Re: ...y de Shabbath en Shabbath, vendrán TODOS a adorar......
Salud marcelino:
La verdad es que desde su caída, hasta el día de Pentescostés, el hombre no podía tener comunión con Dios como lo hacemos ahora, porque a causa de su rebeldía fue destituido de la gloria de Dios.
Obviamente hubo pocas, muy pocas excepciones (si se consideran los cuarenta y pico de escritores del AT, en más de seis mil millones de personas que han vivido) y siempre por iniciativa de Dios, quién por su misericordia planificó y ejecutó toda la obra de reconciliación que culminó en Pentecostés, cuando, por fín, el Espíritu Santo vino a morar en el espíritu de los que le creyeron y han nacido de nuevo.
No hay evidencia (ni bíblica, ni de ninguna naturaleza) de que el hombre guardara el día de reposo desde Adán hasta Moisés; y cuando Moisés lo instituyó por orden de Dios, su primer objetivo fue para que el hombre tuviera descanso en sus jornadas de trabajo y su segundo objetivo fue para que el hombre tuviera la oportunidad de concientizarse de la necesidad de buscar a Dios, no porque el Espíritu Santo descendiera en sábado, sino porque el hombre debía empezar a conocer a su Dios y ese fue el día escogido por Dios para ello.
Pero una vez que el creyente nace de nuevo, se convierte en templo de Dios, Dios viene a habitar en el Espíritu del creyente, y su relación es íntima y permanente, por lo cual el sábado como día apartado para concer a Dios pierde su sentido y por lo tanto queda a discreción del creyente si lo guarda o no, según dice Romanos 14:6.
Gracia y paz.
El día de reposo se instituyó por causa del hombre, para que este pudiera estar en comunión con su Dios, pero cuando la comunión es permante, ese día pierde su sentido de obligatoriedad.
Quieres decir que el hombre no podia tener comunion con Dios a menos que fuera sabado y que el Espiritu Santo antes de pentecostes, solo descendia en sabado ??
Salud marcelino:
La verdad es que desde su caída, hasta el día de Pentescostés, el hombre no podía tener comunión con Dios como lo hacemos ahora, porque a causa de su rebeldía fue destituido de la gloria de Dios.
Obviamente hubo pocas, muy pocas excepciones (si se consideran los cuarenta y pico de escritores del AT, en más de seis mil millones de personas que han vivido) y siempre por iniciativa de Dios, quién por su misericordia planificó y ejecutó toda la obra de reconciliación que culminó en Pentecostés, cuando, por fín, el Espíritu Santo vino a morar en el espíritu de los que le creyeron y han nacido de nuevo.
No hay evidencia (ni bíblica, ni de ninguna naturaleza) de que el hombre guardara el día de reposo desde Adán hasta Moisés; y cuando Moisés lo instituyó por orden de Dios, su primer objetivo fue para que el hombre tuviera descanso en sus jornadas de trabajo y su segundo objetivo fue para que el hombre tuviera la oportunidad de concientizarse de la necesidad de buscar a Dios, no porque el Espíritu Santo descendiera en sábado, sino porque el hombre debía empezar a conocer a su Dios y ese fue el día escogido por Dios para ello.
Pero una vez que el creyente nace de nuevo, se convierte en templo de Dios, Dios viene a habitar en el Espíritu del creyente, y su relación es íntima y permanente, por lo cual el sábado como día apartado para concer a Dios pierde su sentido y por lo tanto queda a discreción del creyente si lo guarda o no, según dice Romanos 14:6.
Gracia y paz.