Hombre Patricio, la misma biblia lo enseña, no es necesario llenar de tinieblas algo tan claro y preciso.
Y no pienso repetir la doctrina de la Expiación.
Más bien proyectar el alcance eterno de esta magna obra hecha por Cristo basado en las Palabras de Juan el Bautista:
"HE AQUÍ EL CORDERO DE DIOS QUE QUITA EL PECADO DEL MUNDO"
La tierra ha sido contaminada por el pecado desde su fundación.
Pero el apóstol Pedro nos presenta una amplia visión de la Obra de Cristo y su efecto a futuro. Leemos:
2P. 3:
10. Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos,
y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas.
2P. 3:
13. Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos
y tierra nueva, en los cuales mora la justicia.
Cada habitante de esa nueva tierra será un redimido por la sangre de Cristo, y asegurado eternamente por su valor.
El pecado será completamente desterrado.
Por miles de años esta tierra ha sido la morada del pecado...pero en la nueva tierra contemplaremos la morada de la Justicia Eterna.
Y solo esto puede ser posible gracias al precioso Sacrificio del Cordero de Dios.
Ahora, hay algo que me preocupa con la forma de interpretación que tienes en tu respuesta a Edison sobre este pasaje:
14. Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado,
15. para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
Lee tu mismo como lo interpretas:
¿Crees que un redimido por la sangre de Cristo va aceptar lo que acabas de interpretar?
¿Es esta la reforma que estás buscando?
No hombre, realmente me decepcionas.
¿No te das cuenta de tu colosal disparate?
Estas interpretando que Jesús fue ilustrado como el mismo diablo...que es la serpiente antigua.
Pero vamos al contexto para que no vuelvas abrir tu boca expulsando semejantes disparates.
Números 21;
4. Después partieron del monte de Hor, camino del Mar Rojo, para rodear la tierra de Edom; y se desanimó el pueblo por el camino.
Números 21:
5. Y habló el pueblo contra Dios y contra Moisés: ¿Por qué nos hiciste subir de Egipto para que muramos en este desierto? Pues no hay pan ni agua, y nuestra alma tiene fastidio de este pan tan liviano.
La naturaleza de este pueblo de Israel es semejante a la nuestra, rebelde y contradictor.
En el capítulo anterior hicieron cometer a Moisés una falta gravísima, destruyo la figura de la Roca golpeada una sola vez como ocurrió en Éxodo 17:6...dónde también este pueblo estaba inconforme y murmurando contra Dios y contra Moisés.
En el capítulo 20 Mosés solo tenía que hablar a la Roca, leemos:
8. Toma la vara, y reúne la congregación, tú y Aarón tu hermano,
y hablad a la peña a vista de ellos; y ella dará su agua, y les sacarás aguas de la peña, y darás de beber a la congregación y a sus bestias.
11. Entonces alzó Moisés su mano
y golpeó la peña con su vara dos veces; y salieron muchas aguas, y bebió la congregación, y sus bestias.
Por este pecado, Dios le impidió a Moisés y a esa generación, entrar a la tierra prometida.
Ahora están murmurando de nuevo...contra Dios y contra Moisés....y esta fue la respuesta del Señor:
6. Y Jehová envió entre el pueblo serpientes ardientes, que mordían al pueblo; y murió mucho pueblo de Israel.
Dios está mirando, Dios está escuchando.
¿Cada palabra que salga de nuestra boca? Sí,
¿Cada pensamiento que venga a nuestra mente? Sí.
¿Cada minuto de nuestra vida? Sí. Todo el tiempo.
Ellos entendieron su pecado y vinieron a Moisés diciendo:
7. Entonces el pueblo vino a Moisés y dijo:
Hemos pecado por haber hablado contra Jehová, y contra ti; ruega a Jehová que quite de nosotros estas serpientes. Y Moisés oró por el pueblo.
Y Dios escuchó dando esta orden:
8. Y Jehová dijo a Moisés: Hazte una serpiente ardiente, y ponla sobre una asta; y cualquiera que fuere mordido y mirare a ella, vivirá.
9. Y Moisés hizo una serpiente de bronce, y la puso sobre una asta; y cuando alguna serpiente mordía a alguno, miraba a la serpiente de bronce, y vivía.
La serpiente necesariamente tenía que ser de bronce...por cuanto el bronce es símbolo de Juicio.
El altar de bronce donde se sacrifican las víctimas es fiel prueba de lo que afirmamos.
Cuando el Señor se halla haciendo Juicios en medio de la Iglesia en su andar hay juicio en medio de las Asambleas.
Apocalipsis 1:15 y sus pies semejantes al
BRONCE BRUÑIDO, refulgente como en un horno; y su voz como estruendo de muchas aguas.
Apocalipsis 2:18 Y escribe al ángel de la iglesia en Tiatira: El Hijo de Dios, el que tiene ojos como llama de fuego, y pies semejantes al
BRONCE BRUÑIDO, dice esto:
La serpiente siempre ha sido símbolo del pecado...inoculado por el diablo a través de la serpiente antigua como vemos en el Edén.
De manera que lo que simboliza la serpiente de Bronce izada sobre un asta es el JUICIO CONTRA EL PECADO.
Dios juzgó el pecado nuestro en la persona de su Hijo Jesucristo izado entre el cielo y la tierra, en el altar de la Cruz.
Nicodemo, todo un maestro de Israel, no entendió que nacer de nuevo es estar en Cristo luego de su Crucifixión:
14. Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado,
15. para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
16. Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
¿Y cómo nos apropiamos de esta promesa?
De la siguiente manera:
¿ Porque de tal manera amó Dios a quien?
Pues a Patricio Céspedes!!
Para que Patricio Céspedes crea en él y no se pierda, más tenga vida eterna.
Los hombres religiosos solo ven un cristo moribundo y agónico que despierta la lástima y compasión de todo aquel que lo contempla colgado de una cruz.
Que si le pusieran un recipiente al pie de la cruz, estos hombres religiosos no dudarían en arrojar una moneda dentro del pote para tranquilizar su conciencia....este es el cristo de los religiosos.
Creen que el sacrificio del Hijo de Dios ha sido el mayor tributo que Dios ha echo a la "dignidad" del hombre.
NOSOTROS NO HEMOS APRENDIDO ASÍ DE CRISTO.
En primer lugar nosotros contemplamos en el Altar de la Cruz a un TRIUNFADOR.
Triunfó sobre el poder del pecado, la ley (1Cor.15:56).
Triunfo sobre el poder de la muerte (Oseas 13:14).
Triunfó sobre el emperador de la muerte, esto es, el diablo (Hebreos 2:14).
De manera que cuando su alma abandona el cuerpo y desciende al Hades...no llega allí en debilidad....sino como Todopoderoso...y cual era el propósito de su visita?
La liberación y traslado de todos los santos cuyas almas estaban confinadas allí por un asunto judicial que El Espíritu Santo nos revela por medio del Libro a los Hebreos, leemos:
Hebreos 10:4 porque la sangre de los toros y de los machos cabríos
NO PUEDE QUITAR LOS PECADOS.
El emperador de la muerte tuvo que hacerse a un lado, no había ningún impedimento ahora que el precio ha sido pagado:
1 Corintios 6:20 Porque habéis sido
COMPRADOS POR PRECIO; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.
1 Pedro 1:18 sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con
COSAS CORRUPTIBLES, como oro o plata,
1 Pedro 1:19 sino con
LA SANGRE PRECIOSA DE CRISTO, como de un cordero sin mancha y sin contaminación,
Abraham y todos los santos del AT fueron liberados de su cautividad...y en Efesios contemplamos al Señor llevando el botín arrebatado al valiente, leemos:
Isaías 49:24 ¿
SERÁ QUITADO EL BOTÍN AL VALIENTE? ¿Será rescatado el cautivo de un tirano?
Efesios 4:8 Por lo cual dice:
Subiendo a lo alto, llevó
CAUTIVA LA CAUTIVIDAD,
Y dio dones a los hombres.
Y en medio de los rescatados contemplamos a aquel a quien Jesús le dijo "Hoy estarás conmigo en el Paraíso"...van rumbo al cielo...llenos de gozo y alegría...tal como lo haremos nosotros cuando Cristo Personalmente venga por su Amada Esposa...para llevarla a la Casa de su Padre para las Bodas del Cordero.
Que precioso es todo esto para todo aquel que se aferra a las Escrituras que nos hablan de los privilegios que gozamos aquellos que hemos sido comprados a tan alto precio, por nuestro bendito Señor y Salvador.
Selah.