María Simma- las almas del purgatorio

 

No. Lo siento mucho amigos. El Purgatorio no existe. ¡No, no, no! O el cielo o el infierno. O la vida eterna o la condenación eterna. Es así de sencillo. Después de la muerte o estarás cara a cara con tu Salvador Jesús o sufrirás la ira del Cordero. No hay un tercer camino. Por lo tanto digo no al Purgatorio.​

 
 


La Biblia claramente dice que en la creación “el hombre vino a ser alma viviente”. Que los animales inferiores son almas. Que “el alma que peca, la misma morirá”; y que el Rey de reyes y Señor de señores “solo tiene inmortalidad”.

LA BIBLIA CONTRA EL PURGATORIO

Pero ¿enseña la Biblia que el hombre tiene un alma separada y distinta de su cuerpo y que ésta vive después que él muere? ¿Enseña que el hombre está consciente después de morir? ¿Enseña que existe tal lugar como un infierno ardiente de tormento eterno? ¡No!

La Biblia claramente dice que en la creación “el hombre vino a ser alma viviente”. Que los animales inferiores son almas. Que “el alma que peca, la misma morirá”; y que el Rey de reyes y Señor de señores “solo tiene inmortalidad”.—Vea Génesis 2:7; Números 31:28; Ezequiel 18:4; 1 Timoteo 6:16, Dy.

Además, conforme a la Palabra de Dios, el infierno no es un lugar de tormento sino el sepulcro común de la humanidad. Por eso encontramos en la Versión Douay la palabra hebrea seol vertida no sólo 63 veces “infierno” sino también una vez “hoyo” y una vez “muerte”; y por eso la versión del Mons. Knox repetidamente lee “lugar de muerte” donde la Douay lee “infierno”. La muerte del hombre es como la de los animales inferiores. (Ecl. 3:19-21) Por eso, “Cuanto bien puedas hacer, hazlo alegremente, porque no hay en el sepulcro, a donde vas, ni obra ni industria, ni ciencia ni sabiduría.” Ecl. 9:10, NC.

Por eso el argumento de que el sentido común demanda un purgatorio porque al sobrevenir la muerte tantas almas inmortales ni son dignas del cielo ni merecen tormento eterno cae por completo, puesto que las criaturas humanas son almas pero no tienen almas que puedan existir separadas del cuerpo. Las almas son mortales, pueden morir, y seol, el infierno de la Biblia, es el sepulcro común de la humanidad. Es verdad que Jesús en sus ilustraciones y en el Apocalipsis une fuego con infierno en ciertas traducciones de la Biblia, pero ¿por qué considerar al fuego literalmente cuando no consideramos los términos “ovejas”, “cabras,” “bestia,” etc., literalmente? Claramente tales expresiones sólo son figuras de retórica. La esperanza de la Biblia para los muertos no yace en que sean inmortales sino en la resurrección. Juan 5:28, 29; Hech. 24:15, Confrat. Cat.


En cuanto a la necesidad de fuegos purgativos para limpiarnos de pecados, note el testimonio del apóstol Juan: “Mas si camináremos en la luz, como Él está en la luz, tenemos comunión recíproca con Él, y la sangre de Jesucristo, su Hijo, nos purifica de todo pecado.”
 
  • Like
Reacciones: piscineros
No se si exista pero En los escritos de los primeros apologetas, se habla de purgatorio.

Los católicos y ortodoxos cristianos tomaron la idea del purgatorio de los judios del segundo templo.

ellos lo interpretan como un infierno temporal para purificarse. Interesantemente, el concepto también existe dentro del Islamismo.

Las religiones al ir desarollandose se influencian unas a otras, guste o no.


 
Última edición:
Hasta en escritos de romanos paganos estaba el purgatorio. Virgilio lo menciona.

Virgil, Aeneid 6. 628 - 897 :
 
No se si exista pero En los escritos de los primeros apologetas, se habla de purgatorio.

Los católicos y ortodoxos cristianos tomaron la idea del purgatorio de los judios del segundo templo.

ellos lo interpretan como un infierno temporal para purificarse. Interesantemente, el concepto también existe dentro del Islamismo.

Las religiones al ir desarollandose se influencian unas a otras, guste o no.


Quizás sea porque esos judíos helenizados de ese periodo fueron influenciados por los griegos e interpretaron algunos pasajes de la Biblia como si hablaran del purgatorio?
 
Última edición:
 
Hasta en escritos de romanos paganos estaba el purgatorio. Virgilio lo menciona.

Virgil, Aeneid 6. 628 - 897 :

Es evidente que si la Biblia de los 66 libros inspirados por Dios, niegan el purgatorio, porque no hay sola palabra que indique esto y más y en muchas escrituras que indican que una vez que mueren, ya no tiene vuelta a tras con el arrepentimiento, como en Lucas 16 y más dice en Juan 3:18 El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.​

 

Cuando morimos en la cruz y eso no es de todos, comprendemos que vive Cristo en nosotros y nosotros en Cristo y tomamos la Escritura como Dios quiso que se entendiera y no hay que humanizar el Evangelio para que le quepa a la mayoría de las personas y eso es diabólico, porque evitan vivir la vida que el Evangelio nos enseña y es tener la fe en la sangre de Jesucristo para que cubra nuestros pecados y vivir una vida dirigida por el Espíritu Santo y era posible en la época de Hechos y es posible hoy en día.​

La maldad, además de engañar con la salvación, es buscar el perdón de los hombres y no el de Dios y ustedes con tres padres neutros y dos avenarías arreglan el asunto, pero no buscan el perdón de Dios, engañados con las falsas doctrinas de la Iglesia Católica Romana.​

El ministerio de justificación es lo único que está enseñado en la Biblia para ser salvo e ir al cielo y dice en Romanos 5:1 Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo; 2 por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios.


Quizás vivir una vida de acuerdo con la voluntad de Dios y con inspiración y dirección de Dios sea posible actualmente. Hay que tener esperanza. Pero es mucho más difícil que en la época de los Apóstoles. Pocas personas lo consiguen. La modernidad secularista pone muchas dificultades e impedimentos. Por desgracia; son épocas muy diferentes.

El hecho que Jesús haya sido empujado hacia un rincón oscuro en la Iglesia Católica se nota claramente en la doctrina del purgatorio. No se ha enseñado la suficiencia de la obra redentora de Cristo, sino que en lugar de ello la iglesia ha confiado en otras cosas al tratar de remplazar a Jesús y alcanzar la salvación. Estas otras cosas incluyen, por ejemplo, la misa, las obras humanas, las penitencias, y la doctrina del purgatorio.​

La Iglesia Católica también enseña con respecto al purgatorio que, si bien la muerte de Jesús hizo posible para nosotros ser librados de la culpa y recibir el perdón de los pecados, eso no anula todo el castigo por los pecados. Así, un pecador no va directo al cielo cuando muere sino que primero tiene que sufrir cierta medida de castigo en el purgatorio antes de poder entrar a la eternidad. Sin embargo, unas pocas almas, como los “santos”, pueden ir directo al cielo. Los católicos más devotos piensan que ellos tienen que pasar por lo menos algún tiempo en el purgatorio, para purificarse de sus pecados y finalmente llegar al cielo.​

Esta doctrina del purgatorio puede verse en el Catecismo Católico, cuando enseña, por ejemplo, los siguientes temas. Uno de los puntos también menciona esa actividad característica de la Iglesia Católica, i.e., oraciones y misas por los que están en el purgatorio:​


(Catecismo Finés de 1953)

¿A dónde van las almas después del juicio personal?

Las almas pueden ir al cielo, al infierno o al purgatorio. (pág. 57)

¿Qué almas van al purgatorio?

Al purgatorio van esas almas devotas que han partido de este mundo en pecado perdonable o tienen que purgar temporalmente castigo por sus pecados. (pág. 57, 58)

¿Cuánto tiempo quedarán las almas en el purgatorio?

Las almas quedarán en el purgatorio hasta que estén perfectamente limpias y sean dignas de contemplar a Dios. (pág. 58)



¿Cuál es nuestra relación con los que están en el purgatorio?

Podemos ayudarlos con oraciones, limosnas y otras buenas obras, especialmente con el sacrificio de la Santa Misa (el día de los difuntos). (pág. 55)

En el Concilio de Trento también se trató del purgatorio. Asimismo allí consideraron imposible la reconfortante enseñanza de la Biblia, de que el eterno castigo del hombre ya ha sido expiado aquí en la tierra:
“Si alguien dice que después de recibir el don de la justificación todo pecador penitente es perdonado, y el bien merecido castigo eterno es expiado de tal manera, que la deuda del castigo temporal no necesita ser pagada en esta vida o en el purgatorio antes de entrar al reino de los cielos, sea anatema.” (Concilio de Trento, canon Tridentinum 22, C, 2)

¿Qué dice la Biblia?

Mirando la Biblia no podemos encontrar clara evidencia respaldando el purgatorio. Esta enseñanza no puede ser hallada en la Biblia, y esa palabra nunca es mencionada en ella. Por lo menos lo siguiente va en contra de eso:

El malhechor fue directamente al paraíso. Una muestra de que la doctrina del purgatorio no es verdad, es el ladrón que murió al mismo tiempo que Jesús. Este ladrón, quien es mencionado en el Evangelio de Lucas, no fue al purgatorio de ninguna manera sino al paraíso en ese mismo día. Por eso puede preguntarse: si el purgatorio es real, ¿por qué este ladrón no fue allí por el pecado en su conciencia? ¿Por qué no se menciona eso en la Biblia?​


- (Lc 23:43) Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso.

Directamente al hogar al Señor. Pablo se refirió exactamente al mismo hecho del ladrón que fue al paraíso. Dijo él que si somos hijos de Dios iremos directamente al Señor después de morir; dejaremos este cuerpo y entraremos a su presencia. En este contexto, nada dice Pablo del purgatorio o algún tipo de intervalo.

- (2 Co 5:8) 8 pero confiamos, y más quisiéramos estar ausentes del cuerpo, y presentes al Señor.

- (Fil 1:23) Porque de ambas cosas estoy puesto en estrecho, teniendo deseo de partir y estar con Cristo, lo cual es muchísimo mejor.

1 Co 3:8-15. Los versículos que han sido usados para tratar de justificar la doctrina del purgatorio incluyen 1 Corintios: “Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque así como por fuego”.

Sin embargo, uno tiene que notar que estos versículos no se refieren al purgatorio; ellos solo se refieren a nuestras obras, i.e., la recompensa que un creyente puede perder cuando esté ante el juicio de Dios. Así, si hemos edificado sobre el fundamento de Cristo “oro, plata y piedras preciosas”, tendremos nuestra recompensa; mas si tan sólo edificamos “madera, heno y hojarasca”, no tendremos nuestra recompensa pero igual seremos salvos. Esto es en breve la enseñanza de Pablo con respecto al tema y nada dice del purgatorio.

Después de la muerte habrá juicio, no purgatorio. La doctrina del purgatorio también incluye la idea que uno puede pagar por sus pecados aún después de la muerte y tener una influencia en su salvación, pero ese pensamiento es imposible. De acuerdo con la Biblia, después de la muerte solo hay juicio. Así que si nuestro nombre no está en el Libro de la Vida ahora, de ninguna manera iremos al purgatorio después de la muerte, sino a la eterna condenación:​

- (He 9:27) Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio.

- (Ap 20:12-15) Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras.

13 Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras.

14 Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda.

15 Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.

Otra cosa digna de consideración es que si no hemos tomado la decisión de volvernos hacia Jesús y hacia Dios en nuestro tiempo de vida, no podemos ser auxiliados por las oraciones de otras personas, como nuestros parientes, una vez que cruzamos la frontera de la muerte. En la Iglesia Católica es usual organizar misas y oraciones – generalmente sujeto a cierto pago - a favor de los muertos, pero hemos de observar que esas misas y oraciones no pueden ayudarnos más después de muertos. Solamente si nos volvemos a Jesús durante este tiempo de vida podemos quedar a salvo de la condenación, porque Él la ha eliminado:

- (Ro 8:1) Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.

- (Jn 3:17,18) Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.

18 El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.

- (Jn 5:24) De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida.

Ya todo está cumplido. Un problema con la doctrina del purgatorio es que anula la obra expiatoria de Cristo. Sostiene que la obra redentora de Cristo no es suficiente, que además necesitamos redención después de la muerte, i.e., en el purgatorio.

Pero, si miramos en la Biblia vemos que entramos a relacionarnos con Dios por medio de la obra expiatoria de Jesús, y que “es poderoso para salvar a los que acuden a Dios por medio de Él.” Entonces, si Dios ha preparado todo, ¿por qué necesitamos esas doctrinas del purgatorio y otras enseñanzas diferentes? Tan solo son inútiles tradiciones humanas, que no ayudan a nadie; ellas solamente confunden a la gente o la guían a fortalecer la vana idea de que pueden pagar sus pecados más tarde. Si todo ya ha sido pagado para nosotros, ¿por qué habríamos de mezclar las cosas agregando algo nuevo?

- (Ro 5:10,11) Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida.

11 Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en Dios por el Señor nuestro Jesucristo, por quien hemos recibido ahora la reconciliación.

- (2 Co 5:19,20) Que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación.

20 Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.

- (Col 1:19-21) por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda plenitud,

20 Y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz.

21 Y a vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y enemigos en vuestra mente, haciendo malas obras, ahora os ha reconciliado.

- (1 Jn 2:2) Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.

- (Jn 19:30) Cuando Jesús hubo tomado el vinagre, dijo: Consumado es. Y habiendo inclinado la cabeza, entregó el espíritu.

- (He 7:25) Por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.

- (Lc 14:17) Y a la hora de la cena envió a su siervo a decir a los convidados: Venid, que ya todo está preparado.

Todos los pecados perdonados. La Biblia dice que nuestra redención por medio de Jesús es perfecta, y dice también que si nos volvemos a Él, se nos perdonarán todos nuestros pecados, y no solamente algunos de ellos.

Si todos nuestros pecados son perdonados – todo el paquete - y somos limpiados de éstos, como dice la Biblia, no necesitamos absolutamente otros procesos de limpieza después de la muerte. Son fútiles e innecesarios, y ni siquiera mencionados en la Biblia:

- (Col 2:13) Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados.

- (He 10:17,18) añade: Y nunca más me acordaré de sus pecados y transgresiones.

18 Pues donde hay remisión de éstos, no hay más ofrenda por el pecado.

- (1 Jn 1:7,9) Pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.

8 Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros.

9 Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.

Todo esto depende de como se interprete la Biblia. Hay pasajes de la Biblia que parecen decir que si hay una etapa de purificación antes de la entrada en el Paraíso. Pero si se interpreta con prejuicios e ideas preconcebidas contra la existencia del purgatorio; realmente va a parecer que no exista.

El tema del ladrón o malhechor crucificado junto a Jesús siempre me ha intrigado. Realmente; parece que se le conceda la entrada en el Paraíso sin pasar antes por una purificación; e incluso sin recibir ningún sacramento (porqué no hay constancia en la Biblia que fuese bautizado o que hubiera recibido la eucaristía). Quizás Dios valore sobre todo que haya arrepentimiento y se ponga a Dios en el centro de todo y se ame a Dios sobre todas las cosas. Pero al mismo tiempo Jesús dijo que se debe recibir el bautismo y la eucaristía. La verdad es que no sé exactamente qué pensar.

En fin la iglesia no eliminó el purgatorio sino que en palabras de El papa Benedicto XVI ha asegurado que el purgatorio no es un lugar del espacio, del universo, "sino un fuego interior, que purifica el alma del pecado”.​

Elegantemente dijo que no existe .​


No dijo que no exista. Solo dijo que es probable que sea un estado del alma y no un lugar físico. Creo que el papa Juan Pablo II dijo lo mismo.
 

1 Corintios 3:10 Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada, yo como perito arquitecto puse el fundamento, y otro edifica encima; pero cada uno mire cómo sobreedifica. 11 Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo. 12 Y si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca, 13 la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará. 14 Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa. 15 Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque así como por fuego.

Como parece que algunos creen que 1 Corintios 3:14/15 se refiere al purgatorio y voy a desarrollar en contexto que significa y claramente está hablando de las obras de los ministros de Cristo y servidores para la Iglesia terrenal y eso se conoce como el juicio a la Iglesia y no es el Juicio Final de las obras por nuestras acciones personales y dice en 1 Pedro 4:17 Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios?

Entonteces en contexto no habla del purgatorio de pecados personales, sino de la obra que se edifica sobre el fundamento del Evangelio, si es buena o mala .

 
“Mas si camináremos en la luz, como Él está en la luz, tenemos comunión recíproca con Él, y la sangre de Jesucristo, su Hijo, nos purifica de todo pecado.”
"Al punto salió sangre y agua"

El agua de la purificación, el agua más pura que existe en el Universo, se derrama por nosotros y para nuestra salvación eterna. Y el vino, símbolo de la nueva alianza que ya no se sella con sangre, sino el fruto de la vid, el fruto de las obras de amor, en el corazón humano late la vida, la sangre de vida que derramada por todos nosotros nos libera de la ceguera.

Por eso es Luz, porque bajo ella nos vemos pecadores o purificados, en su Luz el pecado no puede camuflarse, engañar ni caminar junto a nosotros. Si Cristo camina con nosotros es porque le hemos aceptado, y ya no habrá tiniebla, no habrá llanto ni dolor, porque habremos abrazado la verdadera Vida, esa que en la que nacemos del Espíritu.

Si todo está perfectamente engarzado en el Evangelio, ¿podremos adherirnos en plenitud algún día?
En aquel momento dejaremos de discutir nimiedades ante tan bella Revelación.