No es levadura de fariseos. Te falta documentación y estudio. Dios no se contradice.
"Este es uno de esos pasajes bíblicos difíciles de interpretar, pues el significado literal y superficial parece contradecir otras claras afirmaciones de la Biblia. Jeremías parece negar que en el Sinaí Dios hubiera dado instrucciones referentes a las ofrendas y los sacrificios. Pero su lenguaje no necesariamente debe entenderse en esta forma.
En otras afirmaciones del mismo profeta se ve claramente que no niega la validez del sistema de sacrificios (cap. 17: 16; 31: 14; 33: 11, 17-24).
¿Cómo, pues, ha de entenderse esta declaración? Evidentemente, Jeremías está utilizando una figura de retórica: la paradoja. Compara dos ideas, para destacar una negando la otra.
Esta figura de retórica se emplea también en:
(1) Gén. 45: 8: José dice a sus hermanos que no fueron ellos quienes lo enviaron a Egipto, sino Dios, aunque evidentemente los hermanos habían tenido mucho que ver en lo ocurrido.
(2) Exo. 16: 8: Moisés dice a la multitud rebelde que no estaba murmurando contra él, sino contra Dios, aunque evidentemente sus quejas eran dirigidas claramente contra Moisés.
Jesús empleó un recurso similar (Luc. 14: 26). Si se tomaran en sentido literal estas palabras, había que entender que Jesús manda a los hombres que odien a sus familiares. Sin embargo, sólo procuraba destacar que el amor a Dios debe sobrepujar el amor a los hombres. En este caso "odiar" significa "amar menos".
Este pasaje de Jeremías da preeminencia a la obediencia a la ley moral sobre la obediencia al sistema ceremonial ( 1 Sam. 15: 22; Sal. 51: 16-17). Los ritos visibles tenían el propósito de ayudar a mantener la obediencia sincera (Deut. 6: 1-3), pero nunca debían sustituir la santidad del corazón. ¡Dios nunca había hablado en el Sinaí del tipo de adoración que le estaban rindiendo los contemporáneos de Jeremías!"