Re: Tu marido y tu Redentor es Jehova, es Jesus...
Se debe tener cuidado, cuando se consideran metáforas bíblicas, para no confundirlas, sino considerar cada una en su propio marco de circunstancias. Por ejemplo, Jehová Dios llama esposa suya a su organización universal celestial. Hallamos esto tan temprano como en Génesis 3:15 y varias veces en la profecía de Isaías.
Sin embargo, el principal en su organización es su Hijo unigénito. Desde un punto de vista, Jesucristo es el miembro principal de la “mujer” de Dios, y desde otro punto de vista es el primogénito de todos los hijos de Dios. ¿Se casó Dios con su Hijo unigénito? No; tenemos que tener cuidado para no confundir las metáforas. Desde un punto de vista él es el Hijo de Dios; desde otro, parte de la “mujer” de Dios.
Así también las Escrituras aluden a los seguidores de Cristo por medio de varias metáforas. Se les llama sus hermanos. (Mat. 25:40; Heb. 2:17) También se dice que son el cuerpo de Cristo. (1 Cor. 12:27) Y se habla además de ellos, según sus expectativas, como de “la esposa del Cordero.” (Rev. 21:9)
Pero decir que Jesús se casa con sus hermanos, o con su propio cuerpo, sería confundir las metáforas. Desde un punto de vista sus seguidores son semejantes a una cosa, y desde otro punto de vista, semejantes a otra.
No hay duda de que Jehová Dios se describe como el “esposo” de la nación carnal de Israel. (Ose. 1:2; 2:16) Puesto que el Israel carnal fue tipo del Israel espiritual, tiene que desprenderse de eso que también se pudiera decir que Jehová es el esposo del Israel espiritual.
Tal como llegó a ser esposo del Israel carnal por medio del pacto de la Ley, así por medio del nuevo pacto llegó a ser esposo del Israel espiritual. (Jer. 31:31-33; Heb. 8:6-12) Esto es solo con relación a ver a los cristianos ungidos como una nación de israelitas espirituales.Sin embargo, desde otro punto de vista, como la congregación cristiana, a ellos se les ve como la novia en perspectiva de Cristo. Esto se debe a que estarán en unión con él, como están unidos el esposo y la esposa, y compartirán la gloria celestial con Cristo como una novia comparte los honores y posición de realeza de su rey-esposo.
De modo que, desde el punto de vista de que los 144.000 son la nación espiritual de Israel, se puede decir que Jehová es su esposo. Desde el punto de vista de que son la congregación cristiana, llevan el nombre de Cristo y son su novia en perspectiva, tal como una esposa lleva el nombre de su esposo.
A este respecto se podría hacer notar que las Escrituras Griegas Cristianas evitan toda confusión al nunca aludir a los seguidores ungidos de Cristo diciendo que tienen a Jehová como esposo:
Sino solo diciendo que están prometidos en matrimonio a Jesucristo. Él es el novio de la “Nueva Jerusalén,” Jehová es el esposo de la “Jerusalén de arriba.”—Gál. 4:26; Rev. 21:2.
Se debe tener cuidado, cuando se consideran metáforas bíblicas, para no confundirlas, sino considerar cada una en su propio marco de circunstancias. Por ejemplo, Jehová Dios llama esposa suya a su organización universal celestial. Hallamos esto tan temprano como en Génesis 3:15 y varias veces en la profecía de Isaías.
Sin embargo, el principal en su organización es su Hijo unigénito. Desde un punto de vista, Jesucristo es el miembro principal de la “mujer” de Dios, y desde otro punto de vista es el primogénito de todos los hijos de Dios. ¿Se casó Dios con su Hijo unigénito? No; tenemos que tener cuidado para no confundir las metáforas. Desde un punto de vista él es el Hijo de Dios; desde otro, parte de la “mujer” de Dios.
Así también las Escrituras aluden a los seguidores de Cristo por medio de varias metáforas. Se les llama sus hermanos. (Mat. 25:40; Heb. 2:17) También se dice que son el cuerpo de Cristo. (1 Cor. 12:27) Y se habla además de ellos, según sus expectativas, como de “la esposa del Cordero.” (Rev. 21:9)
Pero decir que Jesús se casa con sus hermanos, o con su propio cuerpo, sería confundir las metáforas. Desde un punto de vista sus seguidores son semejantes a una cosa, y desde otro punto de vista, semejantes a otra.
No hay duda de que Jehová Dios se describe como el “esposo” de la nación carnal de Israel. (Ose. 1:2; 2:16) Puesto que el Israel carnal fue tipo del Israel espiritual, tiene que desprenderse de eso que también se pudiera decir que Jehová es el esposo del Israel espiritual.
Tal como llegó a ser esposo del Israel carnal por medio del pacto de la Ley, así por medio del nuevo pacto llegó a ser esposo del Israel espiritual. (Jer. 31:31-33; Heb. 8:6-12) Esto es solo con relación a ver a los cristianos ungidos como una nación de israelitas espirituales.Sin embargo, desde otro punto de vista, como la congregación cristiana, a ellos se les ve como la novia en perspectiva de Cristo. Esto se debe a que estarán en unión con él, como están unidos el esposo y la esposa, y compartirán la gloria celestial con Cristo como una novia comparte los honores y posición de realeza de su rey-esposo.
De modo que, desde el punto de vista de que los 144.000 son la nación espiritual de Israel, se puede decir que Jehová es su esposo. Desde el punto de vista de que son la congregación cristiana, llevan el nombre de Cristo y son su novia en perspectiva, tal como una esposa lleva el nombre de su esposo.
A este respecto se podría hacer notar que las Escrituras Griegas Cristianas evitan toda confusión al nunca aludir a los seguidores ungidos de Cristo diciendo que tienen a Jehová como esposo:
Sino solo diciendo que están prometidos en matrimonio a Jesucristo. Él es el novio de la “Nueva Jerusalén,” Jehová es el esposo de la “Jerusalén de arriba.”—Gál. 4:26; Rev. 21:2.