Patricio, cada vez nos sorprendes más pero no en el sentido de glorificar al Señor, como alguien que vino a la tierra con el propósito de quitar el pecado de la tierra (Zac.3:9) mediante el Sacrificio de sí mismo.NO FUE DIOS EL QUE MOVIO A ESOS HOMBRES PARA QUE MATARAN A SU HIJO. ELLOS MISMOS FUERON LOS CULPABLES Y RESPONSABLES DE HABER ASESINADO A JESUS.
Tu idea de un asesinato sorpresa no cuadra con la figura del Cordero destinado para ser sacrificado desde antes de la fundación del mundo (1P.1:18-20)
¿Podría explicar el por qué no acepta que el cordero de Dios fue inmolado desde el principio del mundo?
Hch 2:23 a éste, entregado por el determinado consejo y anticipado conocimiento de Dios, prendisteis y matasteis por manos de inicuos, crucificándole;
Su sacrificio estaba en el corazón del plan de Dios desde antes del comienzo de los siglos (2Tim.1:9) no fue una solución de último momento sino algo planeado en el diseño eterno de Dios para mostrar su amor, y su deseo de redimir a la humanidad, lo que significa que su alcance y eficacia abarca el tiempo y el espacio, lo cual resalta el carácter eterno de Jesús y su papel central en la redención.
Sorpréndanos glorificando a Cristo, no presentando su muerte como un accidente en la historia de la redención.