" Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia" Jn 1:15
Los cristianos sabemos que somos salvos por Gracia y esto por medio de la fe (Ef 2:8,9). Pues bien, esta Gracia inmerecida la tomamos de Jesús,literalmente, como está escrito:
"somos salvos por la gracia del Señor Jesús" (Hech 15:11).
Pues bien, ésta fe inmerecida que es para salvación y que actúa en nosotros su Autor es Jesús (Heb 12:2), y esta fe es para salvación de nuestras almas (1 P 1:9), definitivamente podemos decir confiados que Jesús es nuestro Señor y Salvador.
No podríamos haber recibido nada de esto si Jesús no fuese plenamente Dios, pues nadie puede tomar de ningún ser creado ni la Gracia que viene de Dios, ni la fe que es para salvación y que es de diseño divino.
No hay ser creado que pueda ser el Autor de nuestra fe (Heb 12:2) y el Autor de nuestra salvación (Heb 2:5-8).
Ser el autor (ἀρχηγός) implica ser el creador, pues todas las cosas (incluida nuestras salvación) fueron creadas por Jesús, para Jesús, en Jesús y por medio de Jesús, es decir todo es de él y para él y nosotros siendo ovejas de su prado somos de él.
Él nos compró a precio de sangre (1 Cor 6:20,, Efesios 1:7-8, Tito 2:14, 1 Pedro 1:18-19, Mateo 20:28)..
Efectivamente, de su plenitud hemos tomado ésto, pues en él habita corporalmente toda la plenitud de la deidad" (Col 2:9)
La plenitud no admite relativismos, es un absoluto que significa perfección. No acepta el discurso relativista de arrianos, y tantos otros relativistas que han visto en Cristo un subproducto, una fracción, una partecita de Dios, en suma, un pequeño dios y por lo tanto no pleno, imperfecto, siempre alterno y solo al lado de la perfección de otro.
Bendiciones en Cristo.
