Re: ¿JESUS DIJO QUE ERA DIOS?
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Alfa y Omega: ¿A quién pertenece debidamente este título? 1) En Revelación 1:8 se dice que pertenece a Dios, el Todopoderoso. En el versículo 11 de acuerdo con VV (1977) este título se aplica a uno que, según la descripción que de él se da, resulta luego ser Jesucristo.
Pero los escriturarios reconocen que la referencia que se hace a Alfa y Omega en el versículo 11 es espuria, y por eso no aparece en VM, BJ, CI, TA, NC. 2) Muchas traducciones de Revelación al hebreo reconocen que aquel a quien se describe en el versículo 8 es Jehová, y por eso restituyen el nombre personal de Dios allí.
Revelación 21:6, 7 indica que los cristianos que son victoriosos en sentido espiritual han de ser ‘hijos’ de aquel a quien se conoce como el Alfa y la Omega. Jamás se dice eso respecto a la relación que tienen con Jesucristo los cristianos que son ungidos con el espíritu. Jesús los llamó sus ‘hermanos’ (Heb. 2:11; Mat. 12:50; 25:40). Pero a esos ‘hermanos’ de Jesús se les llama “hijos de Dios” (Gál. 3:26; 4:6). 4)
En Revelación 22:12, TEV inserta el nombre Jesús, de modo que parezca que la referencia al Alfa y la Omega del versículo 13 aplica a él. Pero el nombre Jesús no aparece allí en el griego, y otras traducciones no lo incluyen. 5) En Revelación 22:13 también se dice que el Alfa y la Omega es “el primero y el último”, expresión que se aplica a Jesús en Revelación 1:17, 18. De modo similar, la expresión “apóstol” se aplica tanto a Jesucristo como a algunos de sus seguidores. Pero esto no prueba que sean la misma persona ni que sean de igual rango o nivel, ¿verdad? (Heb. 3:1.) Por eso, las pruebas llevan a la conclusión de que el título “Alfa y Omega” aplica al Dios Todopoderoso, el Padre, no al Hijo.
Salvador: Muchas veces las Escrituras llaman Salvador a Dios. En Isaías 43:11 Dios mismo dice: “Fuera de mí no hay Salvador”. Puesto que a Jesús también se le llama Salvador, ¿son lo mismo Dios y Jesús? De ninguna manera. Tito 1:3, 4 habla de “Dios nuestro Salvador”, y entonces de “Dios nuestro Padre y de Cristo Jesús nuestro Salvador”.
De modo que los dos son salvadores. Judas 25 (BJ) muestra cuál es la relación entre los dos al decir: “Al Dios único, nuestro Salvador, por medio de Jesucristo, nuestro Señor”. (Las bastardillas son nuestras.) (Vea también Hechos 13:23.) En Jueces 3:9 la misma palabra hebrea (moh·shi′a‛, vertida “salvador” o “libertador”) que se usa en Isaías 43:11 se aplica a Otniel, juez de Israel, pero eso ciertamente no quería decir que Otniel fuera Jehová, ¿verdad? Al leer Isaías 43:1-12, el lector se da cuenta de que el versículo 11 significa que solo Jehová fue Quien proporcionó salvación, o liberación, para Israel; dicha salvación no provino de ninguno de los dioses de las naciones circunvecinas.
Dios: En Isaías 43:10 Jehová dice: “Antes de mí no fue formado Dios alguno, ni después de mí habrá otro”. ¿Significa esto que, puesto que a Jesucristo se le llama proféticamente “Poderoso Dios” en Isaías 9:6, Jesús tiene que ser Jehová? De nuevo, la respuesta basada en el contexto es: ¡No! Ninguna de las naciones gentiles idólatras formó un dios antes de Jehová, porque nadie existió antes de Jehová. Tampoco en el futuro formarían ningún dios vivo y verdadero que pudiera profetizar (Isaías 46:9, 10).
Pero esto no significa que Jehová nunca haya dado existencia a alguien a quien debidamente se llame un dios (Sal. 82:1, 6; Juan 1:1, NM). En Isaías 10:21 (BJ) se llama “Dios poderoso” a Jehová, como se llama a Jesús en Isaías 9:6, pero solo a Jehová se le llama alguna vez “Dios Todopoderoso”. (Gén. 17:1.)
Si cierto título o frase descriptiva se halla en más de un lugar en las Escrituras, nunca se debería concluir apresuradamente que siempre se refiere a la misma persona. Tal razonamiento nos llevaría a concluir que Nabucodonosor fue Jesucristo, porque a ambos se llama “rey de reyes” (Dan. 2:37; Rev. 17:14); y que los discípulos de Jesús de hecho fueron Jesucristo, porque a él y a ellos se llama “la luz del mundo” (Mat. 5:14; Juan 8:12). Siempre debemos considerar el contexto y cualesquier otros casos en que aparezca la misma expresión en la Biblia.
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Alfa y Omega: ¿A quién pertenece debidamente este título? 1) En Revelación 1:8 se dice que pertenece a Dios, el Todopoderoso. En el versículo 11 de acuerdo con VV (1977) este título se aplica a uno que, según la descripción que de él se da, resulta luego ser Jesucristo.
Pero los escriturarios reconocen que la referencia que se hace a Alfa y Omega en el versículo 11 es espuria, y por eso no aparece en VM, BJ, CI, TA, NC. 2) Muchas traducciones de Revelación al hebreo reconocen que aquel a quien se describe en el versículo 8 es Jehová, y por eso restituyen el nombre personal de Dios allí.
Revelación 21:6, 7 indica que los cristianos que son victoriosos en sentido espiritual han de ser ‘hijos’ de aquel a quien se conoce como el Alfa y la Omega. Jamás se dice eso respecto a la relación que tienen con Jesucristo los cristianos que son ungidos con el espíritu. Jesús los llamó sus ‘hermanos’ (Heb. 2:11; Mat. 12:50; 25:40). Pero a esos ‘hermanos’ de Jesús se les llama “hijos de Dios” (Gál. 3:26; 4:6). 4)
En Revelación 22:12, TEV inserta el nombre Jesús, de modo que parezca que la referencia al Alfa y la Omega del versículo 13 aplica a él. Pero el nombre Jesús no aparece allí en el griego, y otras traducciones no lo incluyen. 5) En Revelación 22:13 también se dice que el Alfa y la Omega es “el primero y el último”, expresión que se aplica a Jesús en Revelación 1:17, 18. De modo similar, la expresión “apóstol” se aplica tanto a Jesucristo como a algunos de sus seguidores. Pero esto no prueba que sean la misma persona ni que sean de igual rango o nivel, ¿verdad? (Heb. 3:1.) Por eso, las pruebas llevan a la conclusión de que el título “Alfa y Omega” aplica al Dios Todopoderoso, el Padre, no al Hijo.
Salvador: Muchas veces las Escrituras llaman Salvador a Dios. En Isaías 43:11 Dios mismo dice: “Fuera de mí no hay Salvador”. Puesto que a Jesús también se le llama Salvador, ¿son lo mismo Dios y Jesús? De ninguna manera. Tito 1:3, 4 habla de “Dios nuestro Salvador”, y entonces de “Dios nuestro Padre y de Cristo Jesús nuestro Salvador”.
De modo que los dos son salvadores. Judas 25 (BJ) muestra cuál es la relación entre los dos al decir: “Al Dios único, nuestro Salvador, por medio de Jesucristo, nuestro Señor”. (Las bastardillas son nuestras.) (Vea también Hechos 13:23.) En Jueces 3:9 la misma palabra hebrea (moh·shi′a‛, vertida “salvador” o “libertador”) que se usa en Isaías 43:11 se aplica a Otniel, juez de Israel, pero eso ciertamente no quería decir que Otniel fuera Jehová, ¿verdad? Al leer Isaías 43:1-12, el lector se da cuenta de que el versículo 11 significa que solo Jehová fue Quien proporcionó salvación, o liberación, para Israel; dicha salvación no provino de ninguno de los dioses de las naciones circunvecinas.
Dios: En Isaías 43:10 Jehová dice: “Antes de mí no fue formado Dios alguno, ni después de mí habrá otro”. ¿Significa esto que, puesto que a Jesucristo se le llama proféticamente “Poderoso Dios” en Isaías 9:6, Jesús tiene que ser Jehová? De nuevo, la respuesta basada en el contexto es: ¡No! Ninguna de las naciones gentiles idólatras formó un dios antes de Jehová, porque nadie existió antes de Jehová. Tampoco en el futuro formarían ningún dios vivo y verdadero que pudiera profetizar (Isaías 46:9, 10).
Pero esto no significa que Jehová nunca haya dado existencia a alguien a quien debidamente se llame un dios (Sal. 82:1, 6; Juan 1:1, NM). En Isaías 10:21 (BJ) se llama “Dios poderoso” a Jehová, como se llama a Jesús en Isaías 9:6, pero solo a Jehová se le llama alguna vez “Dios Todopoderoso”. (Gén. 17:1.)
Si cierto título o frase descriptiva se halla en más de un lugar en las Escrituras, nunca se debería concluir apresuradamente que siempre se refiere a la misma persona. Tal razonamiento nos llevaría a concluir que Nabucodonosor fue Jesucristo, porque a ambos se llama “rey de reyes” (Dan. 2:37; Rev. 17:14); y que los discípulos de Jesús de hecho fueron Jesucristo, porque a él y a ellos se llama “la luz del mundo” (Mat. 5:14; Juan 8:12). Siempre debemos considerar el contexto y cualesquier otros casos en que aparezca la misma expresión en la Biblia.
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