Re: DECLARACIÓN
Es el actor quien asume al personaje en escena, pero si cuadra que también él sea el dramaturgo, aumenta la probabilidad de éxito.
Este es el indiscutible éxito de Junegofe en las obras por él escritas dirigidas por su hijo.
Yo abro mi corazón a Junegofe para reconocerle por lo que él es pero no por lo que dice ser.
Si los miles de millones de habitantes de este planeta vamos a abrirnos simultáneamente el corazón para reconocernos unos a otros como el Jesús verdadero regresado, nos expulsarán de la galaxia recluyéndonos a todos los terrícolas en algún agujero negro, o de una buena vez en el infierno.
Lo que nos impide ser crédulos es que seamos creyentes; porque ya hemos creído en el Señor Jesucristo, el Hijo de Dios, es por lo que ya no podríamos creer en cualquiera de nosotros mismos que osara decir que es el Cristo, solo de boquita y sin credencial alguna.
Cordiales saludos
Por haber abierto nuestro corazón a la Verdad y cerrarlo a cuanto no simpatice con ella, es que no puede tener entrada en nosotros el oscurantismo de Urantia.
Saludos cordiales
...
Si no puedes entender algo tan simple, -que quien asume un personaje en escena es el actor y no el dramaturgo-, como podrías comprender las grandezas de nuestro Padre...
La misma interrogante que hace dos mil años…Cómo puede ser el HIJO de DIOS el carpintero de Nazaret?...
Que profesión u oficio les acomodaría que hubiera tenido el HIJO de DIOS?, si carpintero y dramaturgo, vemos que no ha sido de su agrado…
Lo que les impide creer es cerrar su mente y su corazón a la VERDAD...
Ateos, crédulos y creyentes, todos hijos de Dios, todos con la misma oportunidad y mismo requisito, abrir el corazón a la VERDAD.
Es el actor quien asume al personaje en escena, pero si cuadra que también él sea el dramaturgo, aumenta la probabilidad de éxito.
Este es el indiscutible éxito de Junegofe en las obras por él escritas dirigidas por su hijo.
Yo abro mi corazón a Junegofe para reconocerle por lo que él es pero no por lo que dice ser.
Si los miles de millones de habitantes de este planeta vamos a abrirnos simultáneamente el corazón para reconocernos unos a otros como el Jesús verdadero regresado, nos expulsarán de la galaxia recluyéndonos a todos los terrícolas en algún agujero negro, o de una buena vez en el infierno.
Lo que nos impide ser crédulos es que seamos creyentes; porque ya hemos creído en el Señor Jesucristo, el Hijo de Dios, es por lo que ya no podríamos creer en cualquiera de nosotros mismos que osara decir que es el Cristo, solo de boquita y sin credencial alguna.
Cordiales saludos
Por haber abierto nuestro corazón a la Verdad y cerrarlo a cuanto no simpatice con ella, es que no puede tener entrada en nosotros el oscurantismo de Urantia.
Saludos cordiales
