Continuación:
a). Marca énfasis [11]
Por ejemplo veamos Génesis 1:1, el atnach está debajo del verbo bara (crear). Tal como señala Doukhan, esto “no señala una separación entre este verbo y su complemento objeto “cielos y tierra”, sino más bien para enfatizar la operación divina de la creación”[12] .
De ser tomado como una separación, molestaría el significado de la oración y se lea de la siguiente forma:
“En el principio Dios creó. Los cielos y la tierra”. Pueden ver otro ejemplo en Génesis 22:10 donde el athnach marca un énfasis y no una separación.
b). El número 7
Al poner el athnach después del número siete, expresa la importancia astronómica de este número “perfecto” y su relevancia en las profecías. Pueden ver tales ejemplos en Apocalipsis, como en el capítulo 5 que menciona al cordero inmolado, una representación de Cristo, con “siete cuernos y siete ojos” (Apoc. 5:6).
Conclusión
Aunque no entraremos en el resto de la profecía de las 70 semanas, establecimos los puntos más importantes para vindicar la interpretación historicista/adventista. Es importante examinar de nuevo los puntos discutidos:
1. Muchos libros de la Biblia contienen estructuras literarias para expresar ciertas ideas. Daniel no es ninguna excepción. Su estructura quiástica establece la correcta hermenéutica al momento de estudiar las 70 semanas.
2. El principio de día por año se ve claramente reflejado en las “semanas de años” de Daniel 9. Usar “semanas de días” u otro tipo de cálculo, torcería el propósito del autor y la correcta interpretación de las 70 semanas.
3. El Mesías de Daniel 9, es el gran Mesías esperado, el profetizado por los profetas y el gran salvador del mundo, Cristo mismo. Imponer otro “mesías usurpador” quebranta la profecía mesiánica más hermosa en la Biblia.
4. Ciro no cumple con la profecía de Daniel 9 ni con sus especificaciones.
5. La semanas de Daniel 9:25 son indivisibles. No hay separación alguna entre las “siete semanas” y las “sesenta y dos” semanas. Esto se ver por el hecho del acento disyuntivo athnach.
6. La relación entre Mesías/semanas y Jerusalén/trincheras/decretos establece una correcta estructura según lo indica el libro de Daniel. Una parte del versículo habla específicamente del Mesías, mientras otra habla específicamente de la cuidad o Jerusalén.
7. Las 70 semanas comienzan en el 457 a.C. con el decreto de Artajerjes, luego el Mesías aparece después de 483 años, en el año 27 d.C., siendo ungido en ocasión de su bautismo. El Mesías no aparece después de las 7 semanas.
Por último, sería bueno instar al lector a estudiar más detenidamente la profecía de Daniel 9. Esta no solo nos habla del surgimiento del Mesías, sino apunta a su misma muerte en la cruz del calvario en el año 31d.C. Esto forma la base para toda la profecía de los 2300 años, es su centro, su columna vertebral. Solo podemos ver las artimañas de Satanás al usurpar el lugar del verdadero Mesías con otras figuras de la historia, para opacar el lugar central de la cruz.
“Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas; porque el tiempo está cerca” (Apocalipsis 1:3)
Referencias:
1. Entiéndase, los escritores del Antiguo Testamento.
2. Escuela de interpretación de las profecías. Estos sostienen que todas las profecías se cumplieron en el pasado y que no se extienden más del año 70 d.C. con la destrucción de Jerusalén, lo que ellos entienden como la parousía o “venida/aparición de Cristo”.
3. Escuela de interpretación de las profecías. Esta escuela sostiene que las profecías se cumplen con el progreso de la historia paulatinamente a lo largo de los años, dependiendo de la naturaleza de la profecía. La Iglesia Adventista pertenece a esta escuela, siendo casi los únicos en el día de hoy.
4. Números 14:34, Ezequiel 4:6
5. Jacques B. Doukhan, Secretos de Daniel, pg. 143
6. Véase la relación tan estrecha entre días y años; Exo. 13:10, Juec. 11:40, 1 Sam. 1:21, 2:19, 27:7, Núm. 9:22, 1 Rey. 11:42, Gén. 47:9, etc).
7. James Strong, diccionario strong de palabras hebreas, arameas y griegas del Antiguo y Nuevo Testamento, editorial Caribe, año 2003.
8. La escuela preterista sostiene tal distinción entre los períodos de las semanas, para así acomodar al “mesías” Ciro y su completa interpretación. También la Biblia Nueva Versión Internacional (NVI) parece indicar la misma idea: "Entiende bien lo siguiente: Habrá siete semanas desde la promulgación del decreto que ordena la reconstrucción de Jerusalén hasta la llegada del príncipe elegido. Después de eso, habrá sesenta y dos semanas más. Entonces será reconstruida Jerusalén, con sus calles y murallas. Pero cuando los tiempos apremien (Dan. 9: 25).
9. Ver Jacques Doukhan, “The Seventy Week of Dan. 9: An Exegetical Study”, 17, n° 1 (1979), pp 12-14.
10. Jacques B. Doukhan, Secretos de Daniel, pg. 145.
11. Ver William Wickes, Two Treatises on the Accentuation of the Old Testament (Nueva York, 1970); partes I

p. 32-35; II: p. 4.
12. Jacques B. Doukhan, Secretos de Daniel, pg. 146