Juan 5:24: “De cierto, de cierto os digo: Que el que oye mi palabra, y cree en el que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, sino que ha pasado de muerte a vida”.
Juan 3:16,18: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, sino tenga vida eterna. El que en él cree, no es condenado o es juzgado”.
Juan 6:37: “Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mi viene, ciertamente no le echaré fuera. Porque Yo he descendido del cielo, no para hacer mi propia voluntad, sino la voluntad del que me envió. Y esta es la voluntad del que me envió, que de todo lo que Él me ha dado, yo no pierda nada, sino que lo resucite en el día postrero. Esta es la voluntad de mi Padre.; que todo el que ve al Hijo y cree en Él, tenga vida eterna; y yo mismo lo resucitaré en el día postrero”.
Juan 10:27-29. “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eterna; y nunca perecerán, y nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie puede arrebatarlas de la mano de mi Padre. Yo y el Padre uno somos”.
Juan 4:14: “Todo aquel que bebe del agua que yo le daré, nunca tendrá sed; pero el agua yo le daré se convertirá en él una fuente, un manantial de agua que lleva la vida eterna”.
1 Corintios 1:6-9 "así como el testimonio acerca de Cristo fue confirmado en vosotros; de manera que nada os falta en ningún don, esperando ansiosamente la revelación de nuestro Señor Jesucristo; el cual también os confirmará hasta el fin, para que seáis irreprensibles en el día de nuestro Señor Jesucristo. Fiel es Dios, por medio de quien fuisteis llamados a la comunión con su Hijo Jesucristo, Señor nuestro. en el día de nuestro Señor Jesucristo”.
1 Tesalonicenses 5:23-24: “Ahora el Dios de paz mismo os santifique por completo; y todo vuestro espíritu, alma y cuerpo, sean guardados completos, irreprensibles hasta la venida de nuestro Señor Jesucristo. Fiel es el que os llama, el cual también lo hará”.
1 de Juan 2:19: “Salieron de nosotros, pero realmente no eran de nosotros; porque si hubieran sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros; y salieron para que se manifestase que no todos son de nosotros”.
La fe que salva y que es Poder de Dios NO FALLA. Aunque los cristianos salvos sí lo hacen, no lo hacen de manera irreversible o irremediable, en términos espirituales.
La Confesión de Westminster lo expresa de manera muy elocuente: "[FONT=Helvetica, Arial, sans-serif] [/FONT]
[FONT=Helvetica, Arial, sans-serif]La seguridad de la salvación de los verdaderos creyentes puede ser, en diversas maneras, zarandeada, disminuida o interrumpida; por la negligencia en preservarla; por caer en algún pecado especial, que hiera la conciencia y contriste el Espíritu; por alguna tentación repentina o vehemente; por retirarlos Dios la luz de su rostro y permitiendo, aun a los que le temen, (1) que caminen en tinieblas, y que no tengan luz; sin embargo, nunca quedan totalmente destituidos de aquella simiente de Dios, y de la vida de fe, de aquel amor de Cristo y de los hermanos, de aquella sinceridad de corazón y conciencia del deber. De todo lo cual, por la operación del Espíritu, esta seguridad puede ser revivida en su debido tiempo; (2) y por todo lo cual, mientras tanto, los verdaderos creyentes son sostenidos para que no caigan en la desesperación total. (3)[/FONT]
[FONT=Helvetica, Arial, sans-serif]1. Cantares 5:2,3,6; Salmos 51:8,12,14; Efesios 4:30,31; Salmos 77:1-10; Mateo 26:69-72; Salmos 31:22 y 8; [/FONT]
[FONT=Helvetica, Arial, sans-serif]Isaías 50:10.[/FONT]
[FONT=Helvetica, Arial, sans-serif]2. 1 Juan 3:9; Job 13:15; Lucas 22:32; Salmos 73:15 y 51:8,12; Isaías 50:10.[/FONT]
[FONT=Helvetica, Arial, sans-serif]3. Miqueas 7:7-9, Jeremías 32:40; Isaías 54:7-10; Salmos 22:1; y Salmo 88."[/FONT]
De manera que "Perseverancia" no significa perfección, no significa desfachatez, no significa ser robots, sino que significa que un nacido de nuevo perseverará aún con pruebas de por medio, aún con fallas de por medio, aún con imperfección de por medio y lo hará porque Dios es el autor y el consumador de nuestra fe y por tanto de nuestra salvación.