Salmos 11:3 SI FUEREN DESTRUIDOS LOS FUNDAMENTOS,
¿Qué ha de hacer el justo?
Hebreos 11:36. Otros experimentaron vituperios y azotes, y a más de esto prisiones y cárceles.
Hebreos 11:37. Fueron apedreados, aserrados, puestos a prueba, muertos a filo de espada; anduvieron de acá para allá cubiertos de pieles de ovejas y de cabras, pobres, angustiados, maltratados;
Hebreos 11:38. de los cuales el mundo no era digno; errando por los desiertos, por los montes, por las cuevas y por las cavernas de la tierra.
Fue en el poder de estas verdades que vivieron y murieron los mártires.
En esto residía el secreto de su triunfo; no en «el tenor general de las Escrituras corregido a la luz de la razón y de la conciencia»; ni en las insolentes pretensiones del clericalismo, degradantes para cualquiera que las tolera.
Con corazones guiados por una profunda reverencia a Dios, custodiados por la paz de Dios y exultantes en el amor de Dios derramado por el divino Espíritu, se mantuvieron por la verdad frente a las fuerzas combinadas de sacerdotes y de príncipes y, atreviéndose a ser llamados herejes, fueron fieles a su Señor en vida y en muerte:
DIOS GUARDA SILENCIO
No se vieron señales que dieran pruebas de que Dios estaba con ellos cuando se hallaban en el potro del tormento o cuando entregaban su vida en la hoguera.
Pero con su visión espiritual concentrada en Cristo, las realidades invisibles del cielo llenaban sus corazones, al pasar de un mundo que no era digno de ellos al hogar que Dios ha preparado para los que le aman.
Consecuentemente, la impecabilidad de Cristo es una Doctrina que no puede ser negociada con la vida física ante los enemigos de Cristo.
Porque si tuvieran el derecho a quitárnosla, el Señor sabe muy bien de qué material estamos hechos....
La insolencia de foristas vulgares que tratan al Señor Jesucristo como un descendiente de Adán cualquiera, ascuas de fuego levantamos sobre sus cabezas...cuando somos por ellos insultados.
La Escritura nos respalda y no nuestra propia boca:
Isaías 6:1 En el año que murió el rey Uzías
VI YO AL SEÑOR SENTADO SOBRE UN TRONO ALTO Y SUBLIME, y sus faldas llenaban el templo.
Isaías 6:3 Y el uno al otro daba voces, diciendo:
SANTO, SANTO, SANTO, JEHOVÁ DE LOS EJÉRCITOS; toda la tierra está llena de su gloria.
Juan 12:41 ISAÍAS DIJO ESTO CUANDO VIO SU GLORIA, Y HABLÓ ACERCA DE ÉL.
Selah