sea que no se le dé. Entonces, pues, ¿quién estará dando los debidos frutos, el que le dé de comer, o el que no? ¿Qué obra buena aprovará Dios? No somos llamados a hacer buenas obras, sino la Obra de Dios. Lo dejo para reflexión.
 
Mi amigo, respeto su decisión de no participar más en el hilo, aunque lamentaré muchísimo que salga, porque sus aportes son enormemente valiosos.
Este hilo es un ejercicio que se basa en la vida de personas reales y evidentemente, como usted bien señala, discutimos con base en supuestos.
Actuar bajo tales supuestos no es malo: al contrario, es lo que nos permite funcionar día a día.

Por ejemplo, yo supongo que usted es sinceramente respetuoso, y no un hipócrita. Usted supone que yo soy sinceramente respetuoso, y no un hipócrita. Tenemos alta probabilidad de estar en lo cierto. No 100%, claro está, pero lo suficiente. Y es sobre este supuesto que podríamos colaboramos para el bien de todos, en alguna actividad . En este caso, participar en el foro.

Y si obramos de buena fe a pesar de conocernos solo pocos días en un foro de Internet, ¿cuánto más deberíamos asumir de buena fe que un profesor que hemos conocido por años, o un personaje histórico reconocido por millones de judíos, es quien dice ser?

Si viviéramos pensando que nuestro vecino basa su bondad en la hipocresía o en la arrogancia de la autojustificación, ¿con qué confianza dialogaríamos? ¿En qué proyectos colaboraríamos con confianza y entusiasmo? ¿cómo trabaríamos amistad con él ? ¿Cómo caminaríamos juntos?


Hasta que no se entiende que no somos llamados a hacer buenas obras, sino que somos llamados a llevar a cabo la Obra de Dios, nada se puede entender. Bendiciones.
 
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Pero es que cuando el evangelio habla de frutos, no se refiere a obras físicas y visibles, sino espirituales, ello supongo que lo debe de estar teniendo en cuenta. ¿No? Bendiciones.

A ambas, querido Raül
El fruto no es una paciencia abstracta, sin actos concretos que muestren paciencia.
El fruto no es amor en abstracto, sino actos concretos de amor.
Una persona a la que vemos evidentemente deprimida y amargada, no podría argumentar que tiene el fruto del "gozo"
El apóstol Santiago es elocuente al respecto, por lo que no deberíamos dudar que los frutos espirituales, para ser auténticos, deben ser actos tangibles:


No solo escuchen la palabra de Dios; tienen que ponerla en práctica. De lo contrario, solamente se engañan a sí mismos. Pues, si escuchas la palabra pero no la obedeces, sería como ver tu cara en un espejo; te ves a ti mismo, luego te alejas y te olvidas cómo eres. Pero si miras atentamente en la ley perfecta que te hace libre y la pones en práctica y no olvidas lo que escuchaste, entonces Dios te bendecirá por tu obediencia.
Si afirmas ser religioso pero no controlas tu lengua, te engañas a ti mismo y tu religión no vale nada. La religión pura y verdadera a los ojos de Dios Padre consiste en ocuparse de los huérfanos y de las viudas en sus aflicciones, y no dejar que el mundo te corrompa. (Stgo 1:22-27, NTV)
 
A ambas, querido Raül
El fruto no es una paciencia abstracta, sin actos concretos que muestren paciencia.
El fruto no es amor en abstracto, sino actos concretos de amor.
Una persona a la que vemos evidentemente deprimida y amargada, no podría argumentar que tiene el fruto del "gozo"
El apóstol Santiago es elocuente al respecto, por lo que no deberíamos dudar que los frutos espirituales, para ser auténticos, deben ser actos tangibles:


No solo escuchen la palabra de Dios; tienen que ponerla en práctica. De lo contrario, solamente se engañan a sí mismos. Pues, si escuchas la palabra pero no la obedeces, sería como ver tu cara en un espejo; te ves a ti mismo, luego te alejas y te olvidas cómo eres. Pero si miras atentamente en la ley perfecta que te hace libre y la pones en práctica y no olvidas lo que escuchaste, entonces Dios te bendecirá por tu obediencia.
Si afirmas ser religioso pero no controlas tu lengua, te engañas a ti mismo y tu religión no vale nada. La religión pura y verdadera a los ojos de Dios Padre consiste en ocuparse de los huérfanos y de las viudas en sus aflicciones, y no dejar que el mundo te corrompa. (Stgo 1:22-27, NTV)

Disculpas, es que no terminé la respuesta:

Pero es que cuando el evangelio habla de frutos, no se refiere a obras físicas y visibles, sino espirituales, ello supongo que lo debe de estar teniendo en cuenta. ¿No? ¿Un ejemplo? A un hambriento, el mundo puede ver, y de hecho lo ve, que se le dé de comer es una buena obra, pero la voluntad de Dios, porque tiene un propósito para con esa persona, mayor (caso Job), quizás lo sea que no se le dé. Entonces, pues, ¿quién estará dando los debidos frutos, el que le dé de comer, o el que no? ¿Qué obra buena aprobará Dios? No somos llamados a hacer buenas obras, sino la Obra de Dios. Lo dejo para reflexión.
 
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Reacciones: Pancho Frijoles
Disculpas, es que no terminé la respuesta:

Pero es que cuando el evangelio habla de frutos, no se refiere a obras físicas y visibles, sino espirituales, ello supongo que lo debe de estar teniendo en cuenta. ¿No? ¿Un ejemplo? A un hambriento, el mundo puede ver, y de hecho lo ve, que se le dé de comer es una buena obra, pero la voluntad de Dios, porque tiene un propósito para con esa personal mayor (caso Job), quizás lo sea que no se le dé. Entonces, pues, ¿quién estará dando los debidos frutos, el que le dé de comer, o el que no? ¿Qué obra buena aprobará Dios? No somos llamados a hacer buenas obras, sino la Obra de Dios. Lo dejo para reflexión.
Buenísima reflexión.
Aunque estaremos de acuerdo usted y yo que la voluntad de Dios, la obra de Dios, el 99% de las veces, es alimentar al hambriento.
Si alguna vez su voluntad es otra, será una situación excepcional. Y en tal situación excepcional, darle de comer ya no sería una buena obra, sino oponerse a la voluntad de Dios.

En el hilo, intento basarme en lo que Dios espera de nosotros el 99% de las veces.
.
 
Día lluvioso, tremendos truenos, grandes ventiscas, frío insoportable... un joven, en la calle, sin tener dónde resguardarse... lo vemos, acudimos en su ayuda con la sana intención de cobijarlo en nuestra casa... pero no, Dios nos dice: NO, déjalo dónde está. ¿Cómo, mi Señor? Que lo dejes donde está. ¿Pero mi Señor? Tus caminos no son mis caminos, ni tus pensamientos mis pensamientos. ¿Déjalo donde está? Al amanecer, pasada la tormenta, ya brillando el sol y de nuevo, vemos que el joven no está, y nos vamos a contárselo a nuestros hermanos que están reunidos y, sorpresa, vemos que el joven está en medio de ellos diciéndoles: anoche, en la tormenta, pude ver a Dios, pude ver al Señor Jesucristo... No siempre la que creemos es una buena obra, a la verdad lo esté siendo conforme a la voluntad de Dios, quizás esa que creímos era una buena obra, resultó ser todo lo contrario, una clara oposición al plan de Dios. Y lo dejo para reflexión.
 
Buenísima reflexión.
Aunque estaremos de acuerdo usted y yo que la voluntad de Dios, la obra de Dios, el 99% de las veces, es alimentar al hambriento.
Si alguna vez su voluntad es otra, será una situación excepcional. Y en tal situación excepcional, darle de comer ya no sería una buena obra, sino oponerse a la voluntad de Dios.

En el hilo, intento basarme en lo que Dios espera de nosotros el 99% de las veces.
.

Si damos por sentado que la voluntad de Dios, es que el 99 % de las veces alimentemos al necesitado, cabe la posibilidad de equivocarnos el 99 % de las veces que tomemos la decisión de obrar el bien. Lo importante no es hacerlo el 99 % de las veces, ello es fácil, hasta hay ateos que lo hacen; sino el saber cuándo es y en verdad ese 1 % que no lo hemos de hacer. Es en ese 1 % donde son puestos de manifiesto quienes son los verdaderos siervos del Señor, y quienes no. Hacer el bien, lo bueno, todos saben, tan siquiera es necesario creer en Dios, ahora bien; hacerlo conforme a la voluntad de Dios, ya no tantos. Para reflexión. Bendiciones.
 
Mi estimado, no sé por qué razón se empezó a utilizar caridad, cuando la palabra correcta lo es amor. Dios ama, pero no siempre es caritativo, no al menos en un primer momento, o en un momento dado. Ejemplo de ello, lo tenemos claramente reflejado en el libro de Job. ¿Dios ama a Job? Sí, pero no fue siempre caritativo con él, ¿verdad que no? Permitió que le fueran quitados sus hijos, que lo perdiese todo, que enfermase...

Volvamos a las raíces, a usar la palabra debida, que lo es amar como Dios ama, pues claramente la escritura nos dice que Dios es amor, no que es caritativo. Ambas palabras, para los ingenuos y desconocedores de la verdad, para los que son del mundo en general, parecen significar lo mismo, pero la diferencia en su significado, espiritualmente hablando, es abismal.

La escritura dice: "ama a tu prójimo como a ti mismo", ello es verdad, no obstante; también se le puede estar amando al negarle un trozo de pan, si Dios así nos muestra que hemos de hacerlo. Job es el ejemplo. De ahí la importancia de no andar en buenas obras según nuestra propia opinión o criterio, sino conforme Dios nos vaya mostrando debemos hacerlo. No olvidemos que somos llamados no para hacer buenas obras, sino para llevar la Obra de Dios a cabo.

El Señor sea quien nos dé debida luz y entendimiento.
El unico camino al padre es j sucristo nuestro señor hay que hacer lo que el dijo no lo que dice job.
 

Dónde está el error de tantas denominaciones cristianas que existen por el mundo y tienen falsas doctrinas como los católicos romanos , ortodoxos , los testigos de Jehová, mormones , adventistas , falsas iglesias evangélicas que dicen pero no son pentecostales, ni metodistas , ni bautistas, las iglesias con doctrina calvinista , las Iglesias luteranas y el error es que no pueden suministrarte el Espíritu Santo y si en verdad creíste en Jesucristo y su Palabra y te arrepentiste y les falta el Espíritu Santo que lo suministra Dios y cuando cree que en verdad crees en Jesucristo y en verdad te arrepentiste y no sucede en esas Iglesias y cuando excepcionalmente ocurre como en mi caso y no por acción de la Iglesia Católica, sino por llamamiento de Dios me envió a una Iglesia pentecostal de tradición metodista en su doctrina para que me enseñaran el Evangelio , la unción de mi ministerio y las primeras instrucciones .​

 
Mi estimado, no sé por qué razón se empezó a utilizar caridad, cuando la palabra correcta lo es amor. Dios ama, pero no siempre es caritativo, no al menos en un primer momento, o en un momento dado. Ejemplo de ello, lo tenemos claramente reflejado en el libro de Job. ¿Dios ama a Job? Sí, pero no fue siempre caritativo con él, ¿verdad que no? Permitió que le fueran quitados sus hijos, que lo perdiese todo, que enfermase...

Volvamos a las raíces, a usar la palabra debida, que lo es amar como Dios ama, pues claramente la escritura nos dice que Dios es amor, no que es caritativo. Ambas palabras, para los ingenuos y desconocedores de la verdad, para los que son del mundo en general, parecen significar lo mismo, pero la diferencia en su significado, espiritualmente hablando, es abismal.

La escritura dice: "ama a tu prójimo como a ti mismo", ello es verdad, no obstante; también se le puede estar amando al negarle un trozo de pan, si Dios así nos muestra que hemos de hacerlo. Job es el ejemplo. De ahí la importancia de no andar en buenas obras según nuestra propia opinión o criterio, sino conforme Dios nos vaya mostrando debemos hacerlo. No olvidemos que somos llamados no para hacer buenas obras, sino para llevar la Obra de Dios a cabo.

El Señor sea quien nos dé debida luz y entendimiento.
La palabra que pobremente traducen las versiones protestantes como "amor" en el Nuevo Testamento proviene del vocablo griego "Ágape".

"Ágape" es el amor desinteresado que te mueve a considerar al prójimo no familiar en el contexto de la asistencia y caridad.

Los griegos tenían 4 palabras para denominar al amor de acuerdo a su naturaleza y contexto:

Eros, Storge, Philia, Ágape.



Eros​

Eros representa el amor pasional y erótico. En la mitología griega, Eros es el dios que simboliza el amor romántico, la pasión e impulsividad. Puede ser el primer paso para llegar a un amor más profundo y duradero si se sabe canalizar su intensidad.

Este tipo de amor se caracteriza por experimentar la atracción física, sexual e instintiva. Se relaciona con el amor efímero, el que se genera al principio de la relación e idealiza el momento mezclando el deseo y atracción sexual.

El amor de Eros al ser altamente impulsivo y carnal puede conllevar a las infidelidades.


Storgé​

Los griegos clasificaron como Storgé al amor fraternal, amistoso y comprometido. Es un amor que se crece a lo largo del tiempo y se relaciona con las relaciones familiares y de amistad, por ello se caracteriza por ser un amor leal e, incluso, protector.

Storgé es un amor que implica tiempo, que las personas emplean para conocerse y, gran compromiso. A diferencia del amor Eros, este no es pasional ni impulsivo y se puede dar entre personas o personas y mascotas.

Un ejemplo de este tipo de amor es el de una amistad que se ha ido construyendo poco a poco a través de los años y en la cual se destaca el compromiso y lealtad de los amigos. También se puede mencionar las demostraciones de cariño entre familiares.

Philia​

Se denomina como Philia al amor que existe entre amigos, el amor al prójimo que busca el bien común y se expresa a través del respeto, solidaridad, cooperación, compañerismo. Se dice que es uno de los amores más bonitos que existe.

Philia es un amor que se caracteriza por ser desinteresado y que se basa en el compañerismo que se alegra cuando el otro es feliz y está bien. No involucra un amor pasional ni atracción sexual.

Ejemplo de Philia son aquellas amistades de vieja data, leales y comprometidas en las que muchas veces se comparte más tiempo con los amigos que con las parejas, sin que eso indique otro tipo de amor que no sea el fraternal.


Ágape​

Los griegos denominaron como Ágape al amor más puro e incondicional que existe. Se refiere a un amor que nutre, generoso, consciente de sus deberes, un amor espiritual y profundo cuya prioridad es el bienestar del ser amado.

El amor Ágape se caracteriza por ser universal, es decir, es el amor que se tiene a una persona, animal, naturaleza, deidad (devoción religiosa). No es pasional, incluso, quienes aman de esta manera están dispuestos a apartarse de la relación por el bien del ser amado, se rinde si es necesario.

El amor Ágape no busca su placer propio, al contrario, encuentra satisfacción al dar amor. Por ello, es considerado como un amor sensible, tierno, cuidadoso y amable.
 
Día lluvioso, tremendos truenos, grandes ventiscas, frío insoportable... un joven, en la calle, sin tener dónde resguardarse... lo vemos, acudimos en su ayuda con la sana intención de cobijarlo en nuestra casa... pero no, Dios nos dice: NO, déjalo dónde está. ¿Cómo, mi Señor? Que lo dejes donde está. ¿Pero mi Señor? Tus caminos no son mis caminos, ni tus pensamientos mis pensamientos. ¿Déjalo donde está? Al amanecer, pasada la tormenta, ya brillando el sol y de nuevo, vemos que el joven no está, y nos vamos a contárselo a nuestros hermanos que están reunidos y, sorpresa, vemos que el joven está en medio de ellos diciéndoles: anoche, en la tormenta, pude ver a Dios, pude ver al Señor Jesucristo... No siempre la que creemos es una buena obra, a la verdad lo esté siendo conforme a la voluntad de Dios, quizás esa que creímos era una buena obra, resultó ser todo lo contrario, una clara oposición al plan de Dios. Y lo dejo para reflexión.
Quizas este tipo de respuestas "déjalo dónde está" son las más comunes ante una oportunidad de poder ayudar al prójimo... ,
Pero lo PEOR sería SUPONER QUE DIOS LO DICE...
MAL PRETEXTO para los hombres RELIGIOSOS que siguieron de largo ante el hombre asaltado en la parábola del Señor Jesús...
 
Quizas este tipo de respuestas "déjalo dónde está" son las más comunes ante una oportunidad de poder ayudar al prójimo... ,
Pero lo PEOR sería SUPONER QUE DIOS LO DICE...
MAL PRETEXTO para los hombres RELIGIOSOS que siguieron de largo ante el hombre asaltado en la parábola del Señor Jesús...

Lea y de nuevo el libro de Job. Se lo deja en claro.
 
Día lluvioso,... un joven, en la calle, sin tener dónde resguardarse... lo vemos, acudimos en su ayuda con la sana intención de cobijarlo en nuestra casa... pero no, Dios nos dice: NO, déjalo dónde está.... Tus caminos no son mis caminos, ni tus pensamientos mis pensamientos. ... No siempre la que creemos es una buena obra, a la verdad lo esté siendo conforme a la voluntad de Dios, quizás esa que creímos era una buena obra, resultó ser todo lo contrario, una clara oposición al plan de Dios.

... Lo importante no es hacerlo el 99 % de las veces, ello es fácil, hasta hay ateos que lo hacen; sino el saber cuándo es y en verdad ese 1 % que no lo hemos de hacer. Es en ese 1 % donde son puestos de manifiesto quienes son los verdaderos siervos del Señor, y quienes no. Hacer el bien, lo bueno, todos saben, tan siquiera es necesario creer en Dios, ahora bien; hacerlo conforme a la voluntad de Dios, ya no tantos.
Gracias por las reflexiones y permítame compartirle estas cuatro:

1. Las Escrituras nos piden concentrarnos en principios generales, más que en atender excepciones.
Por ejemplo, respecto al joven bajo la lluvia y sin resguardo, el consejo apostólico no es "Pregunten ustedes a Dios primero si es su voluntad abrigar y alimentar al necesitado." Da por sentado que esa es la voluntad de Dios y nos recomienda: "Supónganse que ven a un hermano o una hermana que no tiene qué comer ni con qué vestirse y uno de ustedes le dice: «Adiós, que tengas un buen día; abrígate mucho y aliméntate bien», pero no le da ni alimento ni ropa. ¿Para qué le sirve? Como pueden ver, la fe por sí sola no es suficiente. A menos que produzca buenas acciones, está muerta y es inútil." (Stgo 2:15,17)

2. Lo que distingue a los verdaderos siervos de Dios de los falsos no parece ser el 1%, sino el 99%,
Así lo sugiere Jesús en la alegoría de Mateo 25: lo que distingue a ovejas y a cabritos no son actos inesperados de obediencia excepcional, sino lo que debería sernos obvio: alimentar al hambriento, vestir al desnudo, etc. No dudo que Dios llegue a pedirnos actos excepcionales o "extraños" como no resguardar al joven bajo la lluvia, pero no los consideró Jesús relevantes a la hora de explicarnos cómo opera el juicio. Lo que consideró relevante incluir en su explicación es vestir al desnudo, no dejarlo empapado.

3. Según Jesús, lo que distingue a sus discípulos de los paganos, es una profundización del acto que ya consideramos amoroso.
Por ejemplo, bendecir a quien nos maldice. "Si solo amas a quienes te aman, ¿qué recompensa hay por eso? Hasta los corruptos cobradores de impuestos hacen lo mismo. Si eres amable solo con tus amigos, ¿en qué te diferencias de cualquier otro? Hasta los paganos hacen lo mismo." (Mt 5:46,47)

4. El método de reconocer al árbol por sus frutos es práctico y eficaz.
De otra manera, Jesús no lo hubiera aconsejado precisamente para distinguir a maestros disfrazados de ovejas. No podemos decirle a Jesús "Tu método es poco confiable, porque hay maestros malos con frutos buenos, y porque es muy difícil saber si un fruto es bueno o malo. ¿Qué te parece si mejor les ponemos un examen de Teología? ". Es justo para revelar el disfraz que Jesús nos recomienda: "Cuídense de los falsos profetas, que vienen a ustedes disfrazados de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Ustedes los conocerán por sus frutos, pues no se recogen uvas de los espinos, ni higos de los abrojos. Del mismo modo, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos."
 
Gracias por las reflexiones y permítame compartirle estas cuatro:

1. Las Escrituras nos piden concentrarnos en principios generales, más que en atender excepciones.
Por ejemplo, respecto al joven bajo la lluvia y sin resguardo, el consejo apostólico no es "Pregunten ustedes a Dios primero si es su voluntad abrigar y alimentar al necesitado." Da por sentado que esa es la voluntad de Dios y nos recomienda: "Supónganse que ven a un hermano o una hermana que no tiene qué comer ni con qué vestirse y uno de ustedes le dice: «Adiós, que tengas un buen día; abrígate mucho y aliméntate bien», pero no le da ni alimento ni ropa. ¿Para qué le sirve? Como pueden ver, la fe por sí sola no es suficiente. A menos que produzca buenas acciones, está muerta y es inútil." (Stgo 2:15,17)

2. Lo que distingue a los verdaderos siervos de Dios de los falsos no parece ser el 1%, sino el 99%,
Así lo sugiere Jesús en la alegoría de Mateo 25: lo que distingue a ovejas y a cabritos no son actos inesperados de obediencia excepcional, sino lo que debería sernos obvio: alimentar al hambriento, vestir al desnudo, etc. No dudo que Dios llegue a pedirnos actos excepcionales o "extraños" como no resguardar al joven bajo la lluvia, pero no los consideró Jesús relevantes a la hora de explicarnos cómo opera el juicio. Lo que consideró relevante incluir en su explicación es vestir al desnudo, no dejarlo empapado.

3. Según Jesús, lo que distingue a sus discípulos de los paganos, es una profundización del acto que ya consideramos amoroso.
Por ejemplo, bendecir a quien nos maldice. "Si solo amas a quienes te aman, ¿qué recompensa hay por eso? Hasta los corruptos cobradores de impuestos hacen lo mismo. Si eres amable solo con tus amigos, ¿en qué te diferencias de cualquier otro? Hasta los paganos hacen lo mismo." (Mt 5:46,47)

4. El método de reconocer al árbol por sus frutos es práctico y eficaz.
De otra manera, Jesús no lo hubiera aconsejado precisamente para distinguir a maestros disfrazados de ovejas. No podemos decirle a Jesús "Tu método es poco confiable, porque hay maestros malos con frutos buenos, y porque es muy difícil saber si un fruto es bueno o malo. ¿Qué te parece si mejor les ponemos un examen de Teología? ". Es justo para revelar el disfraz que Jesús nos recomienda: "Cuídense de los falsos profetas, que vienen a ustedes disfrazados de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Ustedes los conocerán por sus frutos, pues no se recogen uvas de los espinos, ni higos de los abrojos. Del mismo modo, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malo

Pregúnteselo a Job. Él tiene la respuesta.

Y no, no se trata de hacer, sino de qué hacer y a quién hacérselo. No somos llamados a hacer buenas obras. Todas las que menciona usted, no tienen mérito personal ninguno, porque estas surgen de modo espontáneo en todos cuantos son hijos de Dios, por la obra de Dios misma en cada uno de sus hijos. Eso sí, son parte del testimonio personal de cada cual, un testimonio que ha de poner a Jesucristo de manifiesto, y a él llevar. No, nada añaden a la salvación, todo lo contrario, por medio de las mismas, mostramos que hemos sido salvos, que Cristo Jesús es una realidad en nosotros. Somos llamados a llevar a cabo la Obra de Dios, y para ello, ya no tantos. Quien tenga oídos, que oiga.


Luc_17:10 Así también vosotros, cuando hubiereis hecho todo lo que os es mandado, decid: Siervos inútiles somos, porque lo que debíamos hacer, hicimos.

Esta es la base y fundamento de toda buena obra llevada a cabo.
Si no se empieza a edificar desde aquí, si no se construye sobre esta base y fundamento, sin lugar a duda se errará en el blanco. No somos llamados a llevar a cabo obras buenas, sino a ser partícipes, y poner de manifiesto, la obra de Dios; primero en nuestras vidas, y después, con el ejemplo, ser sal y luz para un mundo desesperanzado y ciego. Pero sin olvidar, nunca olvidar, que el buen obrar, no proviene de nosotros, sino de la obra de Dios en nosotros. Ni un granito de arena podemos otorgarle de gloria u honor alguno a nuestra obra, ni un granito, ni uno solo. ¡DE ÉL, Y PARA ÉL, ES TODA GLORIA!

El Señor les dé debida luz y entendimiento.
 
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Reacciones: Manhattan
La palabra que pobremente traducen las versiones protestantes como "amor" en el Nuevo Testamento proviene del vocablo griego "Ágape".

"Ágape" es el amor desinteresado que te mueve a considerar al prójimo no familiar en el contexto de la asistencia y caridad.

Los griegos tenían 4 palabras para denominar al amor de acuerdo a su naturaleza y contexto:

Eros, Storge, Philia, Ágape.

No, va mucho más allá. Siga escudriñando su significado. Dios es ágape. Y Dios es mucho más que asistencia y caridad. Siga escudriñando.