1. Y la Tierra estaba desordenada y vacía.
El verso en términos hebreos dice que ha'eretz (la tierra o el país) era tohu y bohu.
Primero habría que entender que tierra aquí no es el "planeta tierra" sino propiamente el suelo o la superficie sobre la que los hombres se paran. Difícilmente los antiguos podían tener claro conceptos como planeta como un cuerpo celeste que gira al rededor del sol. Tendríamos que esperar más tiempo hasta que apareciera Euclides o Copérnico.
En segundo lugar hay que tener claro que el paradigma materialista es virtualmente reciente o al menos ajeno a aquella cultura. Si bien podríamos decir que Demócrito y sus seguidores fueron los primeros materialistas, tendríamos que aclarar que su materialismo distaba aún del materialismo que surgió a raíz de la ilustración y el pensamiento moderno.
El Israelita piensa en términos funcionales. De modo que aunque las traducciones así lo sugieren, no es.correcto pensar en términos materiales y mucho menos, materialistas.
Si queremos entender lo que el texto nos está diciendo, tenemos que entender la cultura en la que se produjo. Para entonces toda la realidad está jerarquizada en tres niveles donde los cielos forman la jerarquía superior, lugar para los fenómenos celestes observables, lugar donde vuelan los pájaros y los vientos se reúnen. El firmamento (Raquia) es un domo que funciona como muro de contención que evita que las aguas de arriba se precipiten sobre la tierra como en el diluvio. Sobre un cúmulo de aguas abismales está fundada la tierra con columnas que la sostienen y bajo esa tierra está el abismo y la habitación de los muertos llamada Sheol.
Es esta tierra la que se dice que está Tohu y bohu y que nuestras traducciones ponen como "informe y vacía". Pero Tohu no es un término que se refiera a forma material alguna, sino a una carencia de funcionalidad. En otras palabras, la tierra es improductiva y por lo tanto no sirve para nada en ese estado. No obstante no es que no se piense en cosas substanciales, por el contrario, hay substancias que aparecen en el verso dos organizadas de forma jerárquica: La tierra que en el inicio de la creación era tohu y bohu, la oscuridad, el Tehom y las superficie de las aguas sobre las que se movía el Aliento de Dios.
Para una persona antigua que difícilmente podía pensar en conceptos como creativo ex-nihilo concibiendolo como la nada, la forma de expresar está "inexistencia" o este estado caótico es precisamente el de estas aguas primordiales que también son, hasta el momento, improductivas.
En la narrativa evolucionista moderna podríamos encontrar un paralelo en el precámbrico, especialmente la era hadea donde aún no puede hablarse de alguna forma de vida o de proceso similar al que defienden los proponentes de la abiogenesis. Pero este paralelo no es del todo útil, pues lo que el autor quiere expresar no es que se estaba en el precámbrico, sino que la tierra, el mar y los demás elementos de la creación no eran funcionales y por lo tanto solo poseían la posibilidad de existencia, de convertirse en algo, pero aún no lo eran. El Espíritu de Dios aparece ahí para hacernos pensar que este estado de inexistencia funcional no duraría mucho.
Si queremos usar una analogía cuántica podemos decir que todo lo que compone la realidad que experimentamos está en un estadio no cuantizable (o no-cuántico) y absolutamente indeterminado de modo que ni siquiera puede hablarse de partículas u ondas observables sino que todo está por comenzar. Digamos que el algoritmo que pone en marcha todas las leyes del universo ya existe pero no ha empezado a operar.
Todos estos conceptos que hoy manejamos están ausentes en la mente pre-científica de los autores Bíblicos. Para ellos la no-existencia funcional (no confundir con la material) es expresada por conceptos como "oscuridad", "abismo de aguas primordiales", "desorden", "Desierto" e "improductividad".
De modo que en el verso 2a la idea es la de lo que tiene potencial de ser y de existir (de cumplir una función determinada y producir algo) pero aún no es.
Debemos tener cuidado de no confundir lo funcional en sentido materialista (propiedad de un objeto o fenómeno) sino en sentido teleológico ¿Qué propósito cumple? O ¿Para qué sirve? y en sentido Jerárquico ¿Cuál es su rango? ¿Cuál es su autoridad o nivel de importancia en el orden establecido?.
Para las personas en el antiguo oriente medio, está funcionalidad era establecida y determinada por los dioses. Marduk por ejemplo establece las constelaciones y los cuerpos celestes para que cumplan un propósito que se aprovecha en su beneficio.
Dios en cambio no crea las cosas en su beneficio, sino para que sirvan un propósito en la vida humana.
Ese es el caso de la primera obra creadora. La Luz.