La maldición que pesaba sobre Adán era el exterminio.
Dios le había dicho que si comía de aquel árbol moriría y luego dijo, polvo eres y al polvo volverás.
Este iba a ser el destino de la carne si Dios no hubiera decidido intervenir,
Pero lo cierto es que Dios se metió y la extinción fue destruida.
La muerte esa fue vencida.
Luego entonces ya la carne no queda en el polvo sino que se levanta.
La macana es que se levantan todos entonces se hace necesario crear un cisma entre los unos y los otros.
Dios le había dicho que si comía de aquel árbol moriría y luego dijo, polvo eres y al polvo volverás.
Este iba a ser el destino de la carne si Dios no hubiera decidido intervenir,
Pero lo cierto es que Dios se metió y la extinción fue destruida.
La muerte esa fue vencida.
Luego entonces ya la carne no queda en el polvo sino que se levanta.
La macana es que se levantan todos entonces se hace necesario crear un cisma entre los unos y los otros.