Miguel Loayza F;n3246244 dijo:
Precisamente, esos ejemplos de excesos de la iglesia que expones son solo una parte de la "ciencia" humana que pretendió, ocultando la Biblia y hablando en el nombre de Dios, realizarlos impunemente.
Pero existe el caso contrario aprovechado por herejes disfrazados de cristianos, que sin entender la Palabra, solo ven contradicciones valiéndose de la "falsamente llamada ciencia" para denigrar la Palabra ya que no pueden discernirla sin filtrarla por la "ciencia"; no pueden tener fe en algo que no ven.
Por lo visto, tu como defensor de lo que llamas ciencia (sin comillas) puedes contestar si un científico cree en la resurrección de un cuerpo en estado de putrefacción de cuatro días.
Para mi científicamente es imposible............pero no para Dios. En el tiempo de Cristo ya existían este tipo de científicos religiosos, los saduceos, que no creían en la resurrección, incluso habiendo presenciado una. Hoy cuestionan a Dios la literalidad de los siete días en que fue transformada una tierra que ya existía sin orden y vacía desde hace millones de años anteriores según la medida dada al hombre.
El sol también ya existía, pero no era visible desde una esfera cubierta completamente de agua; su interior eran solo tinieblas. Fue necesario despejar una parte del agua para que el sol se haga visible y eso sucedió en un cuarto día de 24 horas.
¿Has visto un teatro en penumbra y de pronto se recoge el telón y aparece en escena muchas cosas y luces?. Algo parecido sucedió en el cuarto día, cuando el sol se hizo visible desde la superficie que apareció, llamada "lo seco" (tierra). También se lo puede entender con otro ejemplo:
Isa 40:22 El está sentado sobre el círculo de la tierra, cuyos moradores son como langostas; él extiende los cielos como una cortina, los despliega como una tienda para morar.
Al desplegar (en 24 horas) como una cortina parte de las aguas que cubrían el planeta, el sol, la luna y las estrellas -que ya existían- se hicieron visibles. Claro, no está escrito literalmente y la "ciencia" no puede validar. Adán no vio esto (no había sido creado todavía) pero le fue contado por Dios, no pudo invertárselo, al contrario de los "herejes-científicos cristianos" que leen y no entienden; Adán si creyó y el relato llegó a Moisés y luego a mi.
1. La Ciencia no es lo contrario a le fe como nos han hecho creer los científicistas. El científicismo es la versión dogmática que considera que solo las Ciencias naturales y el método científico aplicado a esas ciencias es verdadera y única fuente de conocimiento verdadero.
1 de Timoteo 6:20 en griego habla específicamente de la falsa gnosis (gnoseos = conocimiento). La Ciencia pertenece al campo de lo que Aristóteles llamó Episteme, de donde el término epistemología deriva. En otras palabras toda Episteme (Ciencia) puede generar gnosis (Conocimiento o comprensión) pero no necesariamente toda gnosis ( Conocimiento o comprensión) genera una Episteme (Ciencia). De este modo podemos decir que un artista tiene gnosis en la creación de pinturas al óleo o un escultor en convertir un bloque de mármol en una figura humana, pero no necesariamente lo obtuvieron al estudiar geometría o las propiedades químicas de las piedras. El matemático en cambio se dedica a la investigación de las propiedades de los números en la recta real y aplica las leyes que deduce de su investigación a la solución de problemas de arquitectura o ingeniería.
Que todo número en la recta de los números reales tiene una raíz encima ha de ser una verdad no solo en la mente del hombre, sino que debe serlo en la mente de Dios para quienes creemos en Él.
Para quienes no creen en Dios, la anterior declaración es solo una propiedad de los números reales que es verdadera porque así lo requieren las matemáticas. Para quienes creemos en Dios, si esto es falso en la mente de Dios, no hay forma de que para nosotros sea verdadero.
En otras palabras, quienes creemos en Dios, creemos que 2+2=4 es verdadero, porque para Dios 2+2=4. Si para Dios 2+2=4 no es verdadero, entonces por mucho que queramos engañarnos... 2+2 no es igual a 4.
En este sentido vamos descubriendo la verdad a medida que la investigamos y constatamos. La verdad es algo que se descubre y no algo que se va inventando sobre la marcha. 2+2=4 independientemente de que estemos muertos o quedemos sin cerebro. Pero solo si tenemos cerebro y estamos vivos podemos experimentar y entender que 2+2=4. Podemos encontrar en la Biblia algunas operaciones matemáticas, pero no todas las leyes matemáticas, físicas o químicas que hasta ahora se conocen. De modo que la Biblia es Verdad, pero no contiene toda la verdad como algunos quieren decir. No encontramos pues en la Biblia el teorema de Pitágoras o la distancia que hay de nuestro planeta al centro de la galaxia. La Biblia tampoco nos dice nada sobre el electromagnetismo o la gravedad, ni responde a ¿Por qué la luz se curva?. No encontramos en la Biblia el tratamiento más adecuado para los estafilococos o la cura para todos los tipos de cáncer que un hombre puede padecer. Sin embargo la Biblia establece una Verdad que trasciende todo esto diciéndonos que aún cuando nunca se Haye cura para el Cáncer o cualquier otra enfermedad, podremos gozar de una existencia incorruptible y plena si creemos en el Señor.
2. En vista de lo anterior: Una vez el científico atestigue la resurrección, no tiene forma de negarlo, pues es evidente. No obstante, como bien dices, un científico moderno difícilmente creerá en la resurrección. Pero esto no es porque sea científico o porque desde el punto de vista de la ciencia sea imposible sino por lo que llamaremos el "efecto Tomás". En la parábola del Rico y Lázaro, Abraham le dice al rico que ni siquiera si los muertos resucitan creerían. En efecto Tomás, aún teniendo al Señor al frente resucitado no podía creer hasta no meter el dedo en la llaga. No es porque Tomás fuese científico, sino porque le costaba creer. Después de todo, solo sabemos de un hombre que resucitó (no me refiero a Lázaro, la hija de Jairo o aquel joven revivido por el profeta). Lo que si puede haber es científicos que creen que una vez su vida termine serán resucitados y estarán eternamente con el Señor a pesar de lo que digan o desdigan sus colegas. Y eso sin tener que dejar de ser científico.
3. Adán y quien escribió el testimonio de Génesis son seres humanos como nosotros que solo pueden ver el tiempo desde su perspectiva terrestre. Aunque el día en la tierra es actualmente de 23 horas: 56 minutos y 4 segundos, podemos redondearle a 24 y asumir que la creación, restando el Shabbat, duro 144 horas.
Ahora, si viajamos hipotéticamente a los otros planetas, teniendo en cuenta la duración de sus días con respecto a la tierra tendremos que en mercurio, cuyo día dura 1408 horas, la creación se habría compeltado en un total de 8448 horas. Es decir, 352 días. Si nos hubiésemos parado en Venus la creación habría durado unas 34.992 horas terrestres, esto es, 1458 días. Eso nos da una idea de cuánto podría durar en una galaxia a 13 millones de años luz de la tierra.
Estos ejemplos, por supuesto, son solo para mostrar que nuestra percepción del tiempo es muy diferente a como se comporta el continuo espacio-tiempo en realidad.
Pero a la Biblia no le interesa decirnos cuántos años luz de distancia hay entre la tierra y la estrella más lejana del universo. Tampoco nos habla de las nebulosas, los pulsar o los quazars que abundan en el universo y transmiten radiación que demora millones de años en ser captados por nuestra tecnología, al punto que la radiación que ahora percibimos es muy antigua, más antigua que cualquier ser humano.
Esto también es verdad en la mente de Dios quien sabe cuántos millones de años de distancia estableció entre la tierra y el centro de la galaxia que estimamos en unos 24 a 28 mil años luz.