Re: La Salvación fuera de la Iglesia, segun IC
Tu quieres interpretar lo todo lo hablo Pablo con un versículo mocho, cuando Pablo habla de la gracia siempre lo ha hecho acompañado antes o despues del medio provisto por Dios para que esa gracia opere y te lo demostre
Lo que subrayo es una calumnia.
Te doy las siguientes citas:
(Romanos 1,5)
por quien recibimos la gracia y el apostolado, para predicar la obediencia de la fe a gloria de su nombre entre todos los gentiles,
(Romanos 3,24)
y
son justificados por el don de su gracia, en virtud de la redención realizada en Cristo Jesús,
(Romanos 5,2)
por quien hemos obtenido también, mediante la fe,
el acceso a esta gracia en la cual nos hallamos, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios.
(Romanos 5,15)
Pero con el don no sucede como con el delito. Si por el delito de uno solo murieron todos
¡cuánto más la gracia de Dios y el don otorgado por la gracia de un solo hombre Jesucristo, se han desbordado sobre todos!
(Romanos 5,16)
Y no sucede con el don como con las consecuencias del pecado de uno solo; porque la sentencia, partiendo de uno solo, lleva a la condenación,
mas la obra de la gracia, partiendo de muchos delitos, se resuelve en justificación.
(Romanos 5,17)
En efecto, si por el delito de uno solo reinó la muerte por un solo hombre ¡con cuánta más razón
los que reciben en abundancia la gracia y el don de la justicia, reinarán en la vida por un solo, por Jesucristo!
(Romanos 5,20)
La ley, en verdad, intervino para que abundara el delito; pero
donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia;
(Romanos 5,21)
así, la mismo que el pecado reinó en la muerte, así también
reinaría la gracia en virtud de la justicia para vida eterna por Jesucristo nuestro Señor.
(Romanos 6,1)
¿Qué diremos, pues? ¿Que debemos permanecer en el pecado para que la gracia se multiplique? ¡De ningún modo!
(Romanos 6,14)
Pues el pecado no dominará ya sobre vosotros, ya que no estáis bajo la ley
sino bajo la gracia.
(Romanos 6,15)
Pues ¿qué? ¿Pecaremos porque no estamos bajo la ley sino bajo la gracia? ¡De ningún modo!
(Romanos 7,25)
¡Gracias sean dadas a Dios por Jesucristo nuestro Señor! Así pues, soy yo mismo quien con la razón sirve a la ley de Dios, mas con la carne, a la ley del pecado.
(Romanos 11,5)
Pues bien, del mismo modo, también en
el tiempo presente subsiste un resto elegido por gracia.
(Romanos 11,6)
Y,
si es por gracia, ya no lo es por las obras; de otro modo, la gracia no sería ya gracia.
(si pregunto, ¿si es que?, pues la justificación).
(Romanos 12,3)
En virtud de
la gracia que me fue dada, os digo a todos y a cada uno de vosotros: No os estiméis en más de lo que conviene; tened más bien una sobria estima según la medida de la fe que otorgó Dios a cada cual.
(Romanos 12,6)
Pero teniendo dones diferentes,
según la gracia que nos ha sido dada, si es el don de profecía, ejerzámoslo
en la medida de nuestra fe;
(Romanos 15,15)
Sin embargo, en algunos pasajes os he escrito con cierto atrevimiento, como para reavivar vuestros recuerdos, en virtud de la gracia que me ha sido otorgada por Dios,
(Romanos 16,20)
Y el Dios de la paz aplastará bien pronto a Satanás bajo vuestros pies. La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vosotros.
(I Corintios 1,7)
Así, ya
no os falta ningún don de gracia a los que esperáis la Revelación de nuestro Señor Jesucristo.
(I Corintios 2,12)
Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que viene de Dios,
para conocer las gracias que Dios nos ha otorgado,
(I Corintios 3,10)
Conforme a
la gracia de Dios que me fue dada, yo, como buen arquitecto, puse el cimiento, y otro construye encima. ¡Mire cada cual cómo construye!
(I Corintios 7,7)
Mi deseo sería que todos los hombres fueran como yo; mas
cada cual tiene de Dios su gracia particular: unos de una manera, otros de otra.
(I Corintios 15,10)
Mas, por la gracia de Dios, soy lo que soy; y
la gracia de Dios no ha sido estéril en mí. Antes bien, he trabajado más que todos ellos. Pero no yo, sino la gracia de Dios que está conmigo.
(II Corintios 1,11)
si colaboráis también vosotros con la oración en favor nuestro, para que
la gracia obtenida por intervención de muchos sea por muchos agradecida en nuestro nombre.
(II Corintios 1,12)
El motivo de nuestro orgullo es el testimonio de nuestra conciencia, de que nos hemos conducido en el mundo, y sobre todo respecto de vosotros, con la santidad y la sinceridad que vienen de Dios, y no con la sabiduría carnal, sino con la gracia de Dios.
(II Corintios 4,15)
Y todo esto, para vuestro bien
a fin de que cuantos más reciban la gracia, mayor sea el agradecimiento, para gloria de Dios.
(II Corintios 6,1)
Y como cooperadores suyos que somos, os exhortamos a que
no recibáis en vano la gracia de Dios.
(II Corintios 8,1)
Os damos a conocer, hermanos,
la gracia que Dios ha otorgado a las Iglesias de Macedonia.
(II Corintios 8,4)
nos pedían con mucha insistencia la gracia de participar en el servicio en bien de los santos.
(II Corintios 9,8)
Y poderoso es Dios para colmaros de toda gracia a fin de que teniendo, siempre y en todo, todo lo necesario, tengáis aún sobrante para toda obra buena.
(II Corintios 12,9)
Pero él me dijo: «
Mi gracia te basta, que mi fuerza se muestra perfecta en la flaqueza». Por tanto, con sumo gusto seguiré gloriándome sobre todo en mis flaquezas, para que habite en mí la fuerza de Cristo.
(Gálatas 1,6)
Me maravillo de que abandonando al que
os llamó por la gracia de Cristo, os paséis tan pronto a otro evangelio
(Gálatas 1,15)
Mas, cuando Aquel que
me separó desde el seno de mi madre y me llamó por su gracia, tuvo a bien
(Gálatas 2,9)
y reconociendo la gracia que me había sido concedida, Santiago, Cefas y Juan, que eran considerados como columnas, nos tendieron la mano en señal de comunión a mí y a Bernabé: nosotros nos iríamos a los gentiles y ellos a los circuncisos;
(Gálatas 2,21)
No tengo por inútil la gracia de Dios, pues si por la ley se obtuviera la justificación, entonces hubiese muerto Cristo en vano.
(Gálatas 5,4)
Habéis roto con Cristo todos cuantos buscáis la justicia en la ley.
Os habéis apartado de la gracia.
(Efesios 1,7)
En él tenemos por medio de su sangre la redención, el perdón de los delitos, según la riqueza de su gracia
(Efesios 2,5)
estando muertos a causa de nuestros delitos,
nos vivificó juntamente con Cristo - por gracia habéis sido salvados
(Efesios 2,7)
a fin de mostrar en los siglos venideros la sobreabundante riqueza de su gracia, por su bondad para con nosotros en Cristo Jesús.
(Efesios 2,8)
Pues habéis sido salvados por la gracia mediante la fe; y esto no viene de vosotros, sino que es un don de Dios;
(Efesios 3,2)
si es que conocéis la misión de la gracia que Dios me concedió en orden a vosotros:
(Efesios 3,7)
del cual
he llegado a ser ministro, conforme al don de la gracia de Dios a mí concedida por la fuerza de su poder…. (continuara… porque me fui a comer...)
Saludos.