Ainur:
1. En la Biblia que tanto desprecias los cristianos leemos:
a) “No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos, no sea que las pisoteen y se vuelvan y os despedacen” (Mateo 7:6).
b) “Pero si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto; esto es, entre los incrédulos, a quienes el dios de este mundo les cegó el entendimiento, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios” (2 Corintios 4: 3-4).
2. Mi propósito, créeme, no es ofenderte, no repares, por favor, en lo de los “perros” y los “cerdos”, pero ¿no te parece que tu actitud es cada vez más la de quien pisotea lo que se le da y se vuelve y despedaza? ¿Acaso tu entendimiento no estará cegado por “el dios de este mundo”?
3. Planteas frívolamente, como meras “contradicciones”, temas que llevan separando a los cristianos en católicos y protestantes durante cerca de cinco siglos, como el de la fe y las obras, que es el de la soteriología cristiana, el de la justificación y santificación.
4. Y con tu actitud no animas precisamente a que nos esforcemos por darte una respuesta. Rechazas todo lo que, con más o menos acierto, se te dice, venga de quien venga, con absoluta displicencia y sin la menor consideración hacia quienes, al menos, han dedicado parte de su tiempo a contestarte.
5. Tiempo que, por mi parte, no estoy dispuesto a perder, para que tú me contestes, como a Jetonius, con afirmaciones del tipo de: “los autores bíblicos no sabían qué era no arrepentirse en el mismo sentido que un ser humano”.
6. Con todo, si de verdad estás interesada, éstos son un par de los muchos libros que tratan de los temas que, al parecer, tanto te preocupan:
a) “Diccionario de Dificultades y Supuestas Contradicciones Bíblicas”, de Haley y Escuáin, y
b) “Genocidios en la Biblia: Ensayos sobre la violencia y la no-violencia en la historia del pueblo de Dios”, de Byler.
7. Como no sé dónde vives, te informo de que puedes adquirirlos en la siguiente página web:
http://www.libros-clie.com/
Adiós,
USOZ
P.D.
1. ¿No te has parado a pensar que, en realidad, lo que reprochas al Dios del Antiguo Testamento es que, en tu opinión, no sea suficientemente cristiano?
2. ¿Sabes que la actitud de rechazar el Antiguo Testamento por tal motivo no es precisamente nueva, sino que tiene precedentes tan ilustres como el de los maniqueos o, si bien por otras causas, el del nacional-socialismo?
3. ¿Te has parado a pensar cómo es posible que un Dios cristiano como el que te representas haya motivado conductas como la que yo expuse en su día en este foro bajo el epígrafe: “Y, ahora, UN SANTO PROTESTANTE (para variar)”?